Nueces Vacías y Vanas

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando…

Jessica era una persona muy buena. Nunca había hecho mal a nadie. Cuando se hizo mayor vio como todos sus familiares amigos y conocidos iban desapareciendo de su vida; pero ella seguía viviendo. Pensaba: Dios se ha olvidado de mí.

Cuando cumplió los cien años se presentó ante el ángel de Dios que está junto a San Pedro en la puerta del Cielo. 
– Hola, soy Jessica y he esperado 100 años hasta que me has llamado. 
Más adentro oía voces familiares y veía a todos sus familiares y muchos de sus conocidos que se lo estaban pasando muy bien.
Mientras, el Ángel Portero miraba la lista preocupado… 
– Jessi… Tendrás que hacer un trabajito antes de venir por aquí…
– ¿Te refieres al Purgatoooooriooooo? – preguntó con horror – ¡pero si nunca he hecho nada malo-malísimo!…
– Te acompañaré allí y te dirán lo que debes hacer…
Llamaron a la puerta y antes de decir nada el Ángel Portero dijo:
– ¡Jessi! Menos mal que ya has llegado… no sabíamos qué hacer con tanta nuez…
El primer ángel se despidió y desapareció.
– Bien, comencemos, Jessi: debes hacerte cargo de estos 36.500 enormes sacos de nueces, que corresponden a cada uno de los días que has vivido durante los cien años de tu vida.
Cada uno contiene 31.536.000 nueces que corresponden a los segundos que tiene cada año. Tu misión será contar las nueces llenas, que equivalen al tiempo que aprovechaste en vida.

La pobre Jessi no se esperaba esto. Se había creído el cuento de que Dios es bueno y nadie paga por las cosas malas que hace, porque Dios le perdona. Se dio cuenta de que Dios es bueno, pero es justo… No es un Dios tonto. Y se puso a partir las nueces. ¡Cuánto ruido hacían y qué poco contenían!

Y para sorpresa de Jessica, cada nuez que machacaba era igual:
– ¡OTRA NUEZ VACÍA Y VANA!
Un trabajo y un ruido que nunca se borrarían de su memoria…

Proverbios sobre nueces y ruidos.
Punto 582 ruido Mucho ruido y pocas nueces

La nuez vacía es la que hace más ruido.  


Nueces llenas, poco suenan; nueces vanas, como campanas (Ibd., 62.139; RM) .

Proverbios Extraídos de María Josefa Canellada, Berta Pallarés – 1997 – Foreign Language Study – 448 pages
Más anécdotas: