(RV).- Este encuentro de oración «invoca el don de la paz por lo que está sucediendo en Oriente Medio»: fue éste en síntesis el primer pensamiento que el Papa Francisco  expresó a Mar Gewargis III,  Patriarca Catholicos de la Iglesia Asiria de Oriente, con quien mantuvo un encuentro, seguido de un momento de oración conjunta en la Capilla Redemptoris Mater,  en la mañana de este tercer jueves de noviembre.

Francisco manifestó consternación por lo que continúa a suceder en Oriente Medio, especialmente en Siria e Iraq donde, puntualizó, a sufrir la «violencia terrible de sanguinarios conflictos» que «ningún motivo puede justificar»  son miles de niños mujeres y hombres inocentes. Allí, dijo el Papa, «nuestros hermanos y hermanas cristianos, además de diversas minorías religiosas y étnicas están lamentablemente acostumbrados a sufrir grandes pruebas».

El Papa imploró el fin de «tanto dolor» y evidenció cómo estos cristianos recorren el camino de la cruz, «siguiendo con mansedumbre las huellas de Jesús». «Estos hermanos son modelos que nos exhortan en toda circunstancia a permanecer con el Señor» e indican -explicó el Santo Padre- que al «centro de nuestra fe está siempre la presencia de Jesús que nos invita, aun en las adversidades, a no cansarnos de vivir su mensaje de amor, de reconciliación y de perdón». Francisco expresó gratitud a estos hermanos porque «nos empujan a seguir el camino de Jesús para derrotar la enemistad».

El Pontífice se refirió además a los «sólidos vínculos fraternos» que subsisten entre las dos Iglesias, y recordando la Declaración Cristológica Común firmada por el Papa Juan Pablo II y el Patriarca Catholicos Manr Dinkha IV constató cómo esta «meta histórica» ha abierto el camino de la peregrinación común hacia la «plena comunión», «camino –agregó- que tengo intención de proseguir», confirmando el compromiso de la Iglesia Católica «para que el dialogo pueda avanzar». Y a este respecto el Santo Padre expresó su deseo de que «la Comisión conjunta para el diálogo teológico entre la Iglesia Católica y la Iglesia Asiria de Oriente pueda ayudarnos a allanar el camino».

El Obispo de Roma manifestó asimismo su esperanza de que esta cercanía entre las dos Iglesias sea «levadura de unidad» porque -aseguró- «estamos llamados a obrar juntos en la caridad dondequiera sea posible, para que el amor indique el camino de la comunión».

«Nos hará también bien – prosiguió el Papa- renovar la memoria común de nuestra actividad evangelizadora» y en este sentido recordó que los grandes evangelizadores de entonces, santos y mártires de todo tiempo, «nos exhortan y nos acompañan ahora a abrir juntos caminos fecundos de comunión y de testimonio».

En la conclusión del discurso, el agradecimiento afectuoso de Pontífice al Patriarca Gewargis III por su visita y por el «don de rezar juntos».

(MCM-RV)

 

 

(from Vatican Radio)