MURMURIS I CRITS. CARTES A MIREIA (MIQUEL DIEGO, CARME) (Ficción moderna y contemporanea)
EL CRIMEN PERFECTO (BAUDRILLARD, JEAN) (Ficción moderna y contemporanea)
Esto es la historia de un crimen: del asesinato de la realidad. Y del exterminio de una ilusión: la ilusión vital, la ilusión radical del mundo. Si el crimen fuera perfecto, también este libro debería ser perfecto, ya que quiere ser la reconstitución del crimen. Desgraciadamente, el crimen jamás es perfecto. Por otra parte, en este libro negro de la desaparición de lo real, no han podido ser descubiertos los móviles ni los autores, y el cadáver de lo real jamás ha sido encontrado. En cuanto a la idea que preside el libro, tampoco ha podido ser descubierta nunca. Era el arma del crimen. Si bien el crimen jamás es perfecto, la perfección, por su parte, siempre es criminal, como su mismo nombre indica. En el crimen perfecto, la perfección misma es el crimen, de la misma manera que en la transparencia del mal, la transparencia misma es el mal. Pero la perfección siempre es castigada y su castigo es la reproducción. Si las consecuencias del crimen son perpetuas, no hay ni asesino ni víctima. De haber alguno de los dos, un día u otro se conocería el secreto, y se resolvería el proceso criminal. El secreto, a fin de cuentas, es que los dos se confundan.
Esto es la historia de un crimen: del asesinato de la realidad. Y del exterminio de una ilusión: la ilusión vital, la ilusión radical del mundo. Si el crimen fuera perfecto, también este libro debería ser perfecto, ya que quiere ser la reconstitución del crimen. Desgraciadamente, el crimen jamás es perfecto. Por otra parte, en este libro negro de la desaparición de lo real, no han podido ser descubiertos los móviles ni los autores, y el cadáver de lo real jamás ha sido encontrado. En cuanto a la idea que preside el libro, tampoco ha podido ser descubierta nunca. Era el arma del crimen. Si bien el crimen jamás es perfecto, la perfección, por su parte, siempre es criminal, como su mismo nombre indica. En el crimen perfecto, la perfección misma es el crimen, de la misma manera que en la transparencia del mal, la transparencia misma es el mal. Pero la perfección siempre es castigada y su castigo es la reproducción. Si las consecuencias del crimen son perpetuas, no hay ni asesino ni víctima. De haber alguno de los dos, un día u otro se conocería el secreto, y se resolvería el proceso criminal. El secreto, a fin de cuentas, es que los dos se confundan.MAGNA CIENCIA (SALA, ARTUR) (Ficción moderna y contemporanea)
EL GRAN DISSENY (MLODINOW, LEONARD / HAWKING, STEPHEN) (Ficción moderna y contemporanea)
Els llibres d'Stephen Hawking mai no han deixat indiferents els seus lectors. Les seves teories sobre la idea del temps, l'espai o l'univers han estat revolucionàries, i les conclusions a les que ha arribat han generat sempre interessants polèmiques de caire científic. En El gran disseny, Hawking i Mlodinow ens presenten una nova imatge de l'univers, i del lloc que hi ocupem, molt diferent de la tradicional i, fins i tot, de la imatge que el mateix Hawking ens havia proporcionat, ja fa més de vint anys, en el seu gran llibre Història del temps. Allà ens explicava d'on procedia l'univers i cap on s'encaminava, però encara no podia donar resposta a importants preguntes
Els llibres d'Stephen Hawking mai no han deixat indiferents els seus lectors. Les seves teories sobre la idea del temps, l'espai o l'univers han estat revolucionàries, i les conclusions a les que ha arribat han generat sempre interessants polèmiques de caire científic. En El gran disseny, Hawking i Mlodinow ens presenten una nova imatge de l'univers, i del lloc que hi ocupem, molt diferent de la tradicional i, fins i tot, de la imatge que el mateix Hawking ens havia proporcionat, ja fa més de vint anys, en el seu gran llibre Història del temps. Allà ens explicava d'on procedia l'univers i cap on s'encaminava, però encara no podia donar resposta a importants preguntesSIERRA ALMAGRERA Y HERRERÍAS . UN SIGLO DE HISTORIA MINERA (CUEVAS DEL ALMANZORA, 1838-1936] (FERNÁNDEZ BOLEA, ENRIQUE) (Ficción moderna y contemporanea)
DE AQUELLOS RECUERDOS A ESTA REALIDAD En aquellos barrancos hoy vacíos y quietos, si aguzamos el oído de nuestra imaginación, escucharemos voces del pasado. A mí me ha ocurrido, y siempre lo he atribuido a ese duende que, agazapado entre malezas y ruinas, ejerce su hado sobre los que nos adentramos por aquella accidentada y enigmática geografía. Es el pulso de la historia el que late por doquier, el que nos penetra y nos empuja una y otra vez a visitarla y vivirla. Desde la primera vez, cuando aún era un jovenzuelo lleno de inquietud y curiosidad, la sierra me cautivó, me intrigó; y sus ruinosos castilletes, sus erguidas y fantasmales chimeneas, sus abismales pozos comenzaron a ilustrar un relato que pertenecía al acervo cultural de Cuevas y se venía trasmitiendo, en forma de epopeya oral, de generación en generación. Cuántas veces había oído repetir en el seno familiar aquel latiguillo con el que se iniciaban algunas narraciones de la historia popular: «En el tiempo de las minas...». Una época de esplendor social y económico, de inflexión histórica que modificó las actividades y hábitos seculares de una pequeña población en medio de ninguna parte, reposaba, vivaz y diáfana, en la memoria colectiva de mis mayores que, ahora, me la relataban envuelta en ese halo mítico y legendario que suele enmarcar los episodios