Ayer un chico de 14 años lloraba desconsolado… no había entregado las notas a sus padres y, como resultado no veía ninguna solución de futuro. Su vida acababa ahí. Después de hablarle de la necesidad de dimensionar problemas, y de que hay cosas urgentes y otras importantes le conté la siguiente anécdota:
Cuando a Pizarro se
le escaparon los cerdos de su papá en Extremadura, tenía 14 años. 
No era capaz de solucionar el problema;  no podía volver a su casa…
Se fue a Sevilla y se embarcó para América. 
Pizarro 38 años más tarde ya era Adelantado. Y después de conquistador, y luego -en medio de sus muchos defectos y fracasos-, héroe.

Francisco Pizarro (1478-1541):
Conquistador del Perú. Perteneció a una familia de conquistadores. Se dice que en su infancia se dedicaba a guardar cerdos. Marchó a Sevilla y luego a Italia, donde fue soldado del Gran Capitán de 1498 a 1501. 
En 1502 hizo su primer viaje a la Indias con Nicolás de Ovando; después estuvo con la expedición de Alonso de Ojeda a Urabá, donde Ojeda le dejó al mando de los que quedaban. Intervino con Núñez de Balboa en la llegada al Océano Pacífico (1513), y también estuvo en la fundación de Panamá, donde se instaló.
 Se asoció con Diego de Almagro y con el clérigo Hernando de Luque con la pretensión de llegar a las tierras del Perú, de las que habían oído hablar. En el primer intento (1524) se tuvieron que volver por falta de medios, tras un encuentro con los indios del que Pizarro salió con siete heridas. También se frustró la segunda expedición; quedó Pizarro, sin embargo, algún tiempo con otros 13 hombres.
 Cuando volvieron a Panamá con muestras de riqueza, el Gobernador no les prestó mucha atención y Pizarro regresó a España. 
En 1529 negoció en Toledo con la Corona el título de Gobernador y adelantado de las nuevas tierras; estos privilegios fueron a su vuelta a América motivo de las primeras rencillas con Almagro. 
Se volvió a embarcar hacia Panamá en 1530 con sus hermanos Hernando , Gonzalo y Juan, y con su tío Francisco Martínez de Alcántara. De allí salió a finales de año hacia Perú, con tres navíos, 180 hombres y 37 caballos. 
Tras muchas penalidades logró llegar a Cajamarca, capital de imperio inca, donde vivía el emperador Atahualpa. Entró en la ciudad el 15 de noviembre de 1532 y en una breve entrevista con Atahualpa éste les instó a que le devolviera ls tierras tomadas y aplazaran la entrevista para el día siguiente. Aquella noche los españoles se escondieron alrededor de la plaza. 
Cuando al otro día llegó el Inca con su escolta y se empezó a impacientar, cayeron sobre ellos de improviso, ahuyentándoles y apresando a Atahualpa. La leyenda indica que Atahualpa ofreció una habitación llena de oro por su rescate, pero esto no tiene fundamento histórico. Los ejércitos incas regresaron a Quito, y esto fue entendido como un movimiento de tropas hacia Cajamarca. Se acusó a Atahualpa de traició al pacto que se había acordado, se le procesó y se le condenó a muerte. Después marcharon sobre Jauja, y luego tomaron Cuzco, donde Pizarro nombró soberano a Manco Cápac. 
En 1535 fundo su capital, la Ciudad de los Reyes, hoy día Lima. Su hermano Hernando fue este mismo a España a entregar el quinto real, y regresó con el título de marqués para su hermano y con el de adelantado para Almagro, que debía situarse 200 leguas al sur de los territorios de Pizarro.. 
Al producirse el alzamiento de Manco Cápac, los incas sitian a Cuzco. Será Almagro con sus tropas quien logra liberarlo en 1537, pero se quedará con la región apresando a Hernando.. 
Francisco acude desde Lima lográndose el acuerdo de paz en Mala, por el que Almagro puso en libertad a Hernando. Este atacaría cogiendo desprevenido a Almagro y derrtando a sus tropas. Almagro fue juzgado y condenado a muerte. 
Pizarro estuvo entonces dedicado al gobierno tranquilo de la Ciudad de los Reyes, fundó Arequipa y Chuquisaía, y mandó a su hermano Gonzalo a inspeccionar Quito, Valdivia y Chile. 
Fue asaltado en su palacio por una docena de almagristas que lo mataron. Caído en el suelo, trazó con su dedo mojado en su propia sangre la señal de la cruz en suelo, y murió besándola.
Extraído de aquí.