EL POETA (España)
CUENTOS DE INVIERNO (España)
GÓNGORA (España)
Quince estudios literarios sobre Góngora articulados en cuatro secciones: "Confusas Soledades", "Voces de la polémica", "Las huellas de los pasos" y "Varia". Su autor analiza e interpreta cuestiones filosóficas, estilísticas, genéricas y genéticas sobre las Soledades, Aborda asuntos pendientes sobre la recepción del poema en las polémicas del siglo XVII y determina la vigencia de la obra de Góngora en autores como sor Juana Inés de la Cruz, Rubén Darío, Luis Cernuda y Jorge Luis Borges.
Quince estudios literarios sobre Góngora articulados en cuatro secciones: "Confusas Soledades", "Voces de la polémica", "Las huellas de los pasos" y "Varia". Su autor analiza e interpreta cuestiones filosóficas, estilísticas, genéricas y genéticas sobre las Soledades, Aborda asuntos pendientes sobre la recepción del poema en las polémicas del siglo XVII y determina la vigencia de la obra de Góngora en autores como sor Juana Inés de la Cruz, Rubén Darío, Luis Cernuda y Jorge Luis Borges.SAYAGO, EL PARAÍSO OLVIDADO (España)
DESIDERATA (España)
RUIDO DE FONDO (España)
La escritura es ruido sordo, desfiguración y desastre. Las palabras pululan, se preparan para producir el estrépito. Porque el poema puede ser el desatino más certero, la insensatez más cuerda. Por eso, aunque permanezca fijado en el papel, siempre se escabulle para ser otra cosa; esa cosa que aún no se ha leído ni escrito.El poema puede ser el balbuceo de un niño y el exabrupto más criminal. En fin, un juego muy serio.Según Michel Foucault ¡se escribe para ser otro!. Ser extranjero de uno mismo, ser de otra manera y, sin embargo, no dejar de reconocerse.Uno siempre está escribiendo, aunque no escriba. Ese es el ruido de fondo que no cesa de sonar.Poder llegar a decir: no estoy, estoy en todo.
La escritura es ruido sordo, desfiguración y desastre. Las palabras pululan, se preparan para producir el estrépito. Porque el poema puede ser el desatino más certero, la insensatez más cuerda. Por eso, aunque permanezca fijado en el papel, siempre se escabulle para ser otra cosa; esa cosa que aún no se ha leído ni escrito.El poema puede ser el balbuceo de un niño y el exabrupto más criminal. En fin, un juego muy serio.Según Michel Foucault ¡se escribe para ser otro!. Ser extranjero de uno mismo, ser de otra manera y, sin embargo, no dejar de reconocerse.Uno siempre está escribiendo, aunque no escriba. Ese es el ruido de fondo que no cesa de sonar.Poder llegar a decir: no estoy, estoy en todo.¿QUIÉN TIENE LA CULPA? (España)
La tierra comenzó a temblar y el aire vibró con el ruido de los motores que irrumpió en su escondrijo como un trueno de persistente rodar. Venían primero dos motocicletas, a una distancia de unos doscientos metros y seguían varios todoterrenos con ametralladores y lanzacohetes, algunos camiones con tropa y una ambulancia, todos con los apagados, todos fieros, fantasmales, broncos, amenazadores, siluetas apenas dibujadas contra el pálido claror de la media luna. Natacha no quería verlos y cerró los ojos. No tenía miedo, pero estaba invadida por una sensación de desamparo absoluto y por una amargura enloquecedora. ¡Qué absurda desproporción! Una vida humana, una miserable vida humana, una vida quebradiza por mucho que estuviera alentada por llama tan intensa, frente a tanta coraza, tanta maquina, tanta fuerza descomunal y ciega que todo cuanto hollaba destrozaba. Era ella misma la que estaba atrevesada sobre la tercera montura.
