MATERIALES PARA LA INNOVACIÓN EN ESTRUCTURA DE LA COMUNICACIÓN (PÉREZ-UGENA Y COROMINA, ÁLVAROCOORD. / PÉREZ HERRERO, JULIO CÉSARED. LIT.) (Estudios mediáticos)
EL VELADOR DE MÁRMOL (RIVERA ROCAMORA, JULIO CÉSAR) (Ficción y temas afines)
EL ÁRBOL DEL BIEN Y DEL MAL (AYALA FAJARDO, JULIO CÉSAR) (Poesía de poetas individuales)
DEFINING ISSUES IN INTERNATIONAL ARBITRATION: CELEBRATING 100 YEARS OF THE CHART (BETANCOURT, JULIO CÉSAR) (Estudios generales)
EL GRAN LIBRO DE LOS CHISTES . SELECCIÓN DEL MEJOR HUMOR DE TODO EL MUNDO (PARISSI, JULIO CESAR) (Sin clasificar)
CEREBRO Y MEDIO (ROMANO BLÁZQUEZ, JULIO CÉSAR) (Ficción y temas afines)
RESPONSABILIDAD CIVIL MÉDICA (GALAN CORTES, JULIO CESAR) (Enfermería)
DIARIO DE UN ESCRITOR COBARDE (ÁLVAREZ, JULIO CÉSAR) (Diarios, cartas y diarios de navegación)
La literatura es ese arrebato tonto que pide escribir sobre lo que uno siente, lo dolido que está o lo jodidamente preciosa que es esa chica. Luego, la técnica o la propia experiencia compensan la falta de pasión, la pérdida de impulso, y todo eso que se ha ido diluyendo y transformando en un sanguinolento reguero que acaba en el desagüe. Lo daría todo por tener dentro ese fuego ardiendo. Muy dentro. La literatura no son premios, cenas con corbata y solomillo al punto. No son fotos en los periódicos o titulares con tus palabras ligeramente modificadas. No, no es eso. La literatura es intimidad, ausencia y algo de esa pequeña eternidad que respiran los dioses. Y que nos visita y abandona, como la propia vida.
La literatura es ese arrebato tonto que pide escribir sobre lo que uno siente, lo dolido que está o lo jodidamente preciosa que es esa chica. Luego, la técnica o la propia experiencia compensan la falta de pasión, la pérdida de impulso, y todo eso que se ha ido diluyendo y transformando en un sanguinolento reguero que acaba en el desagüe. Lo daría todo por tener dentro ese fuego ardiendo. Muy dentro. La literatura no son premios, cenas con corbata y solomillo al punto. No son fotos en los periódicos o titulares con tus palabras ligeramente modificadas. No, no es eso. La literatura es intimidad, ausencia y algo de esa pequeña eternidad que respiran los dioses. Y que nos visita y abandona, como la propia vida.GUÍA SIMPLIFICADA DE EVALUACIÓN DE RIESGOS DE INSTALACIONES DE RESIDUOS DE INDUSTRIAS EXTRACTIVAS (ALBERRUCHE DEL CAMPO, MARÍA ESTHER / ARRANZ GONZÁLEZ, JULIO CÉSAR / RODRÍGUEZ PACHECO, ROBERTO / VADILLO FERNÁNDEZ, LUCAS / RODRÍGUEZ GÓMEZ, VIRGINIA) (Contaminación y amenazas al medioambiente)
A MÍ QUE ME REGISTREN (IZQUIERDO PASCUA, JULIO CÉSAR) (Sin clasificar)
DOS CADÁVERES HERMANOS (PANTOJA, JULIO CESAR) (Sin clasificar)
HOJAS DE OTOÑO (CANO, JULIO CESAR) (Sin clasificar)
HISTORIA DE LA TRADUCCIÓN: VIEJOS Y NUEVOS APUNTES (SANTOYO MEDIAVILLA, JULIO CÉSAR) (Semántica y pragmática)
VIDA DEL DIVINO JULIO CESAR (SUETONIO TRANQUILO, CAYO) (Textos clásicos)
Cayo Suetonio Tranquilo (c. 69-140 d. C.) nació cuando la dinastía de los Flavios subió al poder. En Roma, donde transcurrió gran parte de su vida, ejerció como secretario a sudies, a bibliothecis y al servicio de Trajano y secretario ab epistolae en la época de Adriano, cargo que le permitió el acceso a los archivos imperiales y la correspondencia entre César y Augusto, material que utilizó en sus Vidas de los doce Césares, su obra más conocida. Vida del divino Julio César es el primero de los ochos libros completos que componen esta obra, en la que se narran doce biografías según el método de la biografía erudita de los alejandrinos. Con la intención de informar y divertir sobre la conducta imperial, Suetonio recorrerá toda la vida de César, desde antes de su ascenso al poder hasta su muerte, pasando por su vida y sus costumbres. Subyace en esta obra el ideal del principado, por el que hay que propagar las virtudes de los emperadores y censurar sus defectos. «Nadie como Suetonio nos ha devuelto a la vida la Roma de los primeros emperadores ni nos ha proporcionado tantos detalles sobre la vida y la muerte de esos mismos emperadores» Antonio Ramírez de Verger
Cayo Suetonio Tranquilo (c. 69-140 d. C.) nació cuando la dinastía de los Flavios subió al poder. En Roma, donde transcurrió gran parte de su vida, ejerció como secretario a sudies, a bibliothecis y al servicio de Trajano y secretario ab epistolae en la época de Adriano, cargo que le permitió el acceso a los archivos imperiales y la correspondencia entre César y Augusto, material que utilizó en sus Vidas de los doce Césares, su obra más conocida. Vida del divino Julio César es el primero de los ochos libros completos que componen esta obra, en la que se narran doce biografías según el método de la biografía erudita de los alejandrinos. Con la intención de informar y divertir sobre la conducta imperial, Suetonio recorrerá toda la vida de César, desde antes de su ascenso al poder hasta su muerte, pasando por su vida y sus costumbres. Subyace en esta obra el ideal del principado, por el que hay que propagar las virtudes de los emperadores y censurar sus defectos. «Nadie como Suetonio nos ha devuelto a la vida la Roma de los primeros emperadores ni nos ha proporcionado tantos detalles sobre la vida y la muerte de esos mismos emperadores» Antonio Ramírez de Verger











