LOS TRABAJOS DEL INFATIGABLE CREADOR PÍO CID (GANIVET, ÁNGEL) (Ficción y temas afines)
HISTORIA DUN PARAUGAS AZUL (Ficción y temas afines)
MIENTRAS CAEN LAS HOJAS (GIL NOVALES, RAMÓN) (Ficción y temas afines)
HORAS PARA WALLADA (CALIZ DELGADO, MIGUEL ANGEL) (Ficción y temas afines)
O ALENTO DA MUSA (MOMÁN NOVAL, ALBERTE) (Ficción y temas afines)
IDENTITES MEURTRIERES (MAALOUF, AMIN) (Ficción y temas afines)
LA CASA DE LAS MIL VÍRGENES (AZUELA ARRIAGA, ARTURO) (Ficción y temas afines)
CUENTOS FANTÁSTICOS DEL XIX . LO FANTÁSTICO VISIONARIO/LO FANTÁSTICO COTIDIANO (POE, EDGAR ALLAN/GAUTIER, THÉOPHILE/POTOCKI, JEAN/DICKENS, CHARLES/Y OTROS) (Ficción y temas afines)
Para Calvino, «el cuento fantástico es uno de los productos más característicos de la narrativa del siglo XIX y, para nosotros, uno de los más significativos, pues es el que más nos dice sobre la interioridad del individuo y de la simbología colectiva. Para nuestra sensibilidad de hoy, el elemento sobrenatural en el centro de estas historias aparece siempre cargado de sentido, como la rebelión de lo inconsciente, de lo reprimido, de lo olvidado, de lo alejado de nuestra atención racional. En esto se ve la modernidad de lo fantástico, la razón de su triunfal retorno en nuestra época». El gran escritor italiano ha dividido su antología en dos partes, que ordenan la sucesión cronológica de los relatos en dos clasificaciones estilísticas. La primera, Lo fantástico visionario, reúne a una cuidada nómina de autores ;Potocki, Eichendorff, Hoffmann, W. Scott, Balzac, Chasles, Nerval, Hawthorne, Gógol, Gautier, Mérimée y Le Fanu; cuyos cuentos tienen en común, bajo la descripción de un mundo encantado o infernal, una poderosa sugestión visual. La segunda, Lo fantástico cotidiano, compuesta por narraciones más abstractas y mentales, más psicológicas, congrega a escritores tan variados y significativos como Poe, Andersen, Dickens, Turguéniev, Leskov, Villiers de l;Isle-Adam, Maupassant, Vernon Lee, Bierce, Lorrain, Stevenson, H. James, Kipling y H. G. Wells.Esta nueva edición de Cuentos fantásticos del XIX reúne por primera vez en un solo volumen todos los relatos seleccionados y prologados por Italo calvino.
Para Calvino, «el cuento fantástico es uno de los productos más característicos de la narrativa del siglo XIX y, para nosotros, uno de los más significativos, pues es el que más nos dice sobre la interioridad del individuo y de la simbología colectiva. Para nuestra sensibilidad de hoy, el elemento sobrenatural en el centro de estas historias aparece siempre cargado de sentido, como la rebelión de lo inconsciente, de lo reprimido, de lo olvidado, de lo alejado de nuestra atención racional. En esto se ve la modernidad de lo fantástico, la razón de su triunfal retorno en nuestra época». El gran escritor italiano ha dividido su antología en dos partes, que ordenan la sucesión cronológica de los relatos en dos clasificaciones estilísticas. La primera, Lo fantástico visionario, reúne a una cuidada nómina de autores ;Potocki, Eichendorff, Hoffmann, W. Scott, Balzac, Chasles, Nerval, Hawthorne, Gógol, Gautier, Mérimée y Le Fanu; cuyos cuentos tienen en común, bajo la descripción de un mundo encantado o infernal, una poderosa sugestión visual. La segunda, Lo fantástico cotidiano, compuesta por narraciones más abstractas y mentales, más psicológicas, congrega a escritores tan variados y significativos como Poe, Andersen, Dickens, Turguéniev, Leskov, Villiers de l;Isle-Adam, Maupassant, Vernon Lee, Bierce, Lorrain, Stevenson, H. James, Kipling y H. G. Wells.Esta nueva edición de Cuentos fantásticos del XIX reúne por primera vez en un solo volumen todos los relatos seleccionados y prologados por Italo calvino.GALAXIA LONXANA (FERNÁNDEZ MARCOS, LOIS) (Ficción y temas afines)
LA PROMESA DE UN SUEÑO (DELINSKY,BARBARA) (Ficción y temas afines)
Para Casey, esa hermosa casa es una herencia tan inesperada como conmovedora. El gesto tardío con el cual su padre, un famoso psicólogo, quiso reconocerla finalmente como hija suya. Aunque en un primer momento Casey decide desprenderse de ella, cambia de opinión al entrar en el hogar del hombre al que siempre admiró en la distancia, pero al que nunca pudo conocer. Al encanto de la casa pronto se suma el hallazgo, entre los papeles de su padre, de las primeras páginas de un intrigante manuscrito. ¿Se trata de una novela? ¿Es el diario de una de sus pacientes? Casey está convencida de que describe un caso trágico, real, y que por algún motivo su padre quiso que cayera en sus manos. En La promesa de un sueño, una historia que invita a reconciliarse con el pasado y a despertar a las promesas del futuro, Barbara Delinsky entrelaza dos fascinantes historias que acaban convergiendo en un final dramático, emotivo y totalmente inesperado.