La tierra comenzó a temblar y el aire vibró con el ruido de los motores que irrumpió en su escondrijo como un trueno de persistente rodar. Venían primero dos motocicletas, a una distancia de unos doscientos metros y seguían varios todoterrenos con ametralladores y lanzacohetes, algunos camiones con tropa y una ambulancia, todos con los apagados, todos fieros, fantasmales, broncos, amenazadores, siluetas apenas dibujadas contra el pálido claror de la media luna. Natacha no quería verlos y cerró los ojos. No tenía miedo, pero estaba invadida por una sensación de desamparo absoluto y por una amargura enloquecedora. ¡Qué absurda desproporción! Una vida humana, una miserable vida humana, una vida quebradiza por mucho que estuviera alentada por llama tan intensa, frente a tanta coraza, tanta maquina, tanta fuerza descomunal y ciega que todo cuanto hollaba destrozaba. Era ella misma la que estaba atrevesada sobre la tercera montura.UN TURISTA, UN MUERTO (España)
¿Qué es un turista?...un enemigo, un narcotraficante, una gamba que va a alojarse en esa colmena construida en primera línea de la costa, un ciclista que me va a tener a su cola y me va a enseñar el culo, un hooligan, que va estrellar su coche de alquiler contra mi comercio, un cerdo millonario que compra la casa de campo de mis sueños para venir a pasar dos meses al año, un artistilla bien relacionado que incrusta en nuestro suelo unas esculturas deplorables y encima cobra...Un grupo de defensores de lo rústico siembra el terror: atentan contra empresas de coches de alquiler y planean secuestrar un avión charter y estrellarlo en el pueblo turístico de Magalluf. La isla que vive del turismo se rebela contra su destino. Nofre Pou, un redactor de sucesos impotente sin más consuelo que su videoteca particular, va dibujando en un gran lienzo la Mallorca de nuestros días. Pero hay más: Un turista, un muerto es también una novela urbana y sentimental sobre Palma de Mallorca. Humor negro, cinefilia y un maratón de sucesos (¿reales, ficticios?) convertidos en un original tratado del crimen.
¿Qué es un turista?...un enemigo, un narcotraficante, una gamba que va a alojarse en esa colmena construida en primera línea de la costa, un ciclista que me va a tener a su cola y me va a enseñar el culo, un hooligan, que va estrellar su coche de alquiler contra mi comercio, un cerdo millonario que compra la casa de campo de mis sueños para venir a pasar dos meses al año, un artistilla bien relacionado que incrusta en nuestro suelo unas esculturas deplorables y encima cobra...Un grupo de defensores de lo rústico siembra el terror: atentan contra empresas de coches de alquiler y planean secuestrar un avión charter y estrellarlo en el pueblo turístico de Magalluf. La isla que vive del turismo se rebela contra su destino. Nofre Pou, un redactor de sucesos impotente sin más consuelo que su videoteca particular, va dibujando en un gran lienzo la Mallorca de nuestros días. Pero hay más: Un turista, un muerto es también una novela urbana y sentimental sobre Palma de Mallorca. Humor negro, cinefilia y un maratón de sucesos (¿reales, ficticios?) convertidos en un original tratado del crimen.EL MONJE DEL MONASTERIO DE YUSTE (España)
(Últimos momentos del Emperador Carlos V). Que a la resolución de andicar y de retirarse del mundo se asociaran desengaños crueles, pudo muy bien suceder, porque los desengaños son la moneda falsa de la Humanidad, que siempre corre en los mercados de la vida, y cuanto más alto el hombre, cuando más poderoso, más accesible es a experimentarlos, por su mejor disposición a sembrar beneficios, y es probado que el que los siembra cosecha en abundancia desengaños.
(Últimos momentos del Emperador Carlos V). Que a la resolución de andicar y de retirarse del mundo se asociaran desengaños crueles, pudo muy bien suceder, porque los desengaños son la moneda falsa de la Humanidad, que siempre corre en los mercados de la vida, y cuanto más alto el hombre, cuando más poderoso, más accesible es a experimentarlos, por su mejor disposición a sembrar beneficios, y es probado que el que los siembra cosecha en abundancia desengaños.HORAS DE LA CIUDAD (España)
Una línea de futuro es un avión en la pista de despegue. Bajo un cielo de neones parpadeantes, el aparato abandonaría la uterina maraña de las callejuelas oscuras. En vuelo, atildadas y gentiles azafatas portarían bandejas con vinos y licores: y en el bullicio de las risas y las chanzas, los siempre agonizantes, los desaparecidos de las estadísticas, los mudos de cualquier discurso, los fantasmas que mendigan en las esquinas inexplicablemente vivos, todos archispados ya y por fin deslenguados, vislumbrarían entre las nubes mullidas cómo cambian los barrios y el puerto y la ciudad, y verían el futuro que brota de continuo, que gotea a cada instante como la lluvia por las rendijas de un tejado roto.