infrecuentes y extraordinarios. Pero este sustento oral apenas saciaba mi voraz curiosidad, por ello recuerdo como maná caído del cielo unas fotocopias que gentilmente me preparó Anita Alarcón ?por entonces, en 1981, responsable de la biblioteca municipal? sobre «Cuevas» y «Almagrera», dos voces que se incluían en el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España, de Pascual Madoz. Fue precisamente en esta monumental enciclopedia donde los relatos orales de mis parientes comenzaron a poblarse de nombres propios, de protagonistas de unos orígenes confusos, de sugerentes nombres de minas y fundiciones que hoy me son tan familiares que, a veces, me imagino junto al tío Perdigón y su cuadrilla en el Jaroso a punto de dar con el ansiado filón, o atravesando el patio de minerales de La Carmelita en medio de los perniciosos vapores metalíferos que exhalaban sus hornos. Es la magia de la Historia para quien, como yo, la disfruta y la estima sin cortapisas. Llegó el estío de 1984 y volví al terruño tras mi primer curso de Filología en la Universidad de Granada. Poco antes de finalizarlo, había llegado hasta mis manos una monografía titulada La minería en el Levante almeriense, 1838-1930. Especulación, industrialización y colonización económica, publicada en 1983 por un tal Andrés Sánchez Picón, del que después supe que era profesor de Historia en la vecina localidad de Vera. Tras una ojeada somera, tuve el suficiente temple para posponer su lectura hasta la llegada de las cercanas vacaciones, aunque ?lo confieso? estuve tentado de adentrarme en aquel relato en numerosas ocasiones durante los exámenes finales. Cuando llegó el momento, me entregué con avidez a aquel ejercicio de descubrimiento en el que los acontecimientos y sus protagonistas adquirían, por primera vez, orden en un universo histórico que hasta ese momento se había caracterizado por el dato aislado, inconexo, a veces, y equivocado, en otras. El profesor Sánchez Picón arrojaba luz sobre el desconcierto y nutría mis ambiciones intelectuales sobre aquella sierra de los prodigios que fue Almagrera en el siglo XIX. Desde entonces he devorado con entusiasmo su amplísima bibliografía, sobre todo su monumental La integración de la economía almeriense en el mercado mundial (1778-1936). Cambios económicos y negocios de exportación, publicado en 1992 como resultado de un titánico y excepcional trabajo de investigación para su tesis doctoral, el cual, a pesar de este arrope académico, cuenta con esa virtud divulgativa, tan poco frecuente, de quien utiliza el lenguaje con ritmo, claridad y amenidad. Otras perspectivas en el estudio de este apasionante argumento como las alumbradas por Miguel Ángel Pérez de Perceval a través de La minería almeriense contemporánea (1800-1930), de 1989; o la visión más costumbrista y etnográfica de Antonio Molina Sánchez en Cuevas: la tierra de la plata, publicado en 1991, han contribuido decisivamente al estudio que ahora, querido lector, tienes en tus manos, convirtiéndose en privilegiados yacimientos de saber sobre Almagrera y Herrerías a los que he recurrido con asiduidad y, por qué no decirlo, me han servido de orientación. Con aquellos antecedentes y estas lecturas fui forjando, hace ya unos cuantos años, la idea de acometer un recorrido por la historia de los cotos mineros cuevanos, añadiendo a lo desvelado por mis predecesores otros asuntos, datos y consideraciones que habían permanecido al margen del proceso investigador. Me sumergí en la prensa nacional que convivió con el descubrimiento de la plata y se hizo eco de aquellos primeros tiempos de desmesura y especulación, y lo hice de un modo exhaustivo. Afronté la consulta sistemática de publicaciones periódicas especializadas en minería, como Anales de Minas o Revista Minera, que me aportaron un caudal casi inagotable de novedosas y trascendentes informaciones. Me adentré, con detenimiento y meticulosidad, en los inabordables contenidos de la prensa local cuevana, especialmente El Minero de Almagrera. Y en esta labor paciente y, a veces, poco gratificante de consulta y revisión he contado con la ayuda, inestimable y siempre eficiente, de mi amigo y profesor Carlos Herguido, un profundo conocedor de la geografía y el pasado de Almagrera y Herrerías que en todo momento me brindó su colaboración. De su estudio Apuntes y documentos sobre Enrique y Luis Siret. Ingenieros y arqueólogos, publicado en 1994, es también deudor éste que estás a punto de descubrir. Fuentes archivísticas se me han desvelado como inagotables suministradoras de documentación ignota y relevante sobre nuestra sierra y los procesos humanos que en ella tuvieron lugar. Me refiero al Archivo Municipal de Vera, cuyos expedientes judiciales atesoran todas esas miserias humanas surgidas de la codicia y el enfrentamiento de los primeros tiempos de colonización y explotación, alumbrando otros aspectos mucho más útiles sobre los orígenes de la actividad minera y su posterior desarrollo. A su responsable, Manuel Caparrós Perales, agradezco su amabilidad, su competencia y su guía por un mar de legajos aún no catalogados. Del Archivo Municipal de Cuevas del Almanzora han surgido datos muy novedosos para nuestros intereses, tanto que, entre otras cosas, documentan una actividad minera en la zona tres décadas antes del famoso hallazgo de 1838. Para Antonia Salcedo, su eficaz responsable, sólo se me ocurren palabras de agradecimiento por haber sabido allanar el camino en mi labor