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LENGUA(S) DE COBRE (GARCÍA REY, MARCOS)

MARCOS GARCÍA REY (Madrid, 1973) es periodista de investigación freelance. Su labor ha visto la luz en medios como The Sunday Times, The Huffington Post, Le Soir o El País; y le ha valido premios tan prestigiosos como el Tom Renner Award 2010 de Investigative Reporters & Editors. Es coautor, entre otros ensayos, de Vidas rotas. La historia de los hombres, mujeres y niños víctimas de ETA (2010). En su primer poemario, Lengua(s) de cobre, García Rey propone una poesía capaz de moverse, dúctil pero vigorosamente, por registros que van desde la intimidad más gozosa a los naufragios personales más sombríos. También se adentra en territorios foráneos para diseccionar con la misma intensidad y crudeza una realidad contemporánea empeñada en disfrazar sus imposturas bajo un ropaje de palabras y acciones fatuas.

A UN MAR DE FUTURO (MALPARTIDA, JUAN)

Juan Malpartida (Marbella, 1956) es poeta, narrador y crítico literario. Es redactor jefe de Cuadernos Hispanoamericanos y colaborador de El Cultural de ABC y de la revista Letras Libres. Ha publicado varios volúmenes de poesía, antologados en A favor del tiempo (FCE, 2007). Como novelista es autor de La tarde a la deriva (Galaxia Gutenberg, 2002) y Reloj de viento (Artemisa, 2008). Una parte de su obra ensayística está recogida en La perfección indefensa. Ensayos sobre literaturas hispánicas del siglo XX (FCE, 1998) y Los rostros del tiempo (Artemisa, 2006). La editorial Fórcola ha publicado, en 2012, su diario literario Al vuelo de la página (1990-2000). En A un mar futuro desemboca buena parte de la aventura poética de Juan Malpartida. No es un resumen sino un punto más alto de la espiral, en la que la gravitación de viejos y nuevos temas se alía a un decantamiento de la expresión sin perder intensidad estética. Se trata de una poesía, como señaló en su día Octavio Paz en relación a su primer libro, en la que «el cuerpo piensa, el pensamiento encarna». Por otro lado, es difícil separar esta obra poética de la narrativa, e incluso de ciertos ensayos suyos, porque supone la profundización en un mismo mito (o un conjunto de imágenes, sentimientos y reflexiones) que dibujan una obra: no el rostro del autor sino un espacio de reinvención del mundo.

VARIACIONES SOBRE UN MISMO PAISAJE (MARCO, JOAQUÍN)

JOAQUÍN MARCO (Barcelona, 1935) no había escrito poemas tan austeros y desolados como los de la primera sección de este libro en torno a la soledad y la percepción agudizada del tiempo. Después de El muro de Berlín, en 2003, la elipsis y el despojamiento conducen a una transparencia de resonancia metafísica, tan insólita en él: no hay consuelo contra el tiempo y no lo hay tampoco contra la lucidez, quizá porque “la vida transcurre en la ignorancia,/ entre paréntesis.” Por eso este poemario, con su laberinto de la memoria y junto a sus autores predilectos —Fray Luis o Gil de Biedma, Gabriel Ferrater o Garcilaso—, dibuja la ruta secreta a un corazón cansado. O como lo dice él: “yo, como tú,/ el espejo de nadie.”

LAS VOCES ENCENDIDAS (AGANZO, CARLOS)

CARLOS AGANZO (Madrid, 1963) es autor de los poemarios… Ese lado violeta de las cosas (1988), Manantiales (2002), Como si yo existiera (2004), La hora de los juncos (2006) y Caídos ángeles (2008). Afincado durante largo tiempo en Ávila, actualmente reside en Valladolid, donde trabaja como director de “El Norte de Castilla”. Las voces encendidas, galardonado con el Premio de Poesía Jaime Gil de Biedma 2010, se construye como un canto íntimo sobre la conciencia del hombre, la pérdida de la inocencia y la rebeldía contra los excesos de un cierto sentimiento de culpa que define a toda una generación. Todo con una envoltura jazzística donde la palabra y su música buscan una armonía propia, libre, diferente.

POEMAS A TODA PLANA . POESÍA Y PERIODISMO (TÉLLEZ, JUAN JOSÉ)

LA RECOPILACIÓN de versos que aquí se juntan no guarda vocación de antología sino de homenaje disperso al periodismo, injustamente considerado a menudo como hermano bastardo de la literatura. En la inclusión de nombres, no pesa tanto el rigor como el juego y el capricho, pero sobre todo el contenido de los versos: se trataba de seleccionar textos íntimamente relacionados con los medios de comunicación, reordenándolos al antojo de las habituales secciones de un periódico. También busca constituirse, obviamente, en un canto a la libertad de prensa, por lo que se pretende ofrecer un amplio abanico de idiomas y procedencias poéticas o vitales. A su vez, se huye de restringir el oficio del periodismo a un determinado formato o a un género en concreto: el buen periodismo es siempre literatura y la mala literatura no llega a ser periodismo.