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España

EXPAÑA (España)

Para cualquier ciudadano español resulta imposible poder retener en su memoria, y mucho menos reflexionar, sobre la vorágine de acontecimientos políticos y sociales que acontecen día a día, solapándose los temas polémicos unos a otros, y olvidándose la mayoría de las veces por falta de seguimiento por los medios de comunicación y las mismas autoridades. Da la impresión de que vivimos en un caos. España es desde hace años, y sobre todo desde el último Gobierno de Aznar y primero de Zapatero, un maremágnum, un esperpento, donde se mezclan casi diariamente todo tipo de noticias merecedoras de las primeras páginas de los periódicos impresos y del rechazo social. Hemos llegado a la saturación informativa. La sociedad está cansada, hastiada, desmoralizada por la situación creada, que sufre impotente, y ha perdido la esperanza democrática en las clases política, sindical y económica. Cada vez está más extendida la indefensión social y el descrédito de las clases políticas y sindicales, como acreditan las encuestas del CIS y otras entidades. Ante esta situación evidente, reflejada cada vez con mayor intensidad en parte de los medios de comunicación, es necesario, oportuno y responsable, ofrecer a la sociedad española e internacional, un Libro Blanco del Esperpento Español que recoja, aunque sea en muy apretada síntesis, una perspectiva lo suficientemente expresiva de la situación de degradación política, social y económica que afecta a una parte de la sociedad.

MINEROS, SINDICALISMO Y HUELGAS. (España)

Este libro relata la apasionada construcción de un sindicato de industria sin más bagaje que la digna militancia antifranquista de sus promotores. El proceso no estuvo exento de convulsiones, ya que implicó el sacrificio de objetivos tan anhelados como la unidad obrera o la creación de un sindicato participativo y asambleario, en el que quedaran diluidas las fronteras entre los militantes y los no afiliados. El debate interno sobre el modelo sindical, además, conicidió con un enconado pulso por la hegemonía sostenido con la organización sindical socialisita, la cual dispuso de apoyo institucional y de su sólido arraigo en el sector. Aunque todo ello aconteció en un contexto laboral muy conflictivo, marcado por el inexorable declive de una actividad que fue el mascarón de proa del obrerismo militante, no impidió, a la postre, la cristalización de una opción sindical de referencia que ilumina a la clase obrera en el incierto camino de su emancipación.