de indagación. Y me he zambullido con deleite e infinita curiosidad en la bibliografía de época; en los abundantes informes y memorias que redactaron, casi con carácter sumarial, los ingenieros que visitaban o dirigían las explotaciones. Las observaciones y conclusiones extraídas por Joaquín Ezquerra del Bayo, Lucas de Aldana, José de Monasterio, Ramón Pellico, Antonio de Falces, Paul Colson, Rafael Souviron o Juan Pié y Allué, entre otros; así como las apreciaciones de los extranjeros Pernollet, Saglio o Delamarre me han aportado testimonios de primerísima mano, indispensables para pincelar este fresco sobre un proceso histórico preñado de dinamismo, de cambios constantes, de vida... Tampoco he querido dejar de lado todo ese compendio documental aún conservado que generó la propia actividad minera: protocolos notariales de constitución, libros de actas de las sociedades, estatutos, reglamentos, libros de matrícula, tablas de producción, correspondencia y una larga lista de referencias originales que sustentan esta investigación. A pesar de lo mucho que por desgracia se ha destruido, los últimos tiempos han mutado la tendencia y alguna documentación esencial para la historia de la minería local y provincial ha comenzado a salvarse de la destrucción y del olvido. Una buena nueva relativamente reciente fue la donación al Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora del legado documental de la familia Soler Bernabé; de su riquísima y variada composición he tenido el privilegio de servirme durante la elaboración de esta monografía. No debería el consistorio cuevano abandonar aquella idea que, con motivo de esta donación, barajó hace unos tres años sobre la creación de un centro expositivo ?museo o centro de interpretación? que tuviese en la minería de Almagrera y Herrerías su argumento primordial: los hechos acontecidos y su peso sobre la trayectoria histórica de nuestra provincia lo merecen. Pese al dominio avasallador del texto escrito en una obra de estas características, no he querido descuidar en ningún momento la ilustración del mismo, de ahí que haya buscado elementos gráficos que respondan a una doble finalidad: oportuno apoyo visual y equilibrio en el diseño. Para alcanzar este último objetivo, he seleccionado un conjunto de grabados de época sobre actividades mineras o metalúrgicas que acompasan la apertura de los distintos capítulos y apéndices: los dos tomos de Elementos prácticos de explotación (1843), de C. L. Brard; Un voyage aux mines de Cornouailles (1862), de M. L. Simonin; y la Enciclopedia de Historia Natural, de C. S. Gras y Compañía Editores han sido las fuentes. Estas dos últimas referencias pertenecen a la portentosa colección particular del cartagenero Manuel L. Morales García, de cuya generosidad también me he aprovechado para traer hasta mi obra los dos maravillosos planos de Almagrera (Madariaga, 1842; y Heredia, 1842) y otra joya que representa el socavón de desagüe proyectado por Ezquerra en 1843. Otras valiosas fotografías y los dos documentos reproducidos en el «Apéndice IV» completan su inestimable aportación, por lo que le reiteró aquí mi agradecimiento. Del Fondo Cultural Espín, de Lorca, y de la Hemeroteca Sofía Moreno, de Almería, proceden las magníficas fotografías panorámicas capturadas por el prestigioso fotógrafo lorquino José Rodrigo hacia 1875 y que ahora otorgan indudable categoría a este estudio. Aún recuerdo aquellas jornadas invernales de 2007 que pasamos, en el Fondo Espín, Juan Grima, Emilio Aramburu y yo escaneando a alta resolución el tesoro gráfico del lorquino. O el más reciente viaje a Almería con Carlos Herguido, el fotógrafo José Guerrero y el profesor Pedro Perales para copiar otras imágenes del mismo fotógrafo que allí se custodian; a este último quiero expresarle lo mucho que le agradezco el dilatado tiempo dedicado con esmero a la corrección de este texto. Son muchas más las aportaciones gráficas y documentales que escrupulosamente se reconocen al pie de cada ilustración; no obstante, me gustaría destacar aquí la amable y constante disposición de mi amigo Emilio García Campra, quien me iluminó algún que otro dato esencial en los precedentes de la minería surgida a partir de 1838; o el interés demostrado por el joven Juan Morillas, de Herrerías, en el progreso de este estudio. Tampoco quisiera olvidar la actitud generosa del ingeniero de minas Joaquín Burkhalter, quien puso a mi disposición, con inusual desprendimiento, su estudio inédito sobre la minería en la comarca del Levante almeriense. El impulso y apoyo recibidos por parte del editor Juan Grima para que este proyecto se materialice no podría tener más respuesta que mi más sincera gratitud, máxime en unos tiempos tan complicados para sacar adelante empresas de esta naturaleza. En Matías Gómez Cervellera, presidente de la SAT de Los Guiraos, encontré, otra vez y ya van muchas, un interés y un sostén económico que han contribuido a que esta historia llegue hasta vosotros; gracias de nuevo. Baltasar Viudez, de Cuevas Bio, me demostró su afinidad con este proyecto, haciéndola patente a través de una aportación económica que agradezco. Y me resta expresar al profesor Sánchez Picón, que tanto me ha enseñado a través de sus estudios y de nuestras conversaciones, la satisfacción que me produce contar con sus acertadas y emotivas palabras al comienzo de esta monografía: resultan un lujoso pórtico que indudablemente concede crédito y prestigio a esta investigación.
