Rodeados de supersticiones.

Es curioso ver cómo hay una extensa capa social que cree en los maleficios, embrujos, males de ojo… Hay infinidad de canales de lectura del futuro y tiendas de esoterismo.

Hace bueno el dicho «quita e Dios del hombre y terminará adorando a las piedras». Tan metida está la necesidad de adoración y reconocimiento del creador.
En esto no somos pioneros.
Esto de buscar signos, revelaciones, significados de los sueños es tan antiguo como el hombre.
Hoy ofrecemos una anécdota fresca del General Romano Catón…

La sandalia y el ratón 

Un soldado se presentó ante Catón temblando de miedo, diciendo que había tenido una señal que indicaba malos augurios.
– ¿Qué es lo que te ha ocurrido?, le preguntó Catón
– Ha sido algo sumamente extraño : Mientras dormía, un ratón ha roído mi sandalia. Esto es algo terrible y señala malos presagios.
– No te espantes, le contestó Catón aparentando seriedad – este es un hecho totalmente normal. 
Mucho peor hubiera sido que tu sandalia devorase al ratón.