Vicente Blasco Ibáñez confesó que el Quijote era «un libro de oro». Con ello demostraba su admiración hacia el texto, pero, asimismo, hacia su creador: don Miguel de Cervantes. La prueba más evidente de la devoción que Vicente Blasco Ibáñez sentía hacia el Quijote fue su proyecto, lamentablemente fallido, de llevar a la gran pantalla su propia versión del texto cervantino., el guión de ese proyecto es el que presentamos en estas páginas.
Vicente Blasco Ibáñez confesó que el Quijote era «un libro de oro». Con ello demostraba su admiración hacia el texto, pero, asimismo, hacia su creador: don Miguel de Cervantes. La prueba más evidente de la devoción que Vicente Blasco Ibáñez sentía hacia el Quijote fue su proyecto, lamentablemente fallido, de llevar a la gran pantalla su propia versión del texto cervantino., el guión de ese proyecto es el que presentamos en estas páginas.