DE AQUELLOS RECUERDOS A ESTA REALIDAD En aquellos barrancos hoy vacíos y quietos, si aguzamos el oído de nuestra imaginación, escucharemos voces del pasado. A mí me ha ocurrido, y siempre lo he atribuido a ese duende que, agazapado entre malezas y ruinas, ejerce su hado sobre los que nos adentramos por aquella accidentada y enigmática geografía. Es el pulso de la historia el que late por doquier, el que nos penetra y nos empuja una y otra vez a visitarla y vivirla. Desde la primera vez, cuando aún era un jovenzuelo lleno de inquietud y curiosidad, la sierra me cautivó, me intrigó; y sus ruinosos castilletes, sus erguidas y fantasmales chimeneas, sus abismales pozos comenzaron a ilustrar un relato que pertenecía al acervo cultural de Cuevas y se venía trasmitiendo, en forma de epopeya oral, de generación en generación. Cuántas veces había oído repetir en el seno familiar aquel latiguillo con el que se iniciaban algunas narraciones de la historia popular: «En el tiempo de las minas...». Una época de esplendor social y económico, de inflexión histórica que modificó las actividades y hábitos seculares de una pequeña población en medio de ninguna parte, reposaba, vivaz y diáfana, en la memoria colectiva de mis mayores que, ahora, me la relataban envuelta en ese halo mítico y legendario que suele enmarcar los episodios infrecuentes y extraordinarios. Pero este sustento oral apenas saciaba mi voraz curiosidad, por ello recuerdo como maná caído del cielo unas fotocopias que gentilmente me preparó Anita Alarcón ?por entonces, en 1981, responsable de la biblioteca municipal? sobre «Cuevas» y «Almagrera», dos voces que se incluían en el Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España, de Pascual Madoz. Fue precisamente en esta monumental enciclopedia donde los relatos orales de mis parientes comenzaron a poblarse de nombres propios, de protagonistas de unos orígenes confusos, de sugerentes nombres de minas y fundiciones que hoy me son tan familiares que, a veces, me imagino junto al tío Perdigón y su cuadrilla en el Jaroso a punto de dar con el ansiado filón, o atravesando el patio de minerales de La Carmelita en medio de los perniciosos vapores metalíferos que exhalaban sus hornos. Es la magia de la Historia para quien, como yo, la disfruta y la estima sin cortapisas. Llegó el estío de 1984 y volví al terruño tras mi primer curso de Filología en la Universidad de Granada. Poco antes de finalizarlo, había llegado hasta mis manos una monografía titulada La minería en el Levante almeriense, 1838-1930. Especulación, industrialización y colonización económica, publicada en 1983 por un tal Andrés Sánchez Picón, del que después supe que era profesor de Historia en la vecina localidad de Vera. Tras una ojeada somera, tuve el suficiente temple para posponer su lectura hasta la llegada de las cercanas vacaciones, aunque ?lo confieso? estuve tentado de adentrarme en aquel relato en numerosas ocasiones durante los exámenes finales. Cuando llegó el momento, me entregué con avidez a aquel ejercicio de descubrimiento en el que los acontecimientos y sus protagonistas adquirían, por primera vez, orden en un universo histórico que hasta ese momento se había caracterizado por el dato aislado, inconexo, a veces, y equivocado, en otras. El profesor Sánchez Picón arrojaba luz sobre el desconcierto y nutría mis ambiciones intelectuales sobre aquella sierra de los prodigios que fue Almagrera en el siglo XIX. Desde entonces he devorado con entusiasmo su amplísima bibliografía, sobre todo su monumental La integración de la economía almeriense en el mercado mundial (1778-1936). Cambios económicos y negocios de exportación, publicado en 1992 como resultado de un titánico y excepcional trabajo de investigación para su tesis doctoral, el cual, a pesar de este arrope académico, cuenta con esa virtud divulgativa, tan poco frecuente, de quien utiliza el lenguaje con ritmo, claridad y amenidad. Otras perspectivas en el estudio de este apasionante argumento como las alumbradas por Miguel Ángel Pérez de Perceval a través de La minería almeriense contemporánea (1800-1930), de 1989; o la visión más costumbrista y etnográfica de Antonio Molina Sánchez en Cuevas: la tierra de la plata, publicado en 1991, han contribuido decisivamente al estudio que ahora, querido lector, tienes en tus manos, convirtiéndose en privilegiados yacimientos de saber sobre Almagrera y Herrerías a los que he recurrido con asiduidad y, por qué no decirlo, me han servido de orientación. Con aquellos antecedentes y estas lecturas fui forjando, hace ya unos cuantos años, la idea de acometer un recorrido por la historia de los cotos mineros cuevanos, añadiendo a lo desvelado por mis predecesores otros asuntos, datos y consideraciones que habían permanecido al margen del proceso investigador. Me sumergí en la prensa nacional que convivió con el descubrimiento de la plata y se hizo eco de aquellos primeros tiempos de desmesura y especulación, y lo hice de un modo exhaustivo. Afronté la consulta sistemática de publicaciones periódicas especializadas en minería, como Anales de Minas o Revista Minera, que me aportaron un caudal casi inagotable de novedosas y trascendentes informaciones. Me adentré, con detenimiento y meticulosidad, en los inabordables contenidos de la prensa local cuevana, especialmente El Minero de Almagrera. Y en esta labor paciente y, a veces, poco gratificante de consulta y revisión he contado con la ayuda, inestimable y siempre eficiente, de mi amigo y profesor Carlos Herguido, un profundo conocedor de la geografía y el pasado de Almagrera