Lc 7, 36-50. En casa de Simón, frasco alabastro. Los ojos de Jesús, su mirada, ante el pecado son misericordiosos. Eso es la pureza.

Jn 8,1-11. La mujer adúltera. La pureza no se queda apantallada ante el pecado. Mira dentro, ve a la mujer y al hombre que son hijos de Dios.

(Siguiendo los diversos estudios realizados sobre la de Turín, el imaginero sevillano D. Juan Manuel Miñarro López, miembro del Centro Español de Sindonología (La unión de dos palabras griegas: sindon, que significa sábana, y logía, que equivale a estudio o tratado, originan el término Sindonología, que se aplica al estudio de la «Sábana Santa» o «Santa Síndone»), realizó esta reconstrucción posible del rostro de Jesús que veis adjunta.)