Estudios teatrales

LOS RODEOS DE CIORAN O BUHARDILLA EN PARÍS CON VISTAS A LA MUERTE/ EL ESPECTADOR CONDENADO A MUERTE (VISNIEC, MATEI)

Los rodeos de Ciroan o Buhardilla en París con vistas a la muerte es una obra de teatro de Matei Visniec, escrita en francés en 2007. El autor pone en escena en esta pieza a su compatriota Cioran, centrándose en el último período de su vida, aquejado de la enfermedad de Alzheimer hasta la muerte. Desplegando una dramaturgia compleja, donde el teatro de ideas coexiste con lo fantástico, lo absurdo y la ironía, Matei Visniec se aproxima aquí a la vida y el pensamiento de una de las figuras claves del siglo XX. Escrita en 1985, en Rumanía, El espectador condenado a muerte denuncia la cobardía, el abandono y el mimetismo social, en un ensayo escénico sobre la despersonalización y la omnipresencia del Ojo Supervisor del aparato político. Angélica Lambru analiza cómo Matei Visniec hace de su literatura un instrumento de defensa y de corrección de la enajenación del mundo, provocada por los discursos ideológicos intercambiables, mutantes, perennes.

EL TEATRO POPULAR ESPAÑOL DEL SIGLO XVIII (PALACIOS FERNÁNDEZ, EMILIO)

El teatro vive, en el siglo XVIII, un período de intensa agitación. Al amparo de los modelos fijados en la comedia nueva barroca, se renuevan géneros, temas, estilos y escenografía para adaptar la fiesta teatral a las exigencias del nuevo público. Predomina un tipo de teatro en el que los autores dramáticos, siguiendo el consejo lopiano de complacer al "vulgo", atienden los gustos del espectador popular, su interés por lo novelesco, por las historias amorosas, por el empleo abusivo de los recursos escénicos y de tramoya. El resultado es la concreción de un modelo dramático peculiar que sacrifica, en aras del éxito, cualquier atadura formal o estética. Estamos ante una experiencia cultural y social, que refleja los valores de la mentalidad colectiva, que se acomoda al nivel estético de un público popular, que exige un festejo teatral variado y divertido.

EL DIABLO (REMÓN, DANIEL)

El salón de una casa de pueblo atrapada en el tiempo. Se oyen moscas. Un tractor. El Tour de Francia. Persianas cerrándose para que no entre la luz, y con la luz el fuego del verano. Estamos a cuarenta grados. La mesa está cubierta por un mantel que una vez fue rojo y hoy se ve desteñido, agujereado por colillas. Huele a eso, a tabaco y a polvo. A pis. A alcohol de alta graduación. Todo forma parte de la misma casa y el mismo estilo de vida. El de un hombre viudo. Se llama Elías y es guarda forestal. Aquí vive con su hijo, que se llama como él y lleva meses en paro, y su nuera, Rebeca, que trabaja de cajera en el supermercado del pueblo. A la familia se suma Ismael, el hermano menor, que está de visita. Él es el único que ha logrado estudiar y escapar. Su padre, contra todo pronóstico, también ha escapado. Lo ha hecho de pronto y sin motivo. Nadie da con el guarda forestal. Sus hijos y su nuera le buscan sin buscarle. Sin fe. Y mientras, el bosque se quema.

Y LA LUZ LUCE EN LAS TINIEBLAS. DRAMA EN CINCO ACTOS (LEV TOLSTÓI)

Tolstói describe al final de su vida con veinte años de antelación en Y la luz luce en las tinieblas. Es el clamor de quien no puede seguir callando. Saryntsev, el personaje principal, dotado de muchos rasgos de la personalidad de Tolstói, incapaz de continuar viviendo en las tinieblas del lujo e ignorando el bien verdadero, idea un programa gracias al cual parece posible alcanzar la luz. Lo idea e intenta llevarlo a cabo. Pero el mundo no se encuentra preparado para renunciar a los ejércitos, denunciar la mentira de la iglesia, desprenderse de los bienes materiales, vivir sin oponerse al mal con el mal y caminar con la Verdad por delante. El mundo no entiende las ideas de Saryntsev: las desfigura, las altera, las ridiculiza. Las castiga. Tolstói se da cuenta de que su prédica de la Verdad no solo no ayuda al prójimo, sino que lo confina a la soledad y al sufrimiento. La lectura de esta obra nos lleva a participar de un misterio. El misterio tolstoiano.

AQUÍ SALE HASTA EL APUNTADOR (FERNANDO FERNÁN-GÓMEZ)

En una tertulia, Benavente hace grandes elogios de Valle-Inclán, del que dice que es uno de los más valiosos escritores que tiene España. -Pues don Ramón -le interrumpe uno de los contertulios- no opina lo mismo de usted. Replica inmediatamente con su agudeza habitual el peligroso don Jacinto: -A lo mejor estamos equivocados los dos. Un mal cómico oía silbar cada día una perorata suya en una obra dramática. Una vez el pobre infeliz no pudo más y, cuando empezaron los silbidos, se adelántó a las candilejas y dijo: -Respetable público, si no dejan de silbar y no aplauden, lo repito. Recibió una gran ovación. Fue muy grata para Miguel Gasset, empresario del teatro Romea de Barcelona, la noticia de que el rey Amadeo de Saboya había acudido a presenciar la representación. Presentó, muy nervioso, sus respetos al monarca y conversó brevemente con él, que le ofreció un cigarro puro. -Gracias, Majestad -dijo el nerviosísimo Gasset-; me lo fumaré toda mi vida.

CRÍTICA TEATRAL: LAS NUEVAS FRONTERAS . LOS ACONTECIMIENTOS ESTÉTICOS Y POLÍTICOS EN LA ACCIÓN TEATRAL (STRAUSS, BOTHO)

La crítica teatral representa una vía de acceso para periodistas, estudiantes y espectadores, así como para actores y otros profesionales del teatro, y en ella convergen posiciones políticas, principios teóricos, escuelas estéticas y sesgos personales. Botho Strauss no sólo es reconocido por la calidad de sus piezas teatrales, sino por su vasto conocimiento de la literatura universal y de muy diversas vertientes de la historia intelectual de Occidente. En este sentido, sus contribuciones críticas son esenciales tanto para poner en contacto el teatro y los textos de los críticos con el entorno que rodea al teatro como industria y como manifestación estética. El presente volumen reúne textos escritos por Botho Strauss para la revista especializada Theater heute, en los que destaca el alcance de su mirada, siempre un paso más allá del mero acontecimiento teatral de actualidad. El cuidado y la reflexión que acompañan la labor del crítico sólo se pueden elevar al rango del acto artístico en un libro como éste de Strauss, que nos transmite una estimulante invitación al ejercicio de este género literario. Estructurado en tres partes, el primer ensayo reflexiona sobre la extendida tendencia de instrumentalizar las obras tradicionales violándolas en función de determinadas ideologías. En el segundo ensayo, Strauss analiza la ruptura de las fronteras entre el teatro y otros medios expresivos y de las fronteras entre teatro, demostración política o experimentos como el “Happening” o el “Living Theater”. El tercer ensayo es un recorrido de acontecimientos siginificativos de los años sesenta y de su reflejo en el teatro. Finalmente, Strauss incluye un homenaje a Dieter Sturm, cofundador y legendario director de la Berliner Schaubühne.