y Herrerías que en todo momento me brindó su colaboración. De su estudio Apuntes y documentos sobre Enrique y Luis Siret. Ingenieros y arqueólogos, publicado en 1994, es también deudor éste que estás a punto de descubrir. Fuentes archivísticas se me han desvelado como inagotables suministradoras de documentación ignota y relevante sobre nuestra sierra y los procesos humanos que en ella tuvieron lugar. Me refiero al Archivo Municipal de Vera, cuyos expedientes judiciales atesoran todas esas miserias humanas surgidas de la codicia y el enfrentamiento de los primeros tiempos de colonización y explotación, alumbrando otros aspectos mucho más útiles sobre los orígenes de la actividad minera y su posterior desarrollo. A su responsable, Manuel Caparrós Perales, agradezco su amabilidad, su competencia y su guía por un mar de legajos aún no catalogados. Del Archivo Municipal de Cuevas del Almanzora han surgido datos muy novedosos para nuestros intereses, tanto que, entre otras cosas, documentan una actividad minera en la zona tres décadas antes del famoso hallazgo de 1838. Para Antonia Salcedo, su eficaz responsable, sólo se me ocurren palabras de agradecimiento por haber sabido allanar el camino en mi labor de indagación. Y me he zambullido con deleite e infinita curiosidad en la bibliografía de época; en los abundantes informes y memorias que redactaron, casi con carácter sumarial, los ingenieros que visitaban o dirigían las explotaciones. Las observaciones y conclusiones extraídas por Joaquín Ezquerra del Bayo, Lucas de Aldana, José de Monasterio, Ramón Pellico, Antonio de Falces, Paul Colson, Rafael Souviron o Juan Pié y Allué, entre otros; así como las apreciaciones de los extranjeros Pernollet, Saglio o Delamarre me han aportado testimonios de primerísima mano, indispensables para pincelar este fresco sobre un proceso histórico preñado de dinamismo, de cambios constantes, de vida... Tampoco he querido dejar de lado todo ese compendio documental aún conservado que generó la propia actividad minera: protocolos notariales de constitución, libros de actas de las sociedades, estatutos, reglamentos, libros de matrícula, tablas de producción, correspondencia y una larga lista de referencias originales que sustentan esta investigación. A pesar de lo mucho que por desgracia se ha destruido, los últimos tiempos han mutado la tendencia y alguna documentación esencial para la historia de la minería local y provincial ha comenzado a salvarse de la destrucción y del olvido. Una buena nueva relativamente reciente fue la donación al Ayuntamiento de Cuevas del Almanzora del legado documental de la familia Soler Bernabé; de su riquísima y variada composición he tenido el privilegio de servirme durante la elaboración de esta monografía. No debería el consistorio cuevano abandonar aquella idea que, con motivo de esta donación, barajó hace unos tres años sobre la creación de un centro expositivo ?museo o centro de interpretación? que tuviese en la minería de Almagrera y Herrerías su argumento primordial: los hechos acontecidos y su peso sobre la trayectoria histórica de nuestra provincia lo merecen. Pese al dominio avasallador del texto escrito en una obra de estas características, no he querido descuidar en ningún momento la ilustración del mismo, de ahí que haya buscado elementos gráficos que respondan a una doble finalidad: oportuno apoyo visual y equilibrio en el diseño. Para alcanzar este último objetivo, he seleccionado un conjunto de grabados de época sobre actividades mineras o metalúrgicas que acompasan la apertura de los distintos capítulos y apéndices: los dos tomos de Elementos prácticos de explotación (1843), de C. L. Brard; Un voyage aux mines de Cornouailles (1862), de M. L. Simonin; y la Enciclopedia de Historia Natural, de C. S. Gras y Compañía Editores han sido las fuentes. Estas dos últimas referencias pertenecen a la portentosa colección particular del cartagenero Manuel L. Morales García, de cuya generosidad también me he aprovechado para traer hasta mi obra los dos maravillosos planos de Almagrera (Madariaga, 1842; y Heredia, 1842) y otra joya que representa el socavón de desagüe proyectado por Ezquerra en 1843. Otras valiosas fotografías y los dos documentos reproducidos en el «Apéndice IV» completan su inestimable aportación, por lo que le reiteró aquí mi agradecimiento. Del Fondo Cultural Espín, de Lorca, y de la Hemeroteca Sofía Moreno, de Almería, proceden las magníficas fotografías panorámicas capturadas por el prestigioso fotógrafo lorquino José Rodrigo hacia 1875 y que ahora otorgan indudable categoría a este estudio. Aún recuerdo aquellas jornadas invernales de 2007 que pasamos, en el Fondo Espín, Juan Grima, Emilio Aramburu y yo escaneando a alta resolución el tesoro gráfico del lorquino. O el más reciente viaje a Almería con Carlos Herguido, el fotógrafo José Guerrero y el profesor Pedro Perales para copiar otras imágenes del mismo fotógrafo que allí se custodian; a este último quiero expresarle lo mucho que le agradezco el dilatado tiempo dedicado con esmero a la corrección de este texto. Son muchas más las aportaciones gráficas y documentales que escrupulosamente se reconocen al pie de cada ilustración; no obstante, me gustaría destacar aquí la amable y constante disposición de mi amigo Emilio García Campra, quien me iluminó algún que otro dato esencial en los precedentes de la minería surgida a partir de 1838; o el interés demostrado por el joven Juan Morillas, de Herrerías, en el progreso de este estudio. Tampoco quisiera olvidar la actitud generosa del ingeniero de minas