Cuando el disparate galantea con la virtuosa pauta, el infortunio más perverso está servido. Acto seguido una absurda intrepidez flojea el corsé y libera su asustada esencia, la lógica.Por eso ¡Vialatte es grande!Escritor del s. XX
Cuando el disparate galantea con la virtuosa pauta, el infortunio más perverso está servido. Acto seguido una absurda intrepidez flojea el corsé y libera su asustada esencia, la lógica.Por eso ¡Vialatte es grande!Escritor del s. XX