Arturo Baltar falleció el año pasado, pero no por eso sus esculturas se han olvidado en la ciudad de Orense. Este libro contó con la aprobación del artista, y es el resultado de conversaciones que sostuvieron él y la autora durante más de veinte años.
Arturo Baltar falleció el año pasado, pero no por eso sus esculturas se han olvidado en la ciudad de Orense. Este libro contó con la aprobación del artista, y es el resultado de conversaciones que sostuvieron él y la autora durante más de veinte años.