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Ficción moderna y contemporanea

LA EDAD INGRATA (JAMES, HENRY) (Ficción moderna y contemporanea)

La edad ingrata (The Awkward Age, 1899), hasta ahora inédita en castellano, es una de las grandes novelas de la madurez de Henry James. En palabras del propio autor, la semilla de esta obra «brotó de este vasto criadero de insinuaciones penetrantes e imágenes concretas que se denominan, en aras de la brevedad, Londres» y aludía a «la tribulación surgida en ciertas mansiones amistosas y para ciertas madres prósperas ante el a veces temido, a menudo demorado, pero nunca plenamente impedido acceso a primera línea de alguna borrosa hija llegada a la edad de merecer... Fácilmente podía concebirse como un drama el "poder sentarse en el salón", a partir de una fecha determinada, de una inmisericorde joven virginal anteriormente confinada en el piso superior. Semejante drama, y la consecuencia del mismo en los personajes más directamente involucrados, debe ser reconocido valerosamente como la primigenia fuerza motriz de La edad ingrata». Una vez más, la sutileza analítica de James y sus extraordinarias condiciones de escritor nos deparan, sobre este aparentemente liviano cañamazo inicial, la cabal plenitud de una obra maestra.

LA MALA HORA (GARCIA MARQUEZ,GABRIEL) (Ficción moderna y contemporanea)

En La mala hora, Gabriel García Márquez construye un inolvidable apólogo sobre la violencia colectiva. Al pueblo ha llegado «la mala hora» de los campesinos, la hora de la desgracia. La comarca ha sido «pacificada» después de tanta guerra civil. Han ganado los conservadores, que se dedican a perseguir cruel y pertinazmente a sus adversarios liberales. Al alba de una mañana, mientras el padre Ángel se dispone a celebrar la misa, suena un disparo en el pueblo. Un comerciante de ganado, advertido por un pasquín pegado a la puerta de su casa de la infidelidad de su mujer, acaba de matar al presunto amante de ésta. Es uno más de los pasquines anónimos clavados en las puertas de las casas, que no son panfletos políticos, sino simples denuncias sobre la vida privada de los ciudadanos. Pero no revelan nada que no se supiera de antemano: son los viejos rumores que ahora se han hecho públicos; y a partir de ellos estalla la violencia subyacente a la luz tórrida, espesa, cansada y pegajosa, en una serie de escenas encadenadas de inolvidable belleza.

RÉQUIEM (TABUCCHI, ANTONIO) (Ficción moderna y contemporanea)

Bajo la forma inédita de un diario de una experiencia misteriosa e iniciática, Tabucchi ha escrito su más hondo homenaje a Portugal. En un estado entre la conciencia y la inconsciencia, entre la experiencia de lo real y la percepción del sueño, un hombre se encuentra, sin saber explicarse cómo, en una Lisboa desierta y tórrida al mediodía de un último domingo de julio. Sabe que tiene una misión que cumplir en particular el encuentro con un personaje ilustre y desaparecido que, quizá, como todos los fantasmas, se presentará sólo a medianoche, pero no tiene ni idea de cómo llevarla a cabo. Se entrega así al flujo del azar, y se encuentra frente a un recorrido que lo lleva a revivir el recuerdo de aquel día, a transitar de nuevo por algunas etapas fundamentales de su vida, a tratar de resolver los nudos de su estado alucinatorio. La alucinación, el viaje y el sueño duran doce horas, durante las cuales se comprimen y se dilatan los tiempos de una vida: pasado y presente se mezclan para explicarse recíprocamente, muertos y vivos se encuentran en los mismos lugares, unos lugares que se fijan en una inmovilidad que nada tiene que ver con el tiempo.

LA AUDACIA, EL SILENCIO (DI LASCIA, MARIA TERESA) (Ficción moderna y contemporanea)

«En la casa donde me he quedado, después de que todos se han ido y por fin se haya hecho el silencio, me arrastro perezosa y cubierta de polvo?», nos cuenta Chiara. Fruto de una fugaz debilidad entre la comadrona de un pueblo del sur y un joven sin rumbo, que no sabe muy bien qué hacer con su vida, la protagonista crece rodeada del amor sin sombras de su madre y de una pintoresca galería de personajes, charlatanes, sentimentales y enredados sin remedio en las miserias de la vida cotidiana. Después, Chiara entrará en los campos minados de un amor imposible y descubrirá el extraño privilegio de pertenecer a la estirpe de los D´Auria : orgullosos, histriónicos y esplendorosamente decadentes. También el lector vivirá la infancia, adolescencia y madurez de Chiara, no sólo desde su pequeño universo, sino desde el seno de un sociedad atrapada en sus muchos atavismos e hipocresías, pero consciente, a veces, de la profunda hermosura de la vida.

HIJO DE SATANÁS (BUKOWSKI, CHARLES) (Ficción moderna y contemporanea)

Charles Bukowski, la más impactante prosa de alcantarilla: la indecente energía de la furia, el malhablado lenguaje de los bares y una exuberante impertinencia constituyen su voz experta en interrumpir la algarabía de «un mundo lleno de canciones de amor espantosas». Entre borrachos y suicidas, Bukowski ha conseguido que los miserables tengan su poeta y que la ironía sea capaz de derrotar a la peor de las tragedias. ¿No podría, entonces, llevarnos hasta el infierno y traernos sanos y salvos? Sanos, sí; a salvo, no. Y es que en este viaje, pleno en humor cruel y furia etílica, Bukowski despliega sus mejores artes de narrador despiadado para ofrecer una veintena de historias sarcásticas, explosivas y absolutamente inolvidables. Nadie sale ileso: ni el boxeador al que entre round y round le recomiendan tirarse, ni el escritor que va al hipódromo buscando una «acción» que lo arruina, ni el joven aburrido que lleva una prostituta a su casa, ni el actor que trata de escapar de la tiranía de la fama... Ni mucho menos, desde luego, el lector. Hijo de Satanás, «un triste, cómico y potente libro como jamás escribió este importante autor», según la revista View, implica un paseo electrizante por el paisaje de la decadencia. A través de ese camino, Charles Bukowski ofrece la llave para abrir las secretas puertas del infierno. El callejón está abierto, y las emociones, aseguradas.