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EL COLECCIONISTA APASIONADO . UNA HISTORIA ÍNTIMA (BLOM, PHILIPP) (Historia)

Este libro investiga la historia de la pasión por coleccionar desde el Renacimiento hasta nuestros días. Todo objeto de colección, ya sea una caja de cerillas o la uña de un mártir, tiene un significado que trasciende al objeto mismo; es un tótem. Y el afán incesante por poseerlo convierte al coleccionista en un antropólogo cultural. Philipp Blom destila los temas que subyacen a esta pasión aparentemente tan inasible: conquista y posesión, caos y memoria, un vacío que colmar y la conciencia de la propia mortalidad. «Una crónica sobre la rareza de la mente humana, y la maravilla del mundo, espléndidamente escrita, fascinante, divertida, asombrosa» (A. C. Grayling, The Financial Times). «Brillante... Es a la historia del coleccionismo lo que Victorianos eminentes, de Lytton Strachey, a la época victoriana» (Bevis Hillier, Literary Review).

LOS CAMINOS QUE NO LLEVAN A ROMA (BRASSENS, GEORGES) (Francia)

George Brassens no ha sido y no será nunca un simple artista de varietés, un cantante ordinario intercambiable por otro. Porque, atravesando su vida y sosteniendo su obra, discurre un hilo conductor: un pensamiento que ha preferido llamar ética. No un pensamiento estancado en certezas, no un manual de axiomas de grandes principios, sino más bien una meditación episódica, un cuestionamiento tumultuoso, una serie de interrogaciones sucesivas que desembocan en respuestas frágiles y provisionales. Las reflexiones y máximas de este volumen son otras tantas huellas de esa ética, otras tantas puntuadas de ese hilo conductor u otros tantos rastros de esas incertidumbres. JEAN-PAUL LIÉGEOIS “Hace algunos años, en el transcurso de una discusión literaria, alguien me preguntó quién era en mi opinión el mejor poeta contemporáneo de Francia. Sin dudarlo respondí: Georges Brassens.” GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ. “Lo recuerdo sencillo, tímido y generoso; con un talento que no cabe en el firmamento.” PACO IBÁÑEZ “Con Georges hablábamos de la muerte riéndonos. Sólo por este detalle me resulta irreemplazable. Desde que ha muerto, la muerte ya no hace reír a nadie.” RENÉ FALLET