Hacia el futuro de la vida consagrada (Pujol I Bardolet, J.) (Comunidades y monacatos cristianos)
Dos Clausuras (Cobo, José) (Comunidades y monacatos cristianos)
Otros 10 años peregrinos (García Camacho, Flora) (Comunidades y monacatos cristianos)
La Compañía de Jesús en la Salamanca universitaria (1548-1767) (de León Perera, Cristo José) (Comunidades y monacatos cristianos)
CARTA D’IDENTITAT DE LA MOGUDA JUVENIL SALESIANA (Centro Nacional Salesiano de Pastoral Juvenil) (Comunidades y monacatos cristianos)
CARTA DE IDENTIDAD DEL MOVIMIENTO JUVENIL SALESIANO DE ESPAÑA (Centro Nacional Salesiano de Pastoral Juvenil) (Comunidades y monacatos cristianos)
El monasterio de Guapalupe y la Inquisición (Llopis Agelán, Enrique / Ruiz García, Elisa) (Comunidades y monacatos cristianos)
Un camino monástico en la ciudad. Libro de vida (Hno. Pierre-Marie Delfieux) (Comunidades y monacatos cristianos)
El don de la fidelidad. La alegría de la perseverancia (Congreación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica) (Comunidades y monacatos cristianos)
Misioneros, hasta el confín de la tierra (Pérez Pichel, Miguel) (Comunidades y monacatos cristianos)
El tizón y las cenizas (Fernández Barrajón, Alejandro) (Comunidades y monacatos cristianos)
El combate espiritual (Giussepi Testut, Suzanne) (Comunidades y monacatos cristianos)
LOS CARMELITAS. HISTORIA DE LA ORDEN DEL CARMEN. V: SUPRESIONES Y RESTAURACIÓN ( (Comunidades y monacatos cristianos)
MODULAR DESEOS, VERTEBRAR SUJETOS (Comunidades y monacatos cristianos)
Es un hecho que cada vez hay menos jóvenes que se sienten atraídos por la vida consagrada. ¿No será -se pregunta el autor- que nuestro estilo de vida ha envejecido? Es necesario refundar la formación para la vida consagrada, con los ojos puestos en la misión, pero sin olvidar la necesidad de la interiorización, la pertenencia y la virtud. Hay que plantear la formación a la vida consagrada desde la escucha y la acogida a los jóvenes, proponiéndoles verdaderos procesos de vertebración personal, para que, abiertos y comprometidos con la realidad en la misión, sean a la vez resistentes y modulen un corazón fuerte para amar con intensidad y vivir un estilo de vida solidario y arriesgado.
Es un hecho que cada vez hay menos jóvenes que se sienten atraídos por la vida consagrada. ¿No será -se pregunta el autor- que nuestro estilo de vida ha envejecido? Es necesario refundar la formación para la vida consagrada, con los ojos puestos en la misión, pero sin olvidar la necesidad de la interiorización, la pertenencia y la virtud. Hay que plantear la formación a la vida consagrada desde la escucha y la acogida a los jóvenes, proponiéndoles verdaderos procesos de vertebración personal, para que, abiertos y comprometidos con la realidad en la misión, sean a la vez resistentes y modulen un corazón fuerte para amar con intensidad y vivir un estilo de vida solidario y arriesgado.












