EL POSTISMO
SALAMANCA EN EL SIGLO XVIII
AGRICULTURA ESPAÑOLA A MEDIADOS DEL SIGLO X I X, LA
CONTES DESPULLATS
HABLAN LOS MILITARES
JACOBO
MARRO
LOS HIDALGOS DE MONFORTE
DICCIONARIO DE PERSONAJES DE TIRSO DE MOLINA
DICCIONARIO DEL PASOTA
EL FUEGO QUE OS HABITA
El fuego que os habita es el título de la nueva obra del psiquiatra José Luis Mediavilla, la cual viene a sumarse a una amplia bibliografía que abarca sustanciosos trabajos de su especialidad y otros de creación literaria, como Jonás (premio Tigre Juan 1978), Migraña, Ceremonia en la catedral y otros encierros, y Babel (premio Casino de Mieres de Novela 1998). El texto despiezado y recurrente de El fuego que os habita nos hace pensar, no en la deliberada busca del autor de la configuración de uno o varios personajes con un argumento concreto, sino en el manejo de las palabras y las imágenes para provocar la inmersión del lector en un mundo por el que pululan de manera inestable lugares y vivencias que hacen ocasional referencia a la ciudad de Oviedo, a los valles mineros, a un balneario y, sobre todo, a los incendios y a las explosiones de grisú. Segunda edición de esta obra en la que se incluye un proemio del filósofo Gustavo Bueno.SUBRAYADO EN ROJO
Subrayado en rojo es un grito de soledad a cuyo través se desentraña una historia de amor imposible. Un narrador solitario, dueño de una prosa ágil y un ritmo narrativo que subraya sin alivio sus propias contradicciones, va desplegando ante el lector un mundo de recuerdos y de sensaciones personales, a caballo de la alegría del pasado y la tristeza y abulia con que enfrenta el porvenir, mientras le transmite todas sus renuncias y silencios desde un pueblo lejano y absorbente.FORMAS NO PERSONALES ENTRE PÁJAROS Y REDES
Un pájaro vuela fuera del poema Al aire iba, pero me detuve en los cuartos del fondo y mi madre, intranquila, en los pronombres. Al aire iba, guiando silencios que, como bueyes, me seguían arrastrando las redes de mis comunidades. Al aire iba - ¡al aire cierto!-, y llegué al fin, y hundí mis alas en la altura que me rodeaba. Hay quien ama a tientas, y se soporta. Quien maldice palabras, y vive a pulso. Quien sonríe sin brazos, y se sostiene. ¡Vuela, vuela ahora en el verbo, pájaro tonto! Tú tienes respiración, y canto, y carne. Mueve las alas o nos caeremos.
