Este libro pretende dar a conocer los templos conventuales y monacales desde los más variados aspectos, la mayor parte desconocidos. Pero lo que más nos ha interesado es cómo, en la soledad y silencio de estas iglesias, la grandeza ascética del arte y la historia nos conduce hasta el supremo clímax místico de la unión con la belleza, pues, como ya decía Platón, lo bello es una de las cualidades del Ser Supremo.
Este libro pretende dar a conocer los templos conventuales y monacales desde los más variados aspectos, la mayor parte desconocidos. Pero lo que más nos ha interesado es cómo, en la soledad y silencio de estas iglesias, la grandeza ascética del arte y la historia nos conduce hasta el supremo clímax místico de la unión con la belleza, pues, como ya decía Platón, lo bello es una de las cualidades del Ser Supremo.