Celebración de Cumpleaños (Caridad, buena intención, saber)

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Una vez, una buena señora, ante la proximidad de su cumpleaños, quiso celebrarlo por todo lo alto, pues era una fecha redonda y por otro lado cambiaba de década y le apetecía celebrarlo con amigos y vecinos….

 

Una vez, una buena señora, ante la proximidad de su cumpleaños, quiso celebrarlo por todo lo alto, pues era una fecha redonda y por otro lado cambiaba de década y le apetecía celebrarlo con amigos y vecinos.
Preparo con todo cariño las invitaciones pensando en los amigos y vecinos a invitar a la celebración, también, fue elaborando el menú de acuerdo en los distintos gustos de sus invitados, para que disfrutaran en su fiesta.
Llegó el día señalado y dispuso todo en el jardín de su casa, procurando que todo estuviera agradable y bien dispuesto. Llegó la hora prevista y se dispuso a recibir convenientemente a los invitados, pero fue pasando el tiempo y no se presentó nadie a su fiesta, con lo cual empezó a pensar en cada uno de ellos y en el desplante que le habían hecho y la descortesía que habían tenido de no avisarle con antelación de que no podían acudir…, por su mente pasaron las ideas mas dispares que se puede uno imaginar y la falta de consideración que habían tenido con ella de no acudir a su invitación…, se fue enfadando cada vez mas y su disgusto fue en aumento.
Dejo así las cosas y se puso a recoger el jardín para meterse en la cama, con el propósito de llamar al día siguiente a sus invitados afeándoles la poca consideración que habían tenido con ella, pensando que habían sido unos descorteses …
Fue a su habitación y antes de meterse en la cama, abrió una cómoda para guardar unos objetos en ella, cuando de repente, repara en unos tarjetones que allí estaban, los ve y cual fue su sorpresa cuando reconoció, los tarjetones de invitación de cumpleaños que se le había olvidado repartir….

Moraleja: Cuantas veces pensamos mal de los demás, de una forma muy a la ligera, sin reflexionar seriamente sobre los hechos y sin ser conscientes de que la mayoría de las veces somos nosotros los culpables de semejante situación.

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