Ciudad del Vaticano, 3 de junio de 2015 (VIS).- En los saludos después de la catequesis, el Papa recordó que el mes de junio está dedicado al Sagrado Corazón de Jesús y que el próximo jueves se celebra el Corpus Christi. »Aprendamos del Señor que se hizo pan- dijo- de modo que cada uno de nosotros se haga disponible para los demás, sirviendo a todos los necesitados, especialmente a las familias más pobres».
Después saludó a los jóvenes polacos que participan en el XIX encuentro de Lednica, la localidad situada cerca del lago en el que se cree que Mieszko – el primer monarca polaco- se bautizó en el año 966. »De todo corazón comparto vuestra alegría, vuestro entusiasmo y vuestro deseo del Espíritu Santo …Vuestra vida como la de los …discípulos de Jesús no puede ser vacía, banal, sin objetivos… Abrid el corazón al Espíritu Santo para que os colme de sus dones…. Pedid que os acompañe cada día en el trabajo, en el estudio, en la oración, en la superación de vosotros mismos y en el hacer el bien…Transformad con El el mundo… Que El os ayude a asumir el gran diálogo con Dios, con el ser humano y con el mundo en nuestra etapa de la historia».
También expresó su cercanía al pueblo chino por el trágico naufragio de una nave en el río Yantgze que ha causado centenares de víctimas, asegurando sus rezos por las víctimas, por sus familias y por todos los que trabajan en las operaciones de socorro.
Por último dedicó unas palabras especiales a los obreros de una sucursal italiana de Whirlpool manifestando el deseo de que su grave coyuntura laboral encontrase una solución rápida y equitativa en el respeto de todos y, en particular, de las familias. »La situación de todo el país es muy difícil – afirmó- Es importante que haya un compromiso decidido para abrir caminos de esperanza».