EDUCACIÓN, DERECHOS HUMANOS Y RESPONSABILIDAD SOCIAL (MARTÍN SOLBES, VÍCTOR / CASTILLA MESA, MARÍA TERESA)
Educación, derechos humanos y responsabilidad social M. Teresa Castilla Mesa, Víctor M. Martín Solbes Tema: Educación coeducación, Educación en competencias, Educación superior, Educación innovación, Educación políticas educativas, Educación y medios, Escuela inclusiva Colección: Universidad Género: Ensayo Próxima publicación Noviembre 2021 EDICIÓN IMPRESA COMPRAR 19,80 ? ISBN 978-84-17667-00-9 Ref. 0-16137 248 pp. MUESTRA GRATUITA PRESENTACIÓN El presente texto aborda, desde diversas miradas, la fenomenología social y la diversidad como ejes transversales para la construcción de una ciudadanía participativa, diversa, democrática y crítica. En la actualidad la complejidad está implícita en la sociedad. Se generan espacios sociales, educativos, políticos y laborales en los que urge detenerse para reflexionar, analizar evidencias y formular propuestas en torno a los tres bloques de contenido que quedan recogidos en el título de esta publicación: educación, derechos humanos y responsabilidad social. Tres constructos que, disponiendo de entidad por sí mismos, requieren planteamientos conjuntos y coordinados en aras de optimizar la sensibilización, la concienciación, el compromiso y la actuación responsable. Contribuir a ese análisis es el objetivo que se pretende con la lectura de estos catorce capítulos escritos por profesionales de la educación, la comunicación, el derecho y la sociología, en los que se abordan temáticas referentes a la gestión de conflictos, la equidad, los necesarios procesos de transformación social, la sostenibilidad, los procesos de inclusión, la participación ciudadana, la interculturalidad, la comunicación, la pobreza energética, el reconocimiento de la diversidad, los derechos de las minorías, las políticas sociales en la urdimbre capitalista y las posibles acciones socioeducativas para el desarrollo de las personas.CUADERNOS DE DERECHO PARA INGENIEROS (N.º 43) . LOS OBJETIVOS MUNDIALES DE DESARROLLO SOSTENIBLE (ESCUDERO GALLEGO, ROMÁN / MARTÍNEZ GARRIDO, SANTIAGO)
La preocupación por combatir la pobreza y la desigualdad dieron lugar a la Declaración del Milenio del año 2000, que proclamó los 8 Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que debieran alcanzarse en 2015. En la Conferencia de Río de Janeiro de Desarrollo Sostenible de 2012 se creó un grupo de trabajo, con la finalidad de evaluar la práctica de los ODM y proponer su mejora. Fruto de los debates fue su propuesta de 17 objetivos, lo que se hizo llevándolos a la Cumbre Mundial de Desarrollo Sostenible de septiembre de 2015, adoptando la Asamblea General de la ONU una Resolución proclamando tales objetivos que marcarían la Agenda global de la ONU hasta el año 2030, encomendándose al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo su seguimiento y apoyo y subrayándose la necesidad de colaboración entre gobiernos, sector privado y sociedad civil.CUADERNOS DE DERECHO PARA INGENIEROS (N.º 47) . AGRICULTURA, ALIMENTACIÓN Y DERECHO (JIMÉNEZ-BLANCO, ANTONIO)
Autores El Cuaderno de Derecho para Ingenieros número 47 tiene por título «Agricultura, alimentación y Derecho» y ha sido coordinado por Antonio Jiménez-Blanco. En este Cuaderno se analizan diversas cuestiones que atañen a la agricultura y a la propiedad agraria, derecho del agua y usos agrícolas, seguridad alimentaria, sanidad animal y vegetal, teniendo especialmente en cuenta el Derecho europeo que, en virtud de la Política Agrícola Común, ha dado lugar a una importante normativa aplicable a dichas materias.PROPIEDAD INTELECTUAL E INDUSTRIAL, CONEXIONES Y PUNTOS DE ENCUENTRO (FERNÁNDEZ MARTÍNEZ, MARTA / MARTÍN VILLAREJO, ABEL / MORENO CRUZ, MARTA / ROGEL VIDE, CARLOS / SERRANO GÓMEZ, EDUARDO / VALDÉS DÍAZ, CARIDAD DEL CARMEN / VÁZQUEZ D’ALVARÉ, DÁNICE / VEGA VEGA)
