Saltar al contenido

España

AL-MUTASIM DE ALMERÍA (España)

Combinando la intuición con la fidelidad a los documentos, Catherine François reconstruye la figura histórica de al-Mutasim, bajo cuyo reinado la taifa de Almería conoció el esplendor en el siglo XI. Su corte rivalizó con las de los reinos musulmanes más poderosos en la península ibérica y alcanzó un grado de desarrollo cultural superior al de los reinos cristianos de la época. En estas páginas el carácter de al-Mutasim emerge del pasado con verosimilitud. Su ánimo cambiante refleja la tensión entre la actividad literaria de la Alcazaba, a la que el rey se entregaba en compañía de sus poetas predilectos, y los conflictos que le amenazan desde el exterior. Sometido a continuas presiones territoriales por parte de las taifas de Granada y Sevilla, de las huestes cristianas y de los almorávides que le asedian en sus últimos días, el rey poeta oscila entre los placeres de la corte, la atención al bienestar de su pueblo y las exigencias del campo de batalla. Al-Mutasim se identifica también con la realidad fronteriza, con las luces y las sombras de su propio reino

VIRIDIANA (España)

Recuerdos de Luis Buñuel sobre "Viridiana" Aunque haya quien lo ha dicho, "Viridiana" no es una película surrealista, porque la escritura surrealista es una escritura automática, y "Viridiana" tiene un argumento lógico, un encadenado de los hechos… Julio Alejandro y yo le dimos una arquitectura dramática, y verosimilitud a los personajes. Lo que sí hay es un espíritu surrealista en el significado de la película, y también en su humor. (…) La verdad es que yo sabía que "Viridiana" no sería una película del gusto del régimen franquista, pero tampoco pensé que fuera una especie de bomba cinematográfica, ni que llegaría a estar tanto tiempo prohibida en España, donde no se estrenó hasta abril de 1977. El dominico, que fue el primero en tocar las campanas a escándalo, fue el que hizo de "Viridiana" una película maldita, y le procuró una publicidad que no hubiera podido pagarse ni con millones de pesetas. Así que Alatriste ganó su dinero con ella, y se lo merecía, porque cuando quiso hacer esta película conmigo me dijo que me daba libertad total para hacerla a mi gusto.