Un ganchero era una persona dedicada a un oficio desaparecido que consistía en el de troncos de madera (maderadas) flotando aguas abajo por los ríos. Los gancheros transportaban elevadas cantidades de troncos sueltos, a de los nabateros, que ataban los troncos para formar almadías. Al frente de la ganchería se el «maestro de río», quien dirigía a todo el grupo de gancheros, compuesto fundamentalmente por tres compañías: la delantera, la de en medio y la zaga. Todos ellos llevaban como única herramienta un bichero. La pericia del ganchero y su conocimiento del río eran de vital importancia para entregar la mercancía en su destino sin percances.