Esta obra incluye los trabajos presentados en la VI edición de las Jornadas sobre temas actuales de la Propiedad Intelectual que se celebran en Cuba, cada dos años, producto de la fructífera colaboración existente entre la Facultad de Derecho de La Universidad de La Habana y AISGE, entidad de gestión de los derechos de los actores y otros colectivos de creadores en España, dedicada en esta ocasión al análisis de las conexiones existentes entre el Derecho de autor y la Propiedad Industrial. . El volumen se inicia con la contribución de la Doctora Marta Fernández Martínez, Vicedecana de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, que ilustra acerca del proyecto de investigación donde se insertan las Jornadas y da la bienvenida a los participantes en ella. A continuación, aparece la conferencia magistral ofrecida por el Doctor Carlos Rogel Vide, Catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, fundador y actualmente Miembro de Honor de la Asociación para el Estudio y la Enseñanza del Derecho de Autor (ASEDA) sobre los bienes inmateriales como objeto de los derechos. En segundo lugar se recoge el trabajo presentado por la Doctora Marta Moreno Cruz, Decana de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, que trató acerca de la originalidad y la novedad como requisitos para la protección jurídica, particularizando en los modelos de utilidad y las obras derivadas. Luego, el trabajo de la Doctora Dánice Vázquez de Alvaré, Profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, incursiona en las obras de arte aplicadas y los diseños industriales. Seguidamente, se incluye la conferencia de la Doctora Caridad Valdés Díaz, Profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana y Miembro de Honor de ASEDA, sobre la relación existente entre títulos de las obras, signos distintivos y competencia desleal. Continúa esta obra con un trabajo que nos acerca al régimen jurídico de las invenciones y obras de funcionarios, empleados y asalariados, presentado por el Doctor Eduardo Serrano Gómez, Profesor Titular de Derecho civil de la Universidad Complutense de Madrid y Presidente de ASEDA. Más adelante, aparece el trabajo expuesto por la Doctora Elena Vicente Domingo, catedrática de Derecho civil y Vicerrectora de la Universidad de Burgos, España, que ofrece una panorámica de la vulneración de propiedad intelectual e industrial y el estado de la cuestión en materia de daños. Le sigue, la conferencia a cargo del Doctor José Antonio Vega Vega, catedrático de Derecho civil de la Universidad de Extremadura, sobre los delitos en materia de propiedad intelectual, especialmente el plagio de las obras, y los delitos contra la propiedad industrial. Finalmente, cierra el presente volumen el trabajo del Doctor Abel Martín Villarejo, Director General de AISGE, Vicepresidente de ASEDA y Profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, acerca del Derecho de la Unión Europea y el Derecho Internacional en materia de Propiedad industrial y Derecho de autor, destacando las áreas comunes y fronterizas entre el copyright y la propiedad industrial.DERECHO Y PROCESO. . LIBER AMICORUM DEL PROFESOR FRANCISCO RAMOS MÉNDEZ. 3 VOLS (CACHÓN CADENAS, MANUEL)

MUEVO MI SOMBRA . (HAIKUS ESCOGIDOS) (HOOSAI, OZAKI)