Joaquín Burkhalter, quien puso a mi disposición, con inusual desprendimiento, su estudio inédito sobre la minería en la comarca del Levante almeriense. El impulso y apoyo recibidos por parte del editor Juan Grima para que este proyecto se materialice no podría tener más respuesta que mi más sincera gratitud, máxime en unos tiempos tan complicados para sacar adelante empresas de esta naturaleza. En Matías Gómez Cervellera, presidente de la SAT de Los Guiraos, encontré, otra vez y ya van muchas, un interés y un sostén económico que han contribuido a que esta historia llegue hasta vosotros; gracias de nuevo. Baltasar Viudez, de Cuevas Bio, me demostró su afinidad con este proyecto, haciéndola patente a través de una aportación económica que agradezco. Y me resta expresar al profesor Sánchez Picón, que tanto me ha enseñado a través de sus estudios y de nuestras conversaciones, la satisfacción que me produce contar con sus acertadas y emotivas palabras al comienzo de esta monografía: resultan un lujoso pórtico que indudablemente concede crédito y prestigio a esta investigación.EL PACIENTE OCASIONAL . UNA HISTORIA SOCIAL DEL SIDA (LARRAZABAL, IBON) (Ficción moderna y contemporanea)
«En este ensayo vamos a repasar algunos de los aspectos más relevantes de la influencia de la pandemia en la sociedad, comenzando por la investigación científica de las causas y orígenes de la enfermedad y de los tratamientos para combatirla. Vamos a repasar también cómo ha influido en la política, en las relaciones entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo, pero, sobre todo, en cómo la crisis del SIDA generó un movimiento social cuya intención era influir en las autoridades públicas que, en un principio, no se ocuparon del problema en la medida necesaria, y que también influyó en los métodos e incluso en el contenido de la propia investigación científica» (Ibon Larrazabal).«La metáfora más poderosa sobre la enfermedad sigue siendo, en mi opinión, la que creó Franz Kafka en La metamorfosis o La transformación (Die Verwandlung). Al despertar Gregor Samsa, una mañana, después de un sueño agitado, se encontró convertido en un monstruoso insecto.A partir de ese momento queda separado del resto de la humanidad, y ahora pertenece a una especie diferente: se ha transformado en enfermo. Sus seres queridos le observan a cierta distancia, entre la repulsión y la compasión, quizá con más miedo que vergüenza, tal vez con la esperanza visible de su curación desplegada como un lienzo que cubre el deseo secreto de su desaparición» (Rafael Reig).
«En este ensayo vamos a repasar algunos de los aspectos más relevantes de la influencia de la pandemia en la sociedad, comenzando por la investigación científica de las causas y orígenes de la enfermedad y de los tratamientos para combatirla. Vamos a repasar también cómo ha influido en la política, en las relaciones entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo, pero, sobre todo, en cómo la crisis del SIDA generó un movimiento social cuya intención era influir en las autoridades públicas que, en un principio, no se ocuparon del problema en la medida necesaria, y que también influyó en los métodos e incluso en el contenido de la propia investigación científica» (Ibon Larrazabal).«La metáfora más poderosa sobre la enfermedad sigue siendo, en mi opinión, la que creó Franz Kafka en La metamorfosis o La transformación (Die Verwandlung). Al despertar Gregor Samsa, una mañana, después de un sueño agitado, se encontró convertido en un monstruoso insecto.A partir de ese momento queda separado del resto de la humanidad, y ahora pertenece a una especie diferente: se ha transformado en enfermo. Sus seres queridos le observan a cierta distancia, entre la repulsión y la compasión, quizá con más miedo que vergüenza, tal vez con la esperanza visible de su curación desplegada como un lienzo que cubre el deseo secreto de su desaparición» (Rafael Reig). VIATGE A LES EMOCIONS (PUNSET, EDUARDO) (Ficción moderna y contemporanea)
Què ens pot interessar més que la felicitat, l'amor i la nostra ment i el seu immens poder? En aquest fascinant Viatge a les emocions Eduard Punset ens convida a desxifrar els enigmes del món emocional i del que ens passa per dins. Aquesta obra reuneix per primera vegada en un sol volum tres llibres que ja han apassionat centenars de milers de lectors: El viatge a la felicitat, El viatge a l'amor i El viatge al poder de la ment.Amb l'autor ens endinsem, en primer lloc, en la recerca de la felicitat, una aventura de final incert a través de tot el que ens pot conduir a aquest objectiu o apartar-nos-en: les emocions, l'estrès, els fluxos hormonals, l'envelliment, els factors socials, econòmics, culturals, religiosos... Una indagació que desvela els descobriments científics més recents sobre el tema i que, a més, ens proposa la fórmula de la felicitat.Però és possible parlar d'una existència feliç sense considerar el que significa l'amor? El viatge a l'amor explora els fonaments del més primordial dels sentiments, els seus canals d'expressió i els seus secrets. «L'amor és cec», es diu, però avui comencem a saber que més aviat es mou per raons evolutives i biològiques extremament precises. Ara resulta que els cecs érem nosaltres.L'obra, escrita amb el rigor i l'amenitat que caracteritzen els llibres d'Eduard Punset, es tanca amb l'exploració del poder de la ment, al cap i a la fi «l'únic poder». En aquest tercer viatge, l'autor revisa des d'«el nostre domicili a l'Univers» fins a com podem «aprendre a desaprendre» i s'endinsa en el més íntim de l'ésser humà.
