FOSTER (SIR NORMAN) (Estudios generales)
V. CONTEMPORARY EUROPEAN ARCHITECTS (ESPAÑOL-ITALIANO-PORTUGUES) (AA.VV.) (Estudios generales)
FOSTER (JODIDIO, PHILIP) (Estudios generales)
CONTEMPORARY JAPANESE ARCHITECTS.VOLUMEN II (AA.VV.) (Estudios generales)
DICCIONARIO VISUAL (Estudios generales)
LIBRO DE MANUALIDADES PARA NIÑAS Y NIÑOS: DOBLAR, PEGAR, PINTAR (VV.AA) (Estudios generales)
HISTORIAS ALEGRES (COLLODI, CARLO) (Estudios generales)
NO ONE WRITES TO THE CORONEL (GABRIEL GARCIA MARQUEZ) (Estudios generales)
UNA SINGULARIDAD DESNUDA . PREMIO PEN EN USA A LA MEJOR PRIMERA NOVELA (SERGIO DE LA PAVA) (Estudios generales)
Casi es un abogado neoyorquino, hijo de emigrantes colombianos, que vive en Brooklyn y trabaja en Manhattan como defensor público; y que jamás ha perdido un juicio. Nunca. En Una singularidad desnuda, vemos lo que ocurre cuando su sentido de la justicia e incluso su sentido del yo comienzan a resquebrajarse, y cómo su mundo se transforma. Primera novela del norteamericano de ascendencia colombiana Sergio de la Pava, y narración ambiciosa escrita con una voz diferente y frecuentemente hilarante y con una impresionante empatía por el ser humano, Una singularidad desnuda lleva al lector por un paisaje de crímenes y tribunales, familias emigrantes e infortunios urbanos, brutalidad mediática y sátira de los medios de comunicación, escatología y boxeo, e incluso un atraco apasionante digno de novela de suspense. La novela expone la vaciedad de las promesas occidentales de justicia e igualdad ante la ley, capturando con su voz el exceso, la desolación y el agotamiento que permea nuestra vida social y cultural de hoy día.
Casi es un abogado neoyorquino, hijo de emigrantes colombianos, que vive en Brooklyn y trabaja en Manhattan como defensor público; y que jamás ha perdido un juicio. Nunca. En Una singularidad desnuda, vemos lo que ocurre cuando su sentido de la justicia e incluso su sentido del yo comienzan a resquebrajarse, y cómo su mundo se transforma. Primera novela del norteamericano de ascendencia colombiana Sergio de la Pava, y narración ambiciosa escrita con una voz diferente y frecuentemente hilarante y con una impresionante empatía por el ser humano, Una singularidad desnuda lleva al lector por un paisaje de crímenes y tribunales, familias emigrantes e infortunios urbanos, brutalidad mediática y sátira de los medios de comunicación, escatología y boxeo, e incluso un atraco apasionante digno de novela de suspense. La novela expone la vaciedad de las promesas occidentales de justicia e igualdad ante la ley, capturando con su voz el exceso, la desolación y el agotamiento que permea nuestra vida social y cultural de hoy día.QUIEN MATO A LAURA PALMER . PERSONAJES DE LA TELE QUE NUNCA OLVIDAREMOS (MEDINA,GUILLEN) (Estudios generales)
En este libro se habla de una historia de amor infantil entre nosotros y la pequeña pantalla, de cómo crecimos y cómo aquella compañera inseparable de nuestra infancia, coleguilla de meriendas, sobremesas familiares y objeto del deseo nocturno, se había convertido en un electrodoméstico más, que mirábamos de reojo y habíamos relegado al ostracismo como a una amante olvidada. De nada sirvieron bailarines que saltaban en calentadores, coches fantásticos, lagartos alienígenas o vigilantas de la playa retozonas. La vida nos había llevado por caminos diferentes. Menos mal que, años más tarde, a principios de los noventa, ambos habíamos madurado. Y la tele se llenó de investigadores perdidos en Twin Peaks, agentes del FBI desentramando Expedientes X y amiguitos treintañeros que compartían piso y se pegaban unas risas. Y entonces vimos que estábamos hechos el uno para el otro, que la tele no era una simple caja tonta y que ya siempre estaríamos juntos
o no.
En este libro se habla de una historia de amor infantil entre nosotros y la pequeña pantalla, de cómo crecimos y cómo aquella compañera inseparable de nuestra infancia, coleguilla de meriendas, sobremesas familiares y objeto del deseo nocturno, se había convertido en un electrodoméstico más, que mirábamos de reojo y habíamos relegado al ostracismo como a una amante olvidada. De nada sirvieron bailarines que saltaban en calentadores, coches fantásticos, lagartos alienígenas o vigilantas de la playa retozonas. La vida nos había llevado por caminos diferentes. Menos mal que, años más tarde, a principios de los noventa, ambos habíamos madurado. Y la tele se llenó de investigadores perdidos en Twin Peaks, agentes del FBI desentramando Expedientes X y amiguitos treintañeros que compartían piso y se pegaban unas risas. Y entonces vimos que estábamos hechos el uno para el otro, que la tele no era una simple caja tonta y que ya siempre estaríamos juntos
o no.











