Ficción y temas afines

GRACIAS, NIEBLA (POEMAS ÚLTIMOS) (AUDEN, W. H.)

Acostumbrado al clima de Nueva York, tan familiarizado con su contaminada niebla, a ti, su inmaculada Hermana, te tenía olvidada por completo, a ti y a cuanto aportas al invierno británico. Ahora, esa impresión nativa vuelve a mí. Enemiga implacable de la prisa, amedrentadora de conductores y de aviones, todo lo veloz, desde luego, te maldecirá, pero cuánto me agrada que hayas sido persuadida a visitar el hechizado campo de Wiltshire a lo largo de toda una semana en estas Navidades, evitando que a alguno le diese por venir aquí donde mi mundo se reduce a esta vieja casa solariega en la que gozamos de la amistad nosotros cuatro: Jimmy, Tania, Sonia y yo. "Gracias, niebla" de W. H. Auden. W. H. Auden (York, 1907 - Viena, 1973) es, sin duda, uno de los mayores poetas del siglo XX. Tanto en su etapa inglesa, izquierdista y de poemas vigorosos, claros, breves y llenos de encanto, como en una segunda, estadounidense, en la que amplía el poema en extensión y en pensamiento o miras religiosas –dos etapas que tienen en común la elegancia de su técnica y el frecuente sentido del humor–, Auden fue un renovador de la poesía en inglés, a la que aporta versatilidad, lenguaje coloquial y estilo “mandarín”, perplejidad y certeza, naturaleza y reflexión urbana. Thank You, Fog se publicó en 1974, al año siguiente de la muerte de W. H. Auden. El autor ya había fijado el título del libro y su dedicatoria, pero no se trataba aún de un libro concluido. Thank You, Fog contiene los poemas que Auden escribió tras dejar Nueva York en la primavera de 1972 y regresar a su Inglaterra nativa.

PUNTOS DE VISTA Y CONSIDERACIONES DEL GATO MURR SOBRE LA VIDA EN SUS DIVERSOS A . . SOBRE LA VIDA EN SUS DIVERSOS ASPECTOS Y BIOGRAFÍA FRAGMENTARIA DEL MAESTRO DE (HOFFMANN, ERNST THEODOR AMADEUS)

Lo fantástico no sobreviene para Ernst Theodor Amadeus Hoffmann (1776-1822) exclusivamente a partir del mundo del sueño o del cuento, de la alegoría o de lo literario. Lo fantástico está presente en la realidad cotidiana, forma parte de ella como posibilidad amenazadora, como puerta abierta a todas las eventualidades, como sufrimiento de todo tipo, como exponente de las pasiones más intensas y ocultas del ser humano. La dualidad de los personajes de Hoffmann es constante, de la misma forma que el propio Hoffmann vive una existencia dual: como magistrado y como poeta-músico, como caminante entre la utopía y el mundo de la burguesía restauradora, el mundo que los románticos bautizaron como mundo de "filisteos". Es fácil ver al propio Hoffmann como personaje de espectacular doble vida en el Berlín ordenado y majestuoso en el que, a partir de 1819, escribe sus Consideraciones del Gato Murr sobre la vida . Hoffmann llega a Berlín el año 1814, y su misma llegada está ya marcada por la ambivalencia. Por un lado, le llena de alegría llegar a la capital. Por otro, el regreso a Berlín supone la vuelta al trabajo como magistrado, el fracaso de sus tentativas de ganarse la vida como músico. Sus estudios de derecho, su carrera en el ámbito de la administración de justicia le habían supuesto desde siempre más bien un problema, un ganapán necesario, pero que le apartaba de sus intereses reales, artísticos, musicales. La obra de Hoffmann, inquietante transcripción poética de una actividad fantástica y alucinadora, alcanzó una resonancia inmensa. Para escritores como Baudelaire o Balzac aquélla encarnó el verdadero espíritu romántico alemán. También los cuentos de Poe y las primeras obras de Dostoievski son un testimonio de su influjo.

NOSOTROS LOS SOLITARIOS (AA.VV.)