Què ens pot interessar més que la felicitat, l'amor i la nostra ment i el seu immens poder? En aquest fascinant Viatge a les emocions Eduard Punset ens convida a desxifrar els enigmes del món emocional i del que ens passa per dins. Aquesta obra reuneix per primera vegada en un sol volum tres llibres que ja han apassionat centenars de milers de lectors: El viatge a la felicitat, El viatge a l'amor i El viatge al poder de la ment.Amb l'autor ens endinsem, en primer lloc, en la recerca de la felicitat, una aventura de final incert a través de tot el que ens pot conduir a aquest objectiu o apartar-nos-en: les emocions, l'estrès, els fluxos hormonals, l'envelliment, els factors socials, econòmics, culturals, religiosos... Una indagació que desvela els descobriments científics més recents sobre el tema i que, a més, ens proposa la fórmula de la felicitat.Però és possible parlar d'una existència feliç sense considerar el que significa l'amor? El viatge a l'amor explora els fonaments del més primordial dels sentiments, els seus canals d'expressió i els seus secrets. «L'amor és cec», es diu, però avui comencem a saber que més aviat es mou per raons evolutives i biològiques extremament precises. Ara resulta que els cecs érem nosaltres.L'obra, escrita amb el rigor i l'amenitat que caracteritzen els llibres d'Eduard Punset, es tanca amb l'exploració del poder de la ment, al cap i a la fi «l'únic poder». En aquest tercer viatge, l'autor revisa des d'«el nostre domicili a l'Univers» fins a com podem «aprendre a desaprendre» i s'endinsa en el més íntim de l'ésser humà. LA SALUD QUE VIENE . NUEVAS ENFERMEDADES Y EL MARKETING DEL MIEDO (JARA, MIGUEL) (Ficción moderna y contemporanea)
Miguel Jara comenzó las investigaciones que conforman este libro al descubrir que, en los últimos años, miles de personas están perdiendo la salud por patologías que antes no existían o que permanecían latentes. Enfermedades que la contaminación ambiental está expandiendo. Acostumbrados a vivir en entornos sintéticos, la población muestra, cada vez con más frecuencia, diferentes hipersensibilidades a los impactos tóxicos. Las personas que desarrollan estas sensibilidades son la punta del iceberg: lo que el futuro nos depara. Armado con testimonios sorprendentes y una amplia y contrastada documentación, Jara rastrea estas nuevas dolencias al tiempo que descubre enfermedades creadas por la industria farmacéutica. Vacunaciones masivas, peligrosas e innecesarias; tecnologías espía o geoingeniería para modificar el clima que expanden el temor entre la población, benefician a las grandes multinacionales e inciden sobre el control social.
Miguel Jara comenzó las investigaciones que conforman este libro al descubrir que, en los últimos años, miles de personas están perdiendo la salud por patologías que antes no existían o que permanecían latentes. Enfermedades que la contaminación ambiental está expandiendo. Acostumbrados a vivir en entornos sintéticos, la población muestra, cada vez con más frecuencia, diferentes hipersensibilidades a los impactos tóxicos. Las personas que desarrollan estas sensibilidades son la punta del iceberg: lo que el futuro nos depara. Armado con testimonios sorprendentes y una amplia y contrastada documentación, Jara rastrea estas nuevas dolencias al tiempo que descubre enfermedades creadas por la industria farmacéutica. Vacunaciones masivas, peligrosas e innecesarias; tecnologías espía o geoingeniería para modificar el clima que expanden el temor entre la población, benefician a las grandes multinacionales e inciden sobre el control social.RAONS DE PES . PESEM EL QUE SENTIM (SENPAU JOVE, MARIA PILAR) (Ficción moderna y contemporanea)
Per què recupero fàcilment un quilo? Per què necessito menjar dolç? La xocolata engreixa? Ser gras és hereditari? Dormir moltes hores fa guanyar pes?... Aquestes preguntes són les que, de manera més freqüent, fan els pacients a la doctora Pilar Senpau. Aquest llibre conté vint-i-sis preguntes recurrents: vint-i-sis raons i qüestions de pes que la coneguda dietista comenta i respon barrejant ciència i sentiments, consells mèdics i caliu humà. Davant de cadascuna d'aquestes preguntes, Pilar Senpau no dóna una resposta tècnica i freda, sinó que l'embolcalla tendrament amb un conte o una situació personal. Després hi apunta la resposta mèdica, amb els consells personals i dietètics que fan al cas, i acaba cada capítol retornant a la història inicial per tancar-la. Sovint són contes d'una força extraordinària.
Per què recupero fàcilment un quilo? Per què necessito menjar dolç? La xocolata engreixa? Ser gras és hereditari? Dormir moltes hores fa guanyar pes?... Aquestes preguntes són les que, de manera més freqüent, fan els pacients a la doctora Pilar Senpau. Aquest llibre conté vint-i-sis preguntes recurrents: vint-i-sis raons i qüestions de pes que la coneguda dietista comenta i respon barrejant ciència i sentiments, consells mèdics i caliu humà. Davant de cadascuna d'aquestes preguntes, Pilar Senpau no dóna una resposta tècnica i freda, sinó que l'embolcalla tendrament amb un conte o una situació personal. Després hi apunta la resposta mèdica, amb els consells personals i dietètics que fan al cas, i acaba cada capítol retornant a la història inicial per tancar-la. Sovint són contes d'una força extraordinària.L’ANY QUE EL MEU AVI VA VEURE PLOURE (MOLINA BOSCH, TOMÀS) (Ficción moderna y contemporanea)
BIOGRAFIA DEL MÓN (TERRADES, JAUME) (Ficción moderna y contemporanea)
CONVIURE AMB EL DOLOR (GRANADOS, JOSEP / CORBELLA, JOAN) (Ficción moderna y contemporanea)
KG (KARLSSON, NEGU) (Ficción moderna y contemporanea)
Desde muy pequeño, la comida y yo hemos tenido una relación estrecha y directa. La línea que nos separaba era tan c eñida que hemos sido como siameses. Reprimido, atemorizado, el acoso escolar y el sobrepeso me alimentan con sentimiento de rabia, rencor, venganza. Y con diecisiete años me tiro al vacío y dejo de comer. El espejo, el cuerpo, la restricción, soñando una reencarnación que está de oferta y que termina por salirme cara. Esa cara que pudo haber sido cruz. Aquel extremo llevó al otro, a crear otro monstruo, uno más voraz, contundente, salvaje: el atracón. Durante más de una década no hay saciedad que valga. Siempre más. Y siempre menos. La restricción también regresa. Mientras tanto, subo montañas, las bajo en medio minuto, castigándome, fatigándome, engañándome, ausentándome, pasando el tiempo. Pero hay atracones que llegan y no son ni de azúcar ni salado, son los atracones de apego. De quien aterriza en tu vida y te escucha, te comprende, no te juzga y te acaricia el corazón. Y juntos, diseñáis una estrategia: pedir ayuda. Decides ir a terapia. La palabra, la emoción, las herramientas, el trabajo en equipo van tomando el timón y ganando la partida al atracón. Ya no hay siameses. Hay un yo, hay alimentación. Por separado. Por cierto, soy Negu Karlsson. Soy chico. He sufrido trastornos de la conducta alimentaria. Pero soy uno más. Me gustaría compartir un rato con todxs vosotrxs. También me podéis llamar Jesse, el protagonista de mis dos trabajos, que en realidad forman un conjunto: kg y Jesse y Céline: El viaje en tren más bonito del mundo. Estos dos trabajos se ocupan de dar voz a un paciente de TCA (trastorno de la conducta alimentaria) bajo un prisma especial y con un formato diferente. Priman las emociones, la interpretación y el sonido de la soledad, el monólogo del dolor, las reflexiones, los viajes, la terapia, la importancia del apego. Mientras que kg rodea la historia personal del protagonista, Jesse, su historia con la alimentación, en Jesse y Céline: El viaje en el tren más bonito del mundo emigra hacia la relación de apego de nuestro «héroe» con Céline y la ciudad de Vitoria-Gasteiz. La importancia del apego es vital para vivir en condiciones saludables. Kg es su primer trabajo.
