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España

EL JARDÍN VACÍO (España)

¿En qué época de la vida se deciden las circunstancias que más tarde han de marcar sus límites? Ésa es la pregunta que empuja a Román, el protagonista de El jardín vacío, en busca de su pasado. Esta novela es un viaje por la memoria, ruina tras ruina, a través de la crueldad, la sordidez y el horror que acompañan al paso del tiempo cuando los sucesos más importantes de una vida no están constituidos por lo que le pasó a quien recuerda, sino por lo que les aconteció a los otros. Así, los recuerdos no sólo poseen una función protectora sobre la conciencia, sino que son la trama que sostiene las sombras de la inseguridad y la pérdida. Reseña:«El jardín vacío es difícilmente superable, pues no me parece posible escribir algo más hermosamente triste sin perecer.»La Vanguardia

CRONICAS ITALIANAS (España)

De título stendhaliano, estas Crónicas italianas publicadas originariamente en 1971, son el testimonio de la época crucial que Terenci Moix pasó en Roma a finales de los años sesenta, los que él mismo describiría posteriormente como los más felices de su vida. «No sólo es un libro de enorme belleza, sino una obra clave en la trayectoria de su autor», dice Ana María Moix; en estas páginas cobra voz otro Terenci, «uno más oculto y más secreto, aunque, eso sí, tan apasionado como el que conocemos». En Roma, Moix descubre el arte, la cultura y la historia como patria. Junto a los capítulos dedicados a diversos artistas del mundo clásico, habla de la vida política, social y cultural de aquella Roma, con una visión crítica, casi demoledora; de sus encuentros con Pier Paolo Pasolini, con Elsa Morante, con Fellini (de quienes ofrece espléndidos retratos), o de sus estancias en casa de María Teresa León y de Rafael Alberti. Coincidentes y complementarias son las aportaciones con las que se adereza la presente edición: un prólogo de Ana María Moix y un epílogo de Luis García Montero que resaltan la necesaria actualidad de esta pieza exquisita que se había convertido en rareza inencontrable.

MALENA ES UN NOMBRE DE TANGO (España)

Malena tiene doce años cuando recibe, sin razón, y sin derecho alguno, de manos de su abuelo el último tesoro que conserva la familia : una esmeralda antigua, sin tallar, de la que ella nunca podrá hablar porque algún día le salvará la vida. A partir de entonces, esa niña desorientada y perpleja, que reza en silencio para volverse niño porque presiente que jamás conseguirá parecerse a su hermana melliza, Reina, la mujer perfecta, empieza a sospechar que no es la primera Fernández de Alcántara incapaz de encontrar el lugar adecuado en el mundo. Se propone entonces desenmarañar el laberinto de secretos que late bajo la apacible piel de su familia, una ejemplar familia burguesa madrileña. A la sombra de una vieja maldición, Malena aprende a mirarse, como en un espejo, en la memoria de quienes se creyeron malditos antes que ella y descubre, mientras alcanza la madurez, un reflejo de sus miedos y de su amor en la sucesión de mujeres imperfectas que la han precedido.

LA CALLE ESTRECHA (España)

La calle Estrecha es una de las pocas novelas que escribió Josep Pla. A éste le pareció un día divertido llevar a la práctica la idea stendhaliana del espejo -"una novela es un espejo que se pasea a lo largo de un camino"-, y lo hizo a la letra. Así nació La calle Estrecha, recreación de la vida apacible y tranquila de un pueblo imaginario de Cataluña. Sin necesidad de levantar los tejados de sus casas, como un nuevo Cojuelo, Pla nos cuenta -a través de un veterinario que se instala en el lugar y de la irrefutable información de Francisqueta, una criada entrometida y alegre- la nunca vista ni oída historia de la sabrosa Montserrateta y sus tres novios; lo que le pasó al señor Felip, el enciclopédico dueño de la barbería; la honda conmoción que produjo el peliagudo asunto del colchón de la señora Maristany o la jugosa historia del perrillo Murillo y de su tragicómico amo, todo integridad... Tras cada puerta de la calle Estrecha nos aguarda la sorpresa de una vida descubierta un momento, pero que por los extraños designios del tiempo, siempre protagonista, nos deja un recuerdo imborrable. Demostrando una vez más la inagotable fuerza de capacidad narrativa, Pla nos presenta -con fina ironía, sutiles juicios y cálida lucidez- una original sucesión de imágenes de la realidad, una realidad que se descubre "prodigiosa e inagotable, grosera y mágica".