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Ficción y temas afines

LO INOLVIDABLE (BERTI, EDUARDO) (Ficción y temas afines)

Eduardo Berti posee una de las escrituras más sólidas de la literatura argentina actual. Las historias aquí reunidas trazan un camino jalonado por formas de olvido y por lo inolvidable. De la mano, un padre y un hijo avanzan hacia la escuela; dos trabajadores sobreviven bajo la presión del aislamiento y la piedra; una lectora impulsiva y obsesionada naufraga en un universo de papel; el peso de un engaño condiciona toda una vida. La memoria y la confesión, la identidad y la decisión son algunos de los temas de los cuentos incluidos en Lo inolvidable, con los que Berti vuelve a mostrar su sutil maestría para la evocación y el detalle, para el descubrimiento y lo inquietante.

MORIRSE DE MEMORIA (MONGE, EMILIANO) (Ficción y temas afines)

Un hombre abre los ojos en su cama y se pregunta «Qué soñé que he despertado preguntándome quién soy». A partir de ese momento, el hombre se convertirá en un pasajero de su delirio, en un espectador de la tortura que le supone sobrevivir a su voluntad de estar vivo. El hombre vuelve una y otra vez sobre esta pregunta y, sin advertirlo, vacía el contenido de su memoria para explicárselo. Entre las miles de imágenes que pueblan su pensamiento, se advierte una tragedia. Se avizora el fuego. El fuego que funge como parábola de la existencia. Se pregunta el hombre «Qué si el fuego no despide ese calor que le imputamos, qué si sólo lo concentra, si lo toma de las cosas que atestiguan su expandirse», de la misma manera que él concentra la existencia de su hermano, de su ex mujer Claudia, de sus mascotas, de los objetos que habitan los espacios que lo encierran, y los funde en el interior de su memoria para tratar de encontrar algo en su entorno que le explique quién es y, sobre todo, por qué es. Decía Steiner que salvo en un sentido estrictamente biológico, no nos gobierna el pasado literal. Nos gobierna el simbólico, la aleación de la experiencia con los miles de espectros que conforman el ser. La memoria no conoce tiempos, encauza lo vivido, lo soñado, lo deseado por los caprichosos zurcos que pueblan nuestra mente. El presente y el pasado vueltos cenizas por el fuego abrasador de una memoria que no reconoce como válida la existencia del individuo que la aloja. Morirse de memoria, la primera novela de Emiliano Monge, explora los abismos de lo único que no nos abandona hasta que nos abandona todo, lo que recordamos y revivimos, aun si aquello que evocamos, no aconteció jamás.

MEMORIAS DE UN HOMBRE FELIZ (JARAMILLO AGUDELO, DARÍO) (Ficción y temas afines)

He vivido en un tiempo y un lugar en los que todo el mundo se exime sin reato de cumplir la ley, no sóloel hampón. Cualquiera –por ejemplo un tecnócrata rico y aficionado a la relojería–, llegado el momento, llegada la necesidad, encontrará razones para considerar que la ley no se le aplica y procederá en consecuencia. Me gustaría un lector cómplice del texto y de la historia. Corre el riesgo, eso sí, de convertirse en el cómplice de un asesinato. D. J. A.

JUEGO DE CARTAS (AUB MOHRENWITZ, MAX) (Ficción y temas afines)

Cuadernos del Vigía edita el Juego de Cartas de Max Aub, una original historia contada en 108 naipes con dibujos originales (en barajas francesa y española) de Jusep Torres Campalans. Cada una de las cartas lleva detrás un texto en el que se narra la vida

EL VERDUGO AFABLE (RAMÓN J. SENDER) (Ficción y temas afines)

Tras asistir a la ejecución de cuatro reos convictos de asesinato y robo, un periodista concierta una cita con el verdugo. Está asombrado de su propia reacción, pues incomprensiblemente se identificó con los ajusticiados pero también con el ejecutor. Por eso necesita conocer más de cerca la trayectoria vital de éste. A partir de ahí Sender nos inicia en la trepidante existencia de Ramiro, un joven marginado desde la infancia por su origen ilegítimo, que debe huir de su pueblo al convertirse en sospechoso de la muerte del farmacéutico y de su hija. Conseguirá refugiarse, disfrazado de mujer, en un convento de monjas -para alegría de alguna novicia-, y luego se instalará en Madrid, donde frecuentará los círculos anarquistas, lo que supondrá su detención y tortura. De sorpresa en sorpresa, de ironía en ironía, tanto le corresponde la organización de una colección privada de arte, como una misión en la localidad de Casas Viejas tras la espantosa represión contra la revuelta campesina. Finalmente recalará en el penal de Ocaña, ahora como verdugo.