Las páginas de este libro no pretenden más que dar cobijo, con el pretexto de la celebración del 25 aniversario de nuestra editorial, a la literatura y la amistad que ella debe instaurar, y de la que nos sentimos dichosos. No son otra cosa que el fruto de la espontánea y desinteresada adhesión al proyecto por parte de una serie de escritores amigos. Ni están todos los que son ni son sólo todos los que están, pues que el numerus clausus que imponía la fecha conmemorativa nos obligó, desde un principio, a ser selectivos. No se sientan excluidos quienes con igual razón de amistad hubiesen podido aumentar la nómina de colaboraciones. Los relatos que recoge el volumen son todos inéditos y se escribieron expresamente para la ocasión. Vaya nuestro agradecimiento para cuantos han colaborado en el proyecto y para todos aquellos que sin estar presentes en sus páginas los sentimos igual de cercanos en su amistad. Y gracias también al lector que se acerque a este libro, pues que sin él la relación afectiva que establece siempre la literatura se vería inconclusa. Han colaborado en Nosotros los solitarios: Darío Jaramillo Agudelo, José Manuel Benítez Ariza, Felipe Benítez Reyes, Juan Bonilla, José María Conget, Julia Escobar, Medardo Fraile, Vicente Gallego, Pedro García Montalvo, Luis García Montero, Adolfo García Ortega, Ignacio García Valiño, Ignacio Martínez de Pisón, Hipólito G. Navarro, Justo Navarro, Juan Antonio Olmedo, Félix J. Palma, Benjamín Prado, Soledad Puértolas, Carlos Pujol, Care Santos, Andrés Trapiello, Enrique Vila-Matas, Juan Manuel Villalba, Luis Antonio de Villena y Pedro Zarraluki (25 pretextos).

AURÉLIA, SEGUIDO DE LAS HIJAS DEL FUEGO (DE NERVAL, GÉRARD)

Aunque Sylvie fuera escrita un poco antes que Las hijas del fuego y Aurélia, podemos considerar que, por su extensión y puntos de confluencia, todas se concibieron con carácter unitario y cada una de ellas con un nombre distinto de mujer; de ahí que las hayamos reunido en este volumen. Para Béatrice Didier, tal vez Aurélia, la última gran obra del autor, fuera al principio ideada como una más de Las hijas del fuego, pero si bien, a diferencia de las otras, aquélla revive su estado de locura, que desemboca en la redención a través de la expresión literaria, especie de vínculo entre el Cielo y el Infierno, no deja por ello de convertirse en paradigma de todas las mujeres amadas, y en ella confluyen, según la Didier, los tres tópicos nervalianos: el viaje, el libro y la escritura, comunes a todas ellas y donde se juega el drama de lo uno y lo múltiple. Nerval escribió estas obras en el transcurso de su locura, cuando ya todo el mundo le creía perdido como creador. Sin embargo, Proust lo considerará, por ellas y por Las Quimeras, el genio más grande del siglo XIX francés.

MEMORIA DE LOS POETAS DE LOS LAGOS (DE QUINCEY, THOMAS)

Escritas cuando ya el movimiento romántico había alcanzado su apogeo y Wordsworth reinaba como patriarca de las letras inglesas, estas memorias episódicas aúnan biografía, autobiografía, crítica literaria, topografía, sociología y cotilleo en una prosa brillante y traviesa que constituye uno de los logros mayores de De Quincey, como bien saben los incontables lectores de Confesiones de un inglés comedor de opio y Del asesinato considerado como una de las bellas artes. Este volumen es también el retrato (y el relato) de una obsesión, la de su autor por William Wordsworth, cuya poesía descubrió en la primera juventud y a la que siempre guardó devoción. De Quincey relata en estas páginas su difícil trato con el poeta, cuyo egotismo y exasperante altivez le produjeron una honda decepción, y en el camino deja una de las biografías más vívidas, feroces y entretenidas del autor de El Preludio. Memoria de los poetas de los Lagos conforma un singular apartado dentro de la prolí?ca producción de Thomas De Quincey (Manchester, 1785-Edimburgo, 1859), que tomada en su conjunto es una de las grandes autobiografías de la tradición inglesa. En este volumen, que hubo de esperar a principios del siglo XX para ver la luz en forma autónoma, se reúnen los ensayos que De Quincey dedicó a comentar la vida y obra de tres ?guras clave del romanticismo inglés: Samuel Taylor Coleridge, William Wordsworth y Robert Southey, de quienes fue admirador, discípulo, amigo y vecino hasta que las circunstancias le obligaron a instalarse en Edimburgo, lejos de Grasmere y la región de los Lagos que había sido su hogar durante cerca de quince años. Estos artículos, publicados en los años que siguieron a la muerte de S. T. Coleridge, en 1834, provocaron un escándalo literario y la cólera de los protagonistas supervivientes por la franqueza de su autor. “Un hombre que da semejante ejemplo es a mis ojos una plaga para la sociedad”, diría Wordsworth, quien no perdonó jamás a su antiguo discípulo.

