Escúchame: con mis silencios te hablo.

En el teatro, como en la vida, el silencio expresa tanto o más que las palabras.

Sigue un sabio consejo de dirección para el marido…

RECONCILIACIÓN

Cuando un hombre cuyo funcionaba bastante mal acudió a él en busca de consejo, el Maestro le dijo: «Tienes que aprender a escuchar a tu mujer».

El hombre se tomó a pecho este consejo y regresó al cabo de un mes para decirle al Maestro que había aprendido a escuchar cada una de las palabras que decía su mujer.

Y el Maestro, sonriendo, le dijo: «Ahora vuelve a casa y escucha cada una de las palabras que ella no dice».