Catálogo de la Exposición "Tejido Horizonte", de Ruth Morán. Esta muestra es uno de los proyectos becados por la Consejería de Cultura el pasado año con una de las Ayudas a Artistas Plásticos "Francisco de Zurbarán". Su obra aglutina dibujos y pinturas sobre papel y lienzo; obras donde conviven de forma polarizada la emoción y la razón, bases de las que parte este proyecto. Para esta artista, el espacio pictórico es un fragmento del espacio mental; sus referentes están basados a menudo en la naturaleza, donde se mezclan entre sí en un magma de formas y colores emergiendo de lo orgánico. Color, luz, tramas, redes, raíces, todos ellos paisajes interiores. Ella apuesta por una pintura que extrae de la intuición y la reflexión el acto más espontáneo y el más meditado. Obtiene sus propios canales expresivos a través de la tierra, el agua, el fuego y el aire; a ellas añade el metal, elemento de inspiración oriental. Estos cinco elementos forman un ciclo de generación y de destrucción, ciclos productivos y destructivos, vistos a través de la naturaleza y de la interacción mutua entre éstos. De la obra de Ruth Morán se desprende una gran emotividad, dentro de los cánones de la abstracción, cada vez más depurada y limpia, acercándose a una estética zen. Su pintura tiene el atractivo de la gestualidad. Tiende una mirada hacia el Expresionismo Abstracto.
Catálogo de la Exposición "Tejido Horizonte", de Ruth Morán. Esta muestra es uno de los proyectos becados por la Consejería de Cultura el pasado año con una de las Ayudas a Artistas Plásticos "Francisco de Zurbarán". Su obra aglutina dibujos y pinturas sobre papel y lienzo; obras donde conviven de forma polarizada la emoción y la razón, bases de las que parte este proyecto. Para esta artista, el espacio pictórico es un fragmento del espacio mental; sus referentes están basados a menudo en la naturaleza, donde se mezclan entre sí en un magma de formas y colores emergiendo de lo orgánico. Color, luz, tramas, redes, raíces, todos ellos paisajes interiores. Ella apuesta por una pintura que extrae de la intuición y la reflexión el acto más espontáneo y el más meditado. Obtiene sus propios canales expresivos a través de la tierra, el agua, el fuego y el aire; a ellas añade el metal, elemento de inspiración oriental. Estos cinco elementos forman un ciclo de generación y de destrucción, ciclos productivos y destructivos, vistos a través de la naturaleza y de la interacción mutua entre éstos. De la obra de Ruth Morán se desprende una gran emotividad, dentro de los cánones de la abstracción, cada vez más depurada y limpia, acercándose a una estética zen. Su pintura tiene el atractivo de la gestualidad. Tiende una mirada hacia el Expresionismo Abstracto.