AMABILE . OBRA ESCOGIDA (LIGNE, PRÍNCIPE DE)

Nunca antes traducido a nuestra lengua, Charles-Joseph de Ligne (1735-1814) es una figura señera de las letras en francés de la segunda mitad del siglo XVIII. Belga de nacimiento, europeo de la Europa de su tiempo, cosmopolita a ultranza, francés en literatura, cortesano y militar, su persona encarnó lo mejor de la vida del Antiguo Régimen: la galantería, la gloria, la alegría, el placer, el sentido del buen gusto. Amable e inasequible, mundano y solitario, Ligne, que aspiró a ser un nuevo Alcibíades, el Alcibíades de su tiempo, un militar arrojado y un ser encantador, que tuvo mil mujeres y acaso un solo amor, modesto gran señor tras la Revolución y afamada reliquia en los días del Congreso de Viena, sólo perdura por su literatura: sus aforismos le convierten en uno de los principales moralistas del XVIII; sus memorias en uno de los mejores memorialistas; sus retratos en acaso el mejor retratista; sus cartas a la marquesa de Coigny, más cercanas a la creación de género que al documento, en un buen epistológrafo. Y todo ello en un escritor singular, dueño de un encanto y una voz que se imponen a primera lectura. Se le podría aplicar el dicho clásico: al leerlo, uno esperaba encontrarse con un autor, y lo que surge es un hombre. Pero además de hablarnos de sí mismo, sin duda su mejor tema, Ligne nos habla de sus recuerdos de Casanova, de Voltaire, de Rousseau, de Catalina II de Rusia, de Goethe y Napoleón, de Chateaubriand y madame de Staíl.

RELATOS PARA UN AÑO. MANTÓN NEGRO (PIRANDELLO, LUIGI)

Pirandello reunió el corpus completo de su narrativa breve bajo el nombre de ´Relatos para un año´, que fueron publicados en quince volúmenes a lo largo de más de una década, el primero de los cuales, ´Mantón negro´, apareció en 1922.. Son relatos sin

EL MAGO DE VIENA (PITOL, SERGIO)

“Sergio Pitol ha escrito libros iluminadores, eso se sabe; son un testimonio del caos, de sus rituales, su limo, sus grandezas, abyecciones, horrores, excesos y formas de liberación. Son también la crónica de un mundo rocambolesco y lúdico, delirante y macabro. Son nuestro Esperpento. Cultura y Sociedad son sus grandes dominios. La inteligencia, el humor y la cólera han sido sus grandes consejeras.” (Carlos Monsiváis). En algunas páginas autobiográficas Pitol deja entrever la intensa relación que ha vivido con su escritura, el descubrimiento de una Forma, su ars poetica, una creación que oscila entre la aventura y el orden, el instinto y la matemática. Su relación con la literatura ha sido visceral, excesiva y aun salvaje: “Uno, me aventuro a decir, es los libros que ha leído, la pintura que ha conocido, la música escuchada y olvidada, las calles recorridas. Uno es su niñez, unos cuantos amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una suma mermada por infinitas restas”. El arte de la fuga fue un parteaguas en su obra. Allí Pitol confunde hedónicamente todas las instancias académicas, remueve fronteras, trastorna los géneros. Un ensayo se desliza sin sentirlo a un relato, a una crónica de viajes y pasiones, al testimonio de un niño deslumbrado por la inmensa variedad del mundo. El mago de Viena es más radical: un salto del orden a la asimetría, un roce constante de temas y géneros literarios, para potenciar la memoria, la escritura, los autores predilectos, los viajes y descubrir, como lo deseaban los alquimistas, que todo estuviera en todo. “Sergio Pitol es, sin duda, una de esas figuras mayores que aparecen de vez en cuando, casi milagrosamente, en la literatura mexicana.” (Jorge Volpi)

LAS GENEALOGÍAS (GLANTZ, MARGO)

En el conjunto de las obras de Margo Glantz, Las genealogías (1981) se distingue por el papel decisivo que desempeña un nuevo elemento, la memoria, que añade al libro una sorprendente y cautivadora profundidad, un entrañable sentimiento de intimidad. Autobiografía familiar, Las genealogías (Premio Magda Donato) rastrea en los orígenes centroeuropeos de los Glantz, sigue los pasos de la forzada peregrinación, asiste al arraigo y al florecimiento en el suelo de México, todo desde la perspectiva fervorosa y asombrada de la autora, que da testimonio de la epopeya de los suyos y se suma a ella como protagonista. Un testimonio emotivo que recupera los orígenes de una familia judía en México. Margo Glantz (Ciudad de México, 1930) es autora de Las mil y una calorías, novela dietética, Doscientas ballenas azules, Síndrome de naufragios (Premio Villaurrutia), Zona de derrumbe, El rastro (finalista Premio Herralde y Premