CIRUGÍA DE LAS HERNIAS DE LA PARED ABDOMINAL (DR. JORGE F. ABRAHAM ARAP) (Sin clasificar)
ABECEDARIO DE LA NATURALEZA (LÁZARO ESTENOZ COSME) (Sin clasificar)
ENERGÍA SOLAR FOTOVOLTAICA (ANTONIO SARMIENTO SERA) (Sin clasificar)
MEDICINA NATURAL Y TRADICIONAL (DRA.CELIA DEL TORO Y DR.GILBERTO ACOSTA) (Medicina)
EAT…BUT WITHOUT SALT (DR. ALBERTO QUIRANTES HERNÃÃNDEZ) (Sin clasificar)
INFORMACIÓN MÉDICA PARA EL HOGAR (DR. ROLANDO GONZÁLEZ CORONA) (Sin clasificar)
MONSTRUOS Y PRODIGIOS (PARÉ, AMBROISE) (Medicina)
No hay motivos para sorprenderse de que Ambroise Paré (1509-1590), hombre del Renacimiento, autodidacta, cirujano curtido en cien campos de batalla, médico de varios reyes y miembro del Colegio de San Cosme (a pesar de las críticas de sus doctos colegas), aplique su a veces ingenua curiosidad a un campo que no es el suyo en sentido estricto. La edición de 1575 de su libro de monstruos humanos y animales, de falsos mendigos y curiosidades celestes, suscitó la ira de la Facultad de Medicina y una auténtica querella por atentado contra las buenas costumbres. Interesado por temas siempre actuales como el hermafroditismo y lo demoníaco, los misterios de la naturaleza y los del hombre, se enfrenta a ellos con una fascinación que no le impide recordar el objetivo científico de sus análisis, aun bajo la creencia platónica de que lo prodigioso fue antaño lo real.
No hay motivos para sorprenderse de que Ambroise Paré (1509-1590), hombre del Renacimiento, autodidacta, cirujano curtido en cien campos de batalla, médico de varios reyes y miembro del Colegio de San Cosme (a pesar de las críticas de sus doctos colegas), aplique su a veces ingenua curiosidad a un campo que no es el suyo en sentido estricto. La edición de 1575 de su libro de monstruos humanos y animales, de falsos mendigos y curiosidades celestes, suscitó la ira de la Facultad de Medicina y una auténtica querella por atentado contra las buenas costumbres. Interesado por temas siempre actuales como el hermafroditismo y lo demoníaco, los misterios de la naturaleza y los del hombre, se enfrenta a ellos con una fascinación que no le impide recordar el objetivo científico de sus análisis, aun bajo la creencia platónica de que lo prodigioso fue antaño lo real.












