El tema del placer –dice el autor– es muy controvertido, más aún si se trata desde el punto de vista de la ética. El placer es una experiencia tan personal, íntima y privada que difícilmente estaríamos dispuestos a recibir lecciones al respecto. Pero, ¿qué pueden saber los aburridos filósofos éticos sobre el placer? La intención del autor es demostrar que el placer es bueno y al mismo tiempo explica por qué la auténtica virtud es placentera y nos llena de gozo. A tenor de la excepcional acogida que tuvo la primera edición de esta obra publicada en México, tanto en medios escolares y académicos, como entre especialistas nacionales e internacionales, publicamos una segunda edición, para el público español, corregida y ampliada.