Poeta, crítico de arte, estudioso de mundos tan dispares como el budismo zen o la historia del juguete, José Corredor-Matheos ha ejercido a lo largo de su vida una discreta pero constante labor de engarce entre geografías, figuras y ámbitos literarios y artísticos muy diversos, desde la pintura al diseño, desde la arquitectura a la cerámica, o desde la poesía a las numerosas exposiciones de las que ha sido comisario. En estas memorias, Corredor-Matheos dibuja una extraordinaria imagen de la sombría Barcelona de posguerra, poblada de personajes favorecidos o maltratados por el régimen, a los que el autor pone ante nuestra mirada con singular viveza. A partir de los años sesenta, el autor recrea una cultura viva, mestiza y nada compartimentada, en la que aparecen creadores de la talla de Rafael Alberti, Antonio Buero Vallejo, Camilo José Cela, Salvador Espriu, Carles Riba, J.V. Foix, Antonio Saura, Eduardo Chillida, Antonio López, Salvador Dalí, Joan Miró o Antoni Tàpies.