Para Casey, esa hermosa casa es una herencia tan inesperada como conmovedora. El gesto tardío con el cual su padre, un famoso psicólogo, quiso reconocerla finalmente como hija suya. Aunque en un primer momento Casey decide desprenderse de ella, cambia de opinión al entrar en el hogar del hombre al que siempre admiró en la distancia, pero al que nunca pudo conocer. Al encanto de la casa pronto se suma el hallazgo, entre los papeles de su padre, de las primeras páginas de un intrigante manuscrito. ¿Se trata de una novela? ¿Es el diario de una de sus pacientes? Casey está convencida de que describe un caso trágico, real, y que por algún motivo su padre quiso que cayera en sus manos. En La promesa de un sueño, una historia que invita a reconciliarse con el pasado y a despertar a las promesas del futuro, Barbara Delinsky entrelaza dos fascinantes historias que acaban convergiendo en un final dramático, emotivo y totalmente inesperado.EL JUEGO DE LOS CABALLOS (SAVATER, FERNANDO) (Ficción y temas afines)
Fernando Savater (San Sebastián 1947) dedica El juego de los caballos a la más constante de sus pasiones: las carreras de caballos, su ambiente, sus protagonistas, sus derivaciones y metáforas. Una pasión que pretende, ante todo, ser contagiosa y que, por tanto, va dirigida a un público que no tiene por qué saber nada sobre el mundo del turf y al que se le habla con el lenguaje de la afición y del entusiasmo, huyendo deliberadamente de tecnicismos o argot de enterados, lo que aumenta el aroma poético y la propuesta lúdica de sus páginas. Aunque se publicó una primera edición de El juego de los caballos en 1984, esta edición amplía notablemente la extensión de la obra original y también «el lapso temporal que abarca esta crónica: puede decirse que lo que hoy se ofrece al lector constituye una galopada entusiasta por más de cuarenta años de afición hípica».Una afición que le ha reportado al profesor y filósofo Savater muchas acusaciones de frivolidad. Pero que le ha proporcionado el malicioso deleite de escandalizar a los necios solemnes, aquellos que «según dijo un famoso comentarista deportivo americano nunca entenderán que de vez en cuando uno debe dejar de lado las cuestiones de vida o muerte y dedicarse a algo más importante».
Fernando Savater (San Sebastián 1947) dedica El juego de los caballos a la más constante de sus pasiones: las carreras de caballos, su ambiente, sus protagonistas, sus derivaciones y metáforas. Una pasión que pretende, ante todo, ser contagiosa y que, por tanto, va dirigida a un público que no tiene por qué saber nada sobre el mundo del turf y al que se le habla con el lenguaje de la afición y del entusiasmo, huyendo deliberadamente de tecnicismos o argot de enterados, lo que aumenta el aroma poético y la propuesta lúdica de sus páginas. Aunque se publicó una primera edición de El juego de los caballos en 1984, esta edición amplía notablemente la extensión de la obra original y también «el lapso temporal que abarca esta crónica: puede decirse que lo que hoy se ofrece al lector constituye una galopada entusiasta por más de cuarenta años de afición hípica».Una afición que le ha reportado al profesor y filósofo Savater muchas acusaciones de frivolidad. Pero que le ha proporcionado el malicioso deleite de escandalizar a los necios solemnes, aquellos que «según dijo un famoso comentarista deportivo americano nunca entenderán que de vez en cuando uno debe dejar de lado las cuestiones de vida o muerte y dedicarse a algo más importante».










