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323 – HABLAD CON EL CORAZÓN. ÚLTIMAS CARTAS A LOS LECTORES. . ULTIMAS CARTAS A LOS LECTORES (CARLO MARIA MARTINI) (Sin clasificar)

«Llega el tiempo en el que la edad y la enfermedad me dan una clara señal de que es el momento de retirarse de las cosas terrenales y prepararse para la próxima llegada del Reino». El cardenal Martini se despidió con estas palabras de las páginas del Corriere della Sera y de sus lectores, que lo siguieron con afecto y admiración de 2009 a 2012. En sus cartas, Martini muestra que supo escuchar a la gente e interpretar sus miedos y angustias. No solo como espectador, sino también como valiente exégeta de la cotidianidad. En este libro se encuentran algunas de las respuestas más conmovedoras con las que el cardenal correspondió a quienes le preguntaron. Reflexiones que contribuyeron a abrir un espacio de colaboración, un itinerario común en el que la fe abraza –y también sostiene– la realidad cotidiana. Con humildad fraterna, el pastor tiende la mano y dice una palabra de consuelo a quienes se entregan a su voz con confianza. Brota así un diálogo con los creyentes íntimo e intenso, dirigido con la habitual sencillez e inmediatez del cardenal Martini. CARLO MARIA MARTINI (1927-2012), arzobispo de Milán de 1980 a 2002, fue proclamado cardenal en 1983. Jesuita y biblista de fama internacional, fue rector del Pontificio Instituto Bíblico y de la Pontificia Universidad Gregoriana. Entre sus últimas publicaciones en la Editorial Sal Terrae destacan: Las alas de la libertad / Pruebas y consolaciones del sacerdote / ¡Remad mar adentro! / Preguntas con respuesta: al servicio de la verdad / La transformación de Cristo y del cristiano a la luz del Tabor / ¿Qué debemos hacer? Desconcierto e inquietud del hombre contemporáneo.

SOMOS LO QUE SABEMOS . COSMOPOLITAS DEL MUNDO CLÁSICO (BÁRBARA PASTOR) (Impuestos)

«Si quieres triunfar, gestiona bien tu talento. Déjate ver en la calle, que la gente piense de ti que eres un hombre cercano. Si en público te preguntan y no sabes contestar, usa buenas palabras. La retórica te será de ayuda cuando no sepas qué decir...», Breviario de Campaña Electoral, de Quinto Tulio Cicerón. «El dinero no huele, todo vale para llenar las arcas públicas. Así que, todos a pagar impuestos. Incluso por usar letrinas…», Vespasiano, de Suetonio. «Maldito seáis, tú y tus secuaces. Eres una vergüenza para el país. ¿Hasta cuándo abusarás de nuestra paciencia? Lárgate ya, y limpia esta ciudad de tus vicios y corruptelas…», Catilinaria, de Cicerón. Los gigantes fueron expulsados del Olimpo por culpa de su ambición. Querían igualarse a los dioses y regir el destino del mundo. Hoy dan forma al mundo nuevos titanes que modifican las ciudades. Ellos son los arquitectos; y sus obras, rascacielos que aspiran a llegar al cielo. Cicerón aconsejaba a su hermano cómo ganar las elecciones. Y pronunció en el Senado un discurso furibundo contra Catilina. Da igual cómo se llamara ese maldito corrupto, hoy podríamos darle cualquier otro nombre de los que oímos todos los días. A través del túnel del tiempo, heredamos lo que hicieron nuestros ancestros. Somos lo que sabemos. Sabiendo de dónde venimos, sabremos quiénes somos. Nuestro Mundo Clásico se desliza en silencio por estas páginas llenas de imágenes que hablan por sí mismas.