Desde muy pequeño, la comida y yo hemos tenido una relación estrecha y directa. La línea que nos separaba era tan c eñida que hemos sido como siameses. Reprimido, atemorizado, el acoso escolar y el sobrepeso me alimentan con sentimiento de rabia, rencor, venganza. Y con diecisiete años me tiro al vacío y dejo de comer. El espejo, el cuerpo, la restricción, soñando una reencarnación que está de oferta y que termina por salirme cara. Esa cara que pudo haber sido cruz. Aquel extremo llevó al otro, a crear otro monstruo, uno más voraz, contundente, salvaje: el atracón. Durante más de una década no hay saciedad que valga. Siempre más. Y siempre menos. La restricción también regresa. Mientras tanto, subo montañas, las bajo en medio minuto, castigándome, fatigándome, engañándome, ausentándome, pasando el tiempo. Pero hay atracones que llegan y no son ni de azúcar ni salado, son los atracones de apego. De quien aterriza en tu vida y te escucha, te comprende, no te juzga y te acaricia el corazón. Y juntos, diseñáis una estrategia: pedir ayuda. Decides ir a terapia. La palabra, la emoción, las herramientas, el trabajo en equipo van tomando el timón y ganando la partida al atracón. Ya no hay siameses. Hay un yo, hay alimentación. Por separado. Por cierto, soy Negu Karlsson. Soy chico. He sufrido trastornos de la conducta alimentaria. Pero soy uno más. Me gustaría compartir un rato con todxs vosotrxs. También me podéis llamar Jesse, el protagonista de mis dos trabajos, que en realidad forman un conjunto: kg y Jesse y Céline: El viaje en tren más bonito del mundo. Estos dos trabajos se ocupan de dar voz a un paciente de TCA (trastorno de la conducta alimentaria) bajo un prisma especial y con un formato diferente. Priman las emociones, la interpretación y el sonido de la soledad, el monólogo del dolor, las reflexiones, los viajes, la terapia, la importancia del apego. Mientras que kg rodea la historia personal del protagonista, Jesse, su historia con la alimentación, en Jesse y Céline: El viaje en el tren más bonito del mundo emigra hacia la relación de apego de nuestro «héroe» con Céline y la ciudad de Vitoria-Gasteiz. La importancia del apego es vital para vivir en condiciones saludables. Kg es su primer trabajo.COMO SALMÓN EN EL AGUA . UN VIAJE ALUCINANTE POR LAS AGUAS DE LA VIDA (PALOU-LOVERDOS, JORDI) (Ficción moderna y contemporanea)
En estos momentos de transición local y global hacia un nuevo cosmos, la inspiración de esta fábula con el salmón como centro resulta esencialmente esperanzadora. Hoy las personas y los pueblos tenemos delante relevantes retos a superar en medio de los rápidos... algunos superan dos veces su estatura. Como dice el autor, «... los salmones no se preguntan si serán capaces o no de remontar el río. Simplemente lo hacen». A partir de un relato sencillo y vibrante, Jordi Palou-Loverdos, un reconocido mediador en confl ictos, coach y experto facilitador de diálogos, nos adentra en las aguas originales hasta llevarnos a honduras insospechadas de la existencia. Y nos coloca ante el espejo de la verdadera potencia del ser, en medio de la evolución individual y colectiva.
En estos momentos de transición local y global hacia un nuevo cosmos, la inspiración de esta fábula con el salmón como centro resulta esencialmente esperanzadora. Hoy las personas y los pueblos tenemos delante relevantes retos a superar en medio de los rápidos... algunos superan dos veces su estatura. Como dice el autor, «... los salmones no se preguntan si serán capaces o no de remontar el río. Simplemente lo hacen». A partir de un relato sencillo y vibrante, Jordi Palou-Loverdos, un reconocido mediador en confl ictos, coach y experto facilitador de diálogos, nos adentra en las aguas originales hasta llevarnos a honduras insospechadas de la existencia. Y nos coloca ante el espejo de la verdadera potencia del ser, en medio de la evolución individual y colectiva.




