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España

LA ESPAÑA Y EL CERVANTES DEL PRIMER QUIJOTE. (España)

Durante este ciclo de conferencias ofrecidas por la Academia se trató, por una parte, del marco histórico —España, Madrid, la sociedad española— concerniente al Quijote, por otra, de los precedentes antiguos y próximos de la genial novela y de los frustrados esfuerzos del héroe de la jornada de Lepanto para abrirse camino en el difícil oficio y empresa del nuevo teatro español, todo ello con el propósito principal de situar el momento cervantino de 1605 en sus concretas coordenadas biográficas y creativas.ÍÍndiceJosé ALCALÁ-ZAMORA Y QUEIPO DE LLANO: La Monarquía Hispánica en 1605 Francisco RODRÍGUEZ ADRADOS: Cervantes y los Antiguos Carmen SANZ AYÁN: «Mercadería vendible». La frustración teatral cervantina y el negocio del teatro Rosa NAVARRO DURÁN: Tirante el Blanco y Lazarillo de Tormes en las páginas del Quijote Evangelina RODRÍGUEZ CUADROS: Los entremeses de Cervantes: La risa lúcida de un melancólico Alfredo ALVAR EZQUERRA: El Madrid de Juan de la Cuesta Gonzalo ANES Y ÁLVAREZ DE CASTRILLÓN: Don Quijote y Sancho. Hidalguía y escudería en la España de 1600

LAS JOYAS DE LAS REINAS DE ESPAÑA (España)

¿Quién tiene la verdadera Peregrina? ¿Dónde se encuentran las esmeraldas de la emperatriz Eugenia? ¿Existe aún el aderezo de aguamarinas de la reina Victoria Eugenia? ¿En qué lugar se conserva un cetro casi idéntico al del palacio Real de Madrid? ¿Cuáles son los símbolos de la realeza en España? Éstas son algunas de las preguntas a las que responde este singular libro. Aunque se ha repetido una y mil veces que no existen joyas de la Corona española, esta frase sólo quiere decir que no existe un Tesoro, como el inglés, vinculado a la institución. Pero nuestros reyes conservan muchas alhajas históricas que han sobrevivido a guerras y rapiñas. Otras, no menos importantes, que lucieron nuestras reinas e infantas, son hoy propiedad de sus descendientes al haberlas recibido por herencia. Al margen de algunas piezas bien conocidas, no existía en nuestro país un libro que hubiera investigado el paradero de las alhajas reales. No es extraño. Los autores han tenido que realizar una labor casi detectivesca para encontrarlas y, en muchos casos, fotografiarlas. Con más de trescientas joyas, éste no es sólo un libro que cuenta la historia de nuestros reyes, es un verdadero esfuerzo de investigación en el que los autores han invertido casi dos décadas de trabajo y que permitirá a los amantes de nuestra historia conocer las vicisitudes de algunos de los tesoros más preciados de nuestra monarquía.