Dice la Biblia que nadie sabe el día ni la hora (excepto Dios).

El aforismo latino es tan verdad como nuestra experiencia: sic transiit gloria mundi! (Así pasa la gloria que da el mundo).
La fugacidad del triunfo dura lo que las burbujas del champán. Y es que el gustillo que proporciona «estar arriba» el lo más breve en esta vida fugaz.
También sabemos que todos anhelamos ser felices; por que Dios nos ha hecho para ser felices. Podemos concluir que esos terrones de azúcar nos ayudan a sobrellevar el peso del día de trabajo y de los trabajos del día.
Hoy ofrecemos la historia de la mujer más bella del estado de Colorado, Rocky Mountains, en USA, coronada reina de la belleza, y de cómo acabó al poco tiempo deshauciada, desposeída y en la calle.
BLAIR GRIFFITH, UNA REINA SIN CASTILLOEl ‘trágico’ reinado de Miss Colorado: primero desahuciada y ahora, sin trabajo

De Reina a Vagabunda.
La suerte de la fea, la guapa la desea. 

Eso debió pasar por la cabeza de Blair Griffith cuando, justo un mes después de coronarse el 31 de octubre la mujer más bella del estado de las Montañas Rocosas, se veía de patitas en la calle sin un techo bajo el que dormir. 
Y es que la vida de una reina de la belleza no es tan glamourosa como podría parecer. 
Hace tres años, la madre de Griffith fue operada de una grave malformación cardíaca, una costosa intervención que dejó seriamente tocadas sus finanzas, hasta el punto de ser desalojadas de su casa el pasado noviembre.
 Desde entonces, madre e hija han vagado por albergues y comedores públicos, y han tenido que recurrir a los amigos para no acabar durmiendo al raso con temperaturas que este invierno rara vez han superado los 0ºC en Colorado. 
Pero este no es el único contratiempo al que tendrá que hacer frente Griffith. Licenciada magna APTAL laude por la Escuela de Bellas Artes de Colorado, perderá su empleo el próximo mes, cuando la tienda para la que trabaja en el centro comercial Saks Fith Avenue cierre sus puertas en marzo. 

Una luchadora nata
 “El otro día le comentaba a mi madre: ‘¿Sabes qué sería realmente sorprendente? Escuchar buenas noticias’”, bromeaba la joven en una entrevista. 
Luchadora nata, fue su padre quien animó a Griffith a probar fortuna en los concursos de belleza.
 La temprana muerte de éste por un cáncer de páncreas fue el empujón definitivo que necesitó para participar en Miss Colorado Adolescente, concurso que ganó en 2006 en su cuarto intento. A pesar de las adversidades, la reina de la belleza no baja los brazos y planea competir en Miss EEUU el próximo junio en busca de un final feliz para sucuento de hadas. Mientras tanto, recorre hospitales infantiles y escuelas para contar su historia. “Espero que la gente me vea y se diga; ‘Wow, es una persona real’, o ‘Hey, no pensaba que había alguien que estuviera pasando por lo mismo que yo’”.

Extraído de aquí.