Queridos hijos,

En este momento en el que mi corazón se despide de ustedes, quiero expresar cuánto los amo y lo agradecida que estoy por cada momento compartido. Mi partida deja un vacío, pero también deja el regalo de los recuerdos y el amor que nos unió.

Cada uno de ustedes es una joya preciosa en mi vida. Recuerdo con cariño cada risa, cada abrazo y cada desafío que enfrentamos juntos. Fui testigo de su crecimiento, de sus logros y de la hermosa familia que han construido. Estoy orgullosa de los seres maravillosos que son.

Aunque mi presencia física se desvanece, quiero que sepan que mi amor por ustedes es eterno. Los llevo en mi corazón a medida que continúan su viaje en este mundo. Recuerden las lecciones que compartimos y enfrenten la vida con valentía y compasión.

Descansen en el cariño mutuo y en los lazos familiares que los unen. Aprovechen cada día para amar y ser amados. Manténganse unidos y apóyense unos a otros, como lo hicimos durante toda nuestra vida juntos.

Mis últimos deseos son que sigan adelante con coraje y que construyan un futuro lleno de alegría y amor. Siempre estaré con ustedes en espíritu, guiándolos desde el cielo.

Con todo mi amor eterno,
[Tu Nombre]