Con veinte años ya era un revolucionario de profesión listo para enfrentarse al Tribunal Especial para la Defensa del Estado Fascista, con poco menos de treinta y cinco esbozaba el proyecto de un federalismo europeo por el que lucharía el resto de sus dí
Con veinte años ya era un revolucionario de profesión listo para enfrentarse al Tribunal Especial para la Defensa del Estado Fascista, con poco menos de treinta y cinco esbozaba el proyecto de un federalismo europeo por el que lucharía el resto de sus dí