Ozaki Hideo, más conocido por su haigo o seudónimo de Ozaki Hoosai, nació en 1885 en Tottori, en la isla de Honshu. Estudió en el Primer Instituto de Tokio y en la prestigiosa Universidad Imperial, donde se licenció en Derecho y fue un entusiasta de los deportes, la poesía clásica japonesa y las filosofías asiáticas. En el Instituto entró a formar parte de la Sociedad del Haiku dirigida por Ogiwara Seisensui, precursor del haiku en verso libre y fundador de la revista Sooun (Nube estrato). Ya en la universidad, al verse obligado por su familia a romper su compromiso con una prima, se lanzó a la bebida, adicción que siempre le acompañó y tantos problemas le acarreó. Desde 1909 en que comenzó a trabajar en una agencia de prensa en Tokio donde apenas duró un año, hasta 1923 en que decidió dedicarse a la vida eremítica, fue dando tumbos por diferentes compañías de seguros. En 1925 se instaló en Shoodo-shima, una isla en el mar interior de Japón. Un poeta monje le consiguió un empleo como conserje del templo Minangoo-an, y una pequeña cabaña con vistas al mar. Allí fue donde Ozaki Hoosai, sin más ocupaciones que barrer, escardar, ofrendar a Buda y leer las sagradas escrituras, escribió sus mejores poemas. Poco después cayó enfermo de pleuresía y un mal catarro acabó con su vida en el año 1926 con tan solo cuarenta y un años. En ese mismo año se publicó de manera póstuma su única obra, una antología de haikus en verso libre, Daikuu (Vasto cielo). Noni Lazaga se ha planteado un diálogo con sus poemas a través de los ideogramas que componen las imágenes. En cada haiku ha escogido un kanji por su forma y su significado, y a través de él ha creado un poema visual, en conversación con el poema de Hoosai, al que ha denominado calikanjigrama. No se trata de una ilustración del mismo, sino de una respuesta abstracta en la que escritura, espacio y ritmo representan la interpretación libre del poema, y figurativa en cuanto a que se reconocen los kanjis aun cuando estos se contraen, estiran, repiten y superponen en muchos de los calikanjigramas. Artísticamente, el resultado del calikanjigrama es un poema visual, aunque en este libro se trataría de una conversación visual con el poeta a través de sus haikus.TRANSICIÓN, ESPACIOS E IDENTIDAD (DIAZ BARRADO, MARIO P./ DUPLANTIER, FLEUR/ THION SORIANO-MOLLÁ, DOLORES)
La Transición a la democracia en España es el contexto de este libro, sin embargo, hemos querido profundizar en tres facetas de ese complejo histórico. Por un lado, las mutaciones que experimenta la memoria colectiva de los españoles ante el cambio político; por otro, las repercusiones de ese cambio a nivel local y en el espacio urbano; y, por último, las transformaciones culturales que lleva aparejado. Estamos ante un libro interdisciplinar, poliédrico, con enfoques y aportaciones distintas pero no distantes, pues su hilo conductor es la Transición española hacia la democracia. Eso sí, vista desde distintos prismas, a la luz de diferentes cristales y enfoques que van desde la historia a la literatura, desde el derecho a la lingüística. Tal pluralidad enriquece las aportaciones ofrecidas y desde luego, obedece a la naturaleza compleja, multidimensional, de un complejo proceso histórico que en menos de una década -de 1975 a 1982- transformó la dictadura de Franco en una democracia homologable al occidente europeo.LA PRESTACIÓN DE SERVICIOS TRANSNACIONAL . UNA NUEVA PERSPECTIVA DE ANÁLISIS (VILLA FOMBUENA, MARÍA)
María Villa Fombuena es Doctora en Derecho por la Universidad de Sevilla con la calificación de sobresaliente cum laude por unanimidad. Con su tesis defendida en 2015, la autora obtuvo además el segundo Premio de Investigación de la Facultad de DerechoPRACTICUM PROCEDIMIENTO ADMINISTRATIVO COMÚN (DÚO) (PALOMAR OLMEDA, ALBERTO)

PRACTICUM PROCEDIMIENTOS TRIBUTARIOS 2019 (DÚO) (ARNÁIZ ARNÁIZ, TEODORO/PÉREZ RON, MONTSERRAT/ALBERTO MUÑOZ PÉREZ/JUÁN LUIS SENDÍN CIFUENTES/MOLINA ALGUEA, ENRIQUE)

TENGO ALGO QUE DECIRTE . RELATOS FIDE 2018 (AA.VV.)
