La pluralidad es uno de los rasgos de las sociedades actuales y ha llegado para quedarse. Pocas disciplinas son tan radicalmente contemporáneas como la bioética y, solo por eso, ha de ser plural. ¿Cómo integrar las diferencias? Las distintas formas de ver lo real y las ideologías se hacen notar mucho en este campo, por eso los acuerdos sobre cuestiones prácticas han de ser construidos. Tampoco habrá respuestas únicas ni últimas, siempre con nuevas preguntas sobre la salud, la enfermedad, y las fronteras de la investigación científica. Además, todas las voces —sobre todo otras voces— cuentan o deben contar en la teoría y en la práctica; al final, la bioética puede calificarse de muchas maneras: liberal, feminista, narrativa, basada en principios y basada en evidencias. Creencias, valores y teorías han iniciado, entonces, un camino sin retorno. Esto crea dificultades, pero ¿han de ser insalvables? La bioética es una pluridisciplina y, desde sus comienzos, ha intentado ser un puente entre ciencias de la salud, filosofía, derecho y ciencias sociales. Bioética, en plural recoge una parte de esa diversidad de enfoques, métodos y temas, por entender que es positiva para la deliberación práctica. Los autores que participan en el libro han colaborado antes en publicaciones, congresos y proyectos desde la Universidad de Salamanca, el Instituto de Filosofía del CSIC, la Case Western Reserve University, la Universidad del País Vasco, la Universidade de Evora, la UNAM de México y la Universidad de París.