Discriminación positiva de la verdad

  La Buena Gente
Cuando hay cariño se ve todo positivo
A lo largo de la historia del toreo, muchos han sido los pasajes anecdóticos que los distintos partidarios de los nos han dejado. Son seguidores fieles a un concepto del torero, pero, mucho más importante, son fieles al torero.
Por ello, en ocasiones, tratan de justificar lo injustificable, a pesar de ser buenos aficionados…su torero está por encima del bien y del mal.
En estas que contaba el viejo banderillero a la hora del sorteo, de aquel gitanillo que solía acompañar a El Gallo y que, en una de las tardes aciagas del maestro y tras haberse dejado un toro vivo en la Maestranza sevillana, exclamó:
Hay que ver que es buena gente este torero…si él hace estas cosas pá que puedan comer tós….

O como decía otro
– Pepe qué más feo tienes.
– ¿Y qué? Si lo quiero ¡pa’l caaaaaaampo!
Otra versión de ver lo positivo:
– Pepe qué hijo tan feo te ha salido.
– Sí, pero no veas cómo ratones…