"Tengo algo que decirte" responde fielmente al enunciado de su título. Frente al vértigo absorbente de nuestra realidad cotidiana, más allá de los imperativos laborales y sociales de toda índole que nos atenazan y constriñen más de lo que quisiéramos, hay todavía (y debe haberlo) un espacio para la reflexión solidaria, para el acercamiento al otro. Para compartir, en suma, experiencias y visiones de la vida, con sus luces y sombras, pero siempre con un punto de esperanza en la mirada. Así, asistiremos al diálogo futurista entre un hombre y un robot con apariencia de mujer («El saber de nuestro tiempo»); a un altercado que nace de las envidias entre hermanos («El pozo de la contienda»); a pasajes de la Guerra Civil donde comparecen personajes históricos del periodo («El hombre de Villa Borghese»); a un curioso recorrido por la mitología clásica («Cibeles y Pizarro»); en «El aojamiento» se entrecruzan culturas y razas a partir de una gitana que lee las manos a una chica joven; «La última de Zafarraya» narra la huida de una mujer y su retoño, cuyo pueblo ha sido arrasado, y es un relato en el que prevalece la descripción del paisaje, algo que se da también en «Los halcones del río Verde», que alberga ese cariz aventurero a partir de una expedición fluvial; «Todo cambió para siempre» recoge el viaje al pasado de una chica en busca de una identidad; «Jimmy, el ángel que aterrizó en lo alto de una montaña» transmite el vértigo de los tepuis; «El pirata que siempre llegaba tarde» brilla por su fino humor; la influencia de las redes sociales se aborda en «María»; «Ningún diario es inocente» indaga en la violación de la intimidad; «El cautivo» recoge la leyenda del Cid, aunque desmitificando un tanto la historia original; «Diez peldaños» deja entrever una moraleja tras un cuento navideño narrado desde la perspectiva de un niño; «Tengo algo que decirte» explora la lacra de la violencia de género
Y de ese modo hasta un total de 31 relatos que descubrirán al lector, de manera siempre amena, aspectos insólitos y esclarecedores del mundo que nos rodea. FIDE, la Fundación para la Investigación sobre el Derecho y la Empresa, atesora una extensa trayectoria y la valiosa cualidad de convocar en un mismo foro a prominentes profesionales de la abogacía y la economía. Y cuenta, asimismo, con una ya acrisolada tradición que cabe calificar como literaria: la de unir a sus colaboradores habituales en torno a un género de creciente auge en nuestros días: el relato. Esta tercera compilación de relatos FIDE sigue la estela de sus predecesoras (El cronógrafo, En la frontera) para brindar al lector un abanico de propuestas a cuál más sugerente y estimulante. Sus autores son Mario Garcés, Mario Alonso Ayala, Antonio Garrigues, Álvaro Lobato, Alfredo Conde, José Manuel Otero Lastres, Antonio Guerra Fernández, Javier Mourelo, Isabel Lahuerta Bellido, José Ramón Couso, María Bacas Malo, Antonio Jesús Sánchez, Gonzalo Iturmendi Morales, Javier Zapata Cirugeda, Cristina Calvo Ortega, Hermenegildo Altozano García-Figueras, Maribel Gilsanz, Rafael Muñoz de la Espada, Manuel Fresno Castro, Ton Pedraz Pollo, Juan Brinsen, Ricardo Palomo Zurdo, Isabel Enciso, Fernando Villena Adiego, María José Menéndez, Lorenzo Silva, Francisco Uría, Joaquín Echánove Orbea, Jesús Gascón Catalán, Miguel Sánchez Ruiz, Fernando González y con las ilustraciones de Javier Montesol.CASOS PRÁCTICOS DE IMPUESTOS LOCALES – IBI, IIVTNU, IAE, ICIO, IMVTM Y COTOS DE CAZA (CRESPO MIEGIMOLLE, MIGUEL)