Una línea de futuro es un avión en la pista de despegue. Bajo un cielo de neones parpadeantes, el aparato abandonaría la uterina maraña de las callejuelas oscuras. En vuelo, atildadas y gentiles azafatas portarían bandejas con vinos y licores: y en el bullicio de las risas y las chanzas, los siempre agonizantes, los desaparecidos de las estadísticas, los mudos de cualquier discurso, los fantasmas que mendigan en las esquinas inexplicablemente vivos, todos archispados ya y por fin deslenguados, vislumbrarían entre las nubes mullidas cómo cambian los barrios y el puerto y la ciudad, y verían el futuro que brota de continuo, que gotea a cada instante como la lluvia por las rendijas de un tejado roto.POEMARIO DE UN LIBERAL (España)
Según la correspondencia del Fondo Ayamans, existente en la Biblioteca Bartolomé March, Mariano Antonio fecha sus cartas en Cartagena desde 1788 a 1791. El año 91, casi íntegramente desde el navío San Antonio en Mazalquivir, o Mars-el-Kebir, situada en el golfo de Orán. El 92, desde Cartagena a Madrid. Escribe en el jabeque Gamo, desde Cartagena y Alicante. Durante la guerra de 1793-95 contra Francia, estuvo en los navíos San Antonio, en el bergantín San Lino sobre las costas de Francua y Cataluña. Era teniente de fragata cuando pidió el traslado de la Armada a Artillería y, durante el terremoto de Orán del año 1790, está en aquella ciudad, al frente de una batería de tierra. Entre 1800 y 1802, fecha su correspondencia desde Madrid, donde se encuentra al frente de los intereses de la familia que pleita para aclarar los litigios a través de los cuales conseguirá el título de conde de Ayamans, que ostentará el primogénito, José. Allí frecuento los círculos literarios y culturales de la corte. Vivió 39 años, de los que la mitad, a partir de los veinte, los paso en la Península.
Según la correspondencia del Fondo Ayamans, existente en la Biblioteca Bartolomé March, Mariano Antonio fecha sus cartas en Cartagena desde 1788 a 1791. El año 91, casi íntegramente desde el navío San Antonio en Mazalquivir, o Mars-el-Kebir, situada en el golfo de Orán. El 92, desde Cartagena a Madrid. Escribe en el jabeque Gamo, desde Cartagena y Alicante. Durante la guerra de 1793-95 contra Francia, estuvo en los navíos San Antonio, en el bergantín San Lino sobre las costas de Francua y Cataluña. Era teniente de fragata cuando pidió el traslado de la Armada a Artillería y, durante el terremoto de Orán del año 1790, está en aquella ciudad, al frente de una batería de tierra. Entre 1800 y 1802, fecha su correspondencia desde Madrid, donde se encuentra al frente de los intereses de la familia que pleita para aclarar los litigios a través de los cuales conseguirá el título de conde de Ayamans, que ostentará el primogénito, José. Allí frecuento los círculos literarios y culturales de la corte. Vivió 39 años, de los que la mitad, a partir de los veinte, los paso en la Península.DEL ALBA A SU PESAR (España)
Los cincuenta poemas recogidos en este libro han sido escritos entre 1986 y 1996, siendo su presentación relativamente fiel a la cronología de realización. El poemario -creo refleja una fase de dos ámbitos distintos, personal y profesional, que de alguna forma, se inició y terminó en estos diez años. Hay en ellos, -creo- tres grandes tonalidades, el descubrimiento, la esperanza y el desencanto (o el desencanto y la esperanza) que comparten muchos procesos viales. Ésta ha sido la excusa del título y de las tres partes en que se han agrupado los poemas.Vilassar de Dalt, septiembre de 2004
Los cincuenta poemas recogidos en este libro han sido escritos entre 1986 y 1996, siendo su presentación relativamente fiel a la cronología de realización. El poemario -creo refleja una fase de dos ámbitos distintos, personal y profesional, que de alguna forma, se inició y terminó en estos diez años. Hay en ellos, -creo- tres grandes tonalidades, el descubrimiento, la esperanza y el desencanto (o el desencanto y la esperanza) que comparten muchos procesos viales. Ésta ha sido la excusa del título y de las tres partes en que se han agrupado los poemas.Vilassar de Dalt, septiembre de 2004





