CEN POESÍAS PRA CEN PORTOS DE GALICIA (SUÁREZ SAMPEDRO, MANUEL) (Poesía)
LATEXOS FRAGMENTADOS (PATIÑO NOGUEIRA, OLGA) (Poesía)
TURBINAL (PAZOS, XAN ASER N.) (Poesía)
EL ESPAÑOL AL ALCANCE DE TODOS (SASTRE, ALFONSO) (Poesía)
ALMA MAREIRA (REI NÚÑEZ, LUIS) (Poesía)
SOLO TRAMOAMARTE (CIFUENTES, PACO) (Poesía)
De la sombra a la luz, deambulando de modo automático por esos espacios en construcción que quedan entredientes y esos cadáveres exquisitos que nos han visitado y nos acompañan a diario, con quienes compartir y escribir conjuntamente versos plagados de anécdotas y vivencias. Pero no se engañen, como dice Juan José Téllez en el prólogo, esto no es poesía de la experiencia sino de la percepción: hay más escalofríos que datos en lo que transmite, imágenes a zarpazos como un flash, días en vela o noches de trabajo, turbios amigos y cordiales adversarios. Esto es Solo Tramoamarte, la colección de poemas que el cantante y compositor Paco Cifuentes presenta en formato libro, esta vez sin guitarras ni acordes, sin percusión adjunta, tan sólo acompañado de su viva voz, del aliento y la pausa que respira cada palabra de cada verso. Es esa otra voz poética, menos conocida de Cifuentes, que no entona, sino recita, pero igualmente siente y expresa, que no contradice su vicio de cantar, pues su escritura conduce casi siempre a la partitura.
De la sombra a la luz, deambulando de modo automático por esos espacios en construcción que quedan entredientes y esos cadáveres exquisitos que nos han visitado y nos acompañan a diario, con quienes compartir y escribir conjuntamente versos plagados de anécdotas y vivencias. Pero no se engañen, como dice Juan José Téllez en el prólogo, esto no es poesía de la experiencia sino de la percepción: hay más escalofríos que datos en lo que transmite, imágenes a zarpazos como un flash, días en vela o noches de trabajo, turbios amigos y cordiales adversarios. Esto es Solo Tramoamarte, la colección de poemas que el cantante y compositor Paco Cifuentes presenta en formato libro, esta vez sin guitarras ni acordes, sin percusión adjunta, tan sólo acompañado de su viva voz, del aliento y la pausa que respira cada palabra de cada verso. Es esa otra voz poética, menos conocida de Cifuentes, que no entona, sino recita, pero igualmente siente y expresa, que no contradice su vicio de cantar, pues su escritura conduce casi siempre a la partitura.