La imposición local, las de los municipios y la de las provincias en régimen general, es quizás la más olvidada y por ende menos estudiada por los alumnos y profesionales del Derecho Financiero. Y eso a pesar de la evidente importancia tanto económica como jurídica, que dicha fuente de financiación pública, está obteniendo en estos últimos años. Este libro intenta suplir esta laguna, ya que desde un enfoque totalmente práctico, recoge una serie de supuestos generales, de los seis impuestos que constituyen el sistema (Impuesto sobre Bienes Inmuebles, Impuesto sobre Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, Impuesto sobre Actividades Económicas, Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras, Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica e Impuesto sobre Cotos de Caza) así como multitud de cuestiones, asimismo prácticas, que trufan toda la obra, consiguiendo que el estudioso de esta materia obtenga un dominio suficiente de esta materia. «Esta obra además se encuadra dentro del proyecto de investigación "El procedimiento tributario local: aportaciones para su modernización" (DER2010-16786) (financiado con fondos FEDER).»EL DERECHO DE CAZA EN ESPAÑA (GÁLVEZ CANO, MARÍA REMEDIOS)

LA CAZA FURTIVA COMO DELITO PATRIMONIAL AUTÓNOMO . ANÁLISIS DEL ARTICULO 335 DEL CÓDIGO PENAL Y NORMATIVAS APLICABLES AL MISMO (VÁZQUEZ CAÑIZARES, JULIO CESAR)
Estudio del delito de caza furtiva en el que se analiza la evolución histórica, el derecho comparado el marco normativo y competencial, y la regulación positiva del art. 335.2 CP, relacionándolo,o con el resto de normativas y resoluciones jurisprudenciales; para llegar a las conclusiones de que se trata de un delito patrimonial autónomo, de actividad, y con injerencias autonómicas; y terminando con las soluciones o propuestas de "lege ferenda".LA AUDIENCIA VA DE CAZA . ANDANZAS DE UN JUEZ DE PUEBLO (MIGUEL ÁNGEL)
Hay un dicho latino de origen medieval que acude a la memoria leyendo estas experiencias de un juez: «No hay verdadera justicia sin bondad» (Nulla iustitia est vera sine bonitate). ¡La verdadera justicia, casi nada! Algo inalcanzable, y en cualquier caso temerariamente incierto. «No juzguéis y no seréis juzgados», se dice en los Evangelios, pero ¿qué pasa cuando uno está en esta vida, profesionalmente hablando, para juzgar, cuando se juzga por obligación porque se es juez? ¿Se espera de él que sea como una máquina de dispensar sentencias -es tentador el uso aquí del verbo despachar- pulsando las teclas de los códigos legales que corresponden a cada asunto? A tal delito probado, tal castigo, quizá con un tanto por ciento de descuento por los atenuantes que establece la ley; o al revés, con mayor pena por premeditación, nocturnidad, alevosía, etc. Todo previsto y regulado, bien medido, sin posible error ni alternativa. Olos jueces no deberían serlo sin bondad, administrando justicia, por así decirlo, después de consultar con su corazón. Sistema tan subjetivo que no permitiría dar sentencias sólidas, con base legal. Entre los dos extremos, la impasibilidad (que en latín significa, ay, ser incapaz de sentir) y la efusión del sentimiento, los jueces parecen condenados por sí mismos a desdoblarse dramáticamente en dos personas antitéticas, tal vez inconciliables. Al leer estas páginas de Miguel Ángel del Arco Torres se revive este conflicto interior que no tiene solución. Dura lex, se suele decir, pero hay que atenerse a ella y, en medio de la intrincada selva de casos judiciales que se nos describen, no es posible dejar de sentir compasión por tantas víctimas de la justicia ciega, y quizá no siempre hecha en beneficio de los más débiles. Y es inevitable pensar que cuando uno de éstos va a ser aplastado por la maquinaria de las leyes, ¿por qué no saltárselas a la torera prestando oídos a la conciencia? En el capítulo cuarenta y dos de la segunda parte de El Quijote el caballero da unos consejos a Sancho para que sea buen juez en el gobierno de su ínsula; máximas de oro, llenas de bondad y sentido común, como «no es mejor la fama del juez riguroso que la del compasivo», o «si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dádiva, sino con el de la misericordia», término este