EVENEMENTS IMPACT ET CREATIVITE (Estructura y diseño arquitectónicos)
FRANCISCO ONTAÑÓN. OFICIO Y CREACIÓN (Catálogos de exposiciones y colecciones específicas)
THE OUTSIDERS – NEW OUTDOOR CREAIVITY (Sin clasificar)
QP MATEMÀTICA RECREATIVA 12 (Sin clasificar)
SRIMAD BHAGAVATAM. CANTO PRIMERO, LA CREACIÓN (Otras religiones)
VIDAS PARALELAS. TOMO III. CREATE (Sin clasificar)
CREATIVIDAD DRAMÁTICA (Estudios teatrales)
LOISIRS CRÉATIFS (ARTESANÍAS, ARTES DECORATIVAS Y MANUALIDADES)
¿DIOSES AJENOS? LA REGLA DE OSHA EN CANARIAS. DE LA CREATIVIDAD Y LA INTEGRACIÓN (Antropología)
EL HOMBRE CREADO EN CRISTO (Religión y creencias)
LA RECREACIÓN Y LA ANIMACIÓN DEPORTIVA (Sin clasificar)
LIBERTAD Y CREATIVIDAD EN LA EDUCACIÓN (Educación pedagogía)
Son muchos los que piensan que al niño, en la escuela o en el colegio, se le debe enseñar ante todo "lo básico", se le debe decir lo que es bueno y lo que es malo, y se le debe acostumbrar a obedecer y a dejarse guiar. Asimismo, existen amplios grupos de ideología conservadora que insisten en que los estudiantes no deben leer determinados libros, en que no hay que exponerlos a los problemas sociales y en que sólo hay que enseñarles un conjunto de valores (seleccionados, claro está, por esos mismos sectores ideológicos). El presente libro, así las cosas, se atreve a levantar la voz contra esa corriente pedagógica que propugna que el niño va a la escuela para que se le enseñe y no para debatir problemas ni para elegir opciones, y lo hace, sobre todo, para mostrar las deficiencias de ese sistema tradicional, rígido y burocrático, que no satisface las necesidades reales de nuestra sociedad. Una tercera edición, revisada y ampliada por el doctor Jerome Freiberg a partir del original de Rogers, que no sólo sigue propugnando que la mejor manera de ayudar a la juventud consiste en ayudarla a aprender, sino que subraya, en fin, que esa ayuda debe basarse en enseñarla a aprender -precisamente- cómo aprender.
Son muchos los que piensan que al niño, en la escuela o en el colegio, se le debe enseñar ante todo "lo básico", se le debe decir lo que es bueno y lo que es malo, y se le debe acostumbrar a obedecer y a dejarse guiar. Asimismo, existen amplios grupos de ideología conservadora que insisten en que los estudiantes no deben leer determinados libros, en que no hay que exponerlos a los problemas sociales y en que sólo hay que enseñarles un conjunto de valores (seleccionados, claro está, por esos mismos sectores ideológicos). El presente libro, así las cosas, se atreve a levantar la voz contra esa corriente pedagógica que propugna que el niño va a la escuela para que se le enseñe y no para debatir problemas ni para elegir opciones, y lo hace, sobre todo, para mostrar las deficiencias de ese sistema tradicional, rígido y burocrático, que no satisface las necesidades reales de nuestra sociedad. Una tercera edición, revisada y ampliada por el doctor Jerome Freiberg a partir del original de Rogers, que no sólo sigue propugnando que la mejor manera de ayudar a la juventud consiste en ayudarla a aprender, sino que subraya, en fin, que esa ayuda debe basarse en enseñarla a aprender -precisamente- cómo aprender.












