(Muerte, hablar de la muerte, postrimerías)

El presentimiento

Toda muerte es prematura…

Este es el tema de la interesante historia…

La familia rodeaba al moribundo.

El moribundo habló con lentitud:

– Siempre creí que yo no viviría mucho.

Los niños clavaban en él sus conmovidos ojos.
El moribundo habló tras un conmovido suspiro:
– Siempre tuve el presentimiento de que me iba a morir muy pronto.

El reloj del comedor tocó la media y el moribundo tragó saliva.

– Luego, a medida que he ido viviendo, llegué a creer que mi era falso.

El moribundo concluyó juntando las manos:

Ahora, ya veis: con ochenta y seis años bien cumplidos comprendo que
ese presentimiento ha sido la mayor verdad de mi vida.

Tomado de “Dos veces cuento”, Antología de microrrelatos, de Joseluis González