último que remite etimológicamente a un corazón que se apiada. Cervantes, tan humano, que sufrió penas de prisión, por lo que creemos saber a causa de jueces demasiado severos, sugiere que hay que ser bueno, y el príncipe Hamlet viene a decir lo mismo cuando recuerda a Polonio que hay que tratar a los demás mejor de lo que se merecen, ya que si los tratamos según sus méritos, «¿quién se iba a librar de unos azotes?». Estamos hablando de una novela, de una obra de teatro, es decir, ficciones, mentiras, aunque muy significativas, pero en la vida cotidiana es dudoso que pueda hacerse lo mismo. Dudoso y muy difícil. En cada página de este libro de Miguel Ángel del Arco Torres se advierte un desgarramiento moral, preguntas que no tienen respuestas claras, siempre el desánimo y la desazón de vivir unas situaciones que casi nunca admiten una salida digna. Aquí Su Señoría (por cierto, un pomposo título, prácticamente nobiliario, para personas puestas en el fiel de la balanza) se despoja de su toga y comparte con nosotros sus dudas, su inquietud, a menudo su dolor ante todo lo que pasa por sus manos. En forma de papeles, aunque en cada uno de ellos hay vidas. Es quien tiene que «administrar esta cosa sutilísima, invisible, casi fantástica, que se llama Justicia, y que los hombres aseguran que no existe sobre la tierra», según palabras de Azorín (y hay que ver qué adjetivos tan certeros encuentra el escritor). Como si manejara a golpe de fórmulas legales personas de carne y hueso, y él, con temor y temblor, tuviera que decidir su destino, haciéndose responsable de lo que será de ellos. Antes los jueces se veían como un poder oculto y casi inaccesible, proverbialmente se decía de alguien que tenía cara de juez cuando se mostraba adusto y catoniano; parecían como una emanación de la abstracta Justicia; en el cine los veíamos como la última palabra que zanjaba nuestros conflictos, severos, inflexibles, ¿eran de este mundo? Y de ellos se hablaba muy poco, parecían lejanos, impersonales. Todo ha cambiado, ahora en la prensa y en la televisión hay muchas noticias de jueces, conocemos su nombre, su semblante, los casos en que se ocupan, si entran o salen de un juzgado les asedian periodistas y fotógrafos, y las cámaras registran su aire esquivo y superior, siempre con prisas, sin rebajarse a contestar a lo que les preguntan. Algunos son verdaderas vedettes, y su nombre es casi tan popular como el del más célebre de los futbolistas. La carrera judicial les viene estrecha, no ocultan su ambición, escalan puestos, entran y salen de la vida política, quieren ser por lo menos ministros, si nomás, y no le harían ascos a juzgar desde altísimos sitiales a los hombres más malos del mundo entero. Sus sentencias son controvertidas y más o menos inexplicables, manifiestamente reciben consignas de los que mandan, retrasan años y años los asuntos que conviene retardar, sin dar explicaciones... El juez que se confiesa en este libro no es de ésos. Es un hombre que ha visto y padecido muchas cosas, desde la posguerra hasta hoy, de origen modesto y a quien nadie le ha regalado nada; tiene una larga experiencia de inocentes atropellados por la ley, de sinvergüenzas, de casos de abuso y venalidad, de situaciones que no se pueden resolver. También de hombres justos que han hecho lo posible: cumplir con su deber. Porque en el laberinto del mundo judicial no faltan las personas buenas, con rectitud de criterio, conscientes, ejemplares. También ellos son la Justicia, aunque a menudo parezcan menos visibles, porque lo monstruoso llama más la atención. Alguien dijo que con los buenos sentimientos se hace la mala literatura, y tal vez se equivocó por el afán de hacer una frase cínica. Pero lo cierto es que en la historia de la novela se recuerdan más las caricaturas atroces que las visiones más ponderadas. Seguimos leyendo El primo