Un día de otoño de 2016, sin nombre ni apellido, decidí con el atrevimiento que se me supone, encender el motor de mi memoria y organizar mis recuerdos. En mi cabeza bullía un desafío: Escribir mi historia. Desde mi llegada a este mundo, hasta hace pocos días un buen número de anécdotas reclamarán en ocasiones tu sonrisa o puede que tus risas de complicidad. Este libro, al igual que mi vida, no hubiera sido posible sin uno de mis grandes amores: la música. Ella ha formado parte de mi existencia desde la cuna y cuando desgranéis estas páginas lo entenderéis. Todos los días doy gracias por la vida, lo importante es seguir caminando
Un día de otoño de 2016, sin nombre ni apellido, decidí con el atrevimiento que se me supone, encender el motor de mi memoria y organizar mis recuerdos. En mi cabeza bullía un desafío: Escribir mi historia. Desde mi llegada a este mundo, hasta hace pocos días un buen número de anécdotas reclamarán en ocasiones tu sonrisa o puede que tus risas de complicidad. Este libro, al igual que mi vida, no hubiera sido posible sin uno de mis grandes amores: la música. Ella ha formado parte de mi existencia desde la cuna y cuando desgranéis estas páginas lo entenderéis. Todos los días doy gracias por la vida, lo importante es seguir caminando