Que el premio periodístico más prestigioso de Francia tenga el nombre de Albert Londres muestra hasta qué punto gozan este autor y su obra de buena salud. Sin embargo, en nuestra lengua, ambos son prácticamente completos desconocidos. Albert Londres fue uno de los iniciadores del periodismo de investigación y sus textos siguen teniendo mucha vigencia en nuestros días, como muestran, sin ir más lejos, los que se incluyen en este primer volumen de su obra periodística completa: El judío errante ha llegado (1930), Los pescadores de perlas (1931) y Tierra de ébano (1929). Con un estilo directo, incisivo e incluso divertido, Londres comprendía como nadie que «el cometido de nuestro oficio no es complacer, ni tampoco perjudicar, sino meter la pluma en la llaga».
Que el premio periodístico más prestigioso de Francia tenga el nombre de Albert Londres muestra hasta qué punto gozan este autor y su obra de buena salud. Sin embargo, en nuestra lengua, ambos son prácticamente completos desconocidos. Albert Londres fue uno de los iniciadores del periodismo de investigación y sus textos siguen teniendo mucha vigencia en nuestros días, como muestran, sin ir más lejos, los que se incluyen en este primer volumen de su obra periodística completa: El judío errante ha llegado (1930), Los pescadores de perlas (1931) y Tierra de ébano (1929). Con un estilo directo, incisivo e incluso divertido, Londres comprendía como nadie que «el cometido de nuestro oficio no es complacer, ni tampoco perjudicar, sino meter la pluma en la llaga».