Pons de Balzac, Casa desolada de Dickens, El proceso de Kafka... Atropellos, injusticia, venalidad, horrores... Miguel Ángel del Arco Torres no es precisamente el primero en denunciar estas lacras, el lado oscuro de la ley, pero si algún lector quiere equilibrar la balanza contando experiencias muy distintas, se le agradecerá la puntualización. Como suele decirse, cada cual habla de la feria según le ha ido. Y este juez que ha vivido mucho ¿qué puede hacer? Pues contarlo, con pasión y humildad, sin escándalo, evitando los nombres propios, pero con todos los detalles, para que no quepa la menor duda. Seriamente, porque los temas son serios, pero también con mucho humor, que es la sal de la vida, con un sinfín de pormenores chuscos y disparatados que configuran una magnífica crónica de la vida judicial. A veces con fantasías irónicas, otras descendiendo a descarnadas anécdotas, siempre ameno, expresivo, claro, para que le entienda todo el mundo, para que sepamos cómo se puede ser juez y sobrevivir a esos duros trances. En ocasiones narrando episodios de pura chanza, porque en la vida hay de todo, a menudo con sucesos terribles que dejan un poso de amargura, porque no siempre se pueden resolver los problemas con la ley en la mano; sin olvidar evocaciones personales, historias agridulces, fantasías divertidamente reveladoras (como la del «juez de la horca», que el cine ha hecho imperecedera y que podremos leer en la segunda parte de estas memorias), paradójicas situaciones («El mecanógrafo pensante») que nos hacen descubrir el envés de las sentencias más solemnes. También se nos habla de personajes -testigos y peritos falsos, confidentes o soplones- que son el lado oscuro, y puede que necesario, de la Justicia. Miguel Ángel del Arco Torres sabotea el abstruso ritual del lenguaje forense -secreto para los profanos, es decir, para casi todo el mundo, no sea que alguien pueda entenderlo y discutirlo- y, con tacto y una fina sensibilidad, rehúye las moralejas; no quiere teorizar, dejando que los hechos hablen por sí mismos; se sitúa pulcramente al margen de las trifulcas políticas; más que presumir de tener razón, quiere poner al descubierto la verdad de los dramas que ha vivido. No aspira a demostrar nada, la realidad no se demuestra, sólo se hace visible. Para que entendamos. La Justicia, así, con mayúscula, se ha representado mil veces en la historia del arte; fijémonos en una de sus alegorías: en la basílica de San Pedro al admirable Bernini se debe el monumento al papa Urbano VIII. El Pontífice, en bronce, levanta la mano derecha para bendecir -quizá también para imponer su autoridad, no se sabe-, a sus pies el sepulcro, del que sale una figura alada de la muerte, y a ambos lados, apoyándose en el sarcófago, en mármol blanco, el Amor (Caritas), la mayor de las virtudes cristianas según san Pablo, y la Justicia, la principal de las virtudes cardinales. La Justicia lleva una enorme espada, símbolo de su autoridad y poder, pero no la empuña, la deja descansar sobre el hombro; a diferencia del Amor, que sonríe dando el pecho a un niño, parece pensativa, ensimismada, en lo que alguien ha llamado «un éxtasis de tristeza» que tal vez busca inspiración en las alturas o dentro de sí misma. Un amorcillo juega entre los pliegues de su manto, como podría hacer un niño travieso, porque la vida cotidiana no le puede ser ajena. Y desde luego no tiene ninguna venda ante los ojos, es muy posible que lo que haya visto no fuera halagüeño, somos así, no cabe la menor duda, y reflexiona cavilosamente. Antes de echar mano al espadón hay que pensárselo bien y, por qué no, dar testimonio de lo vivido. Señoría, gracias por estas palabras doloridas y exigentes que no sólo hablan de una profesión muy difícil («imposible» la considera Azorín), sino que también retratan la condición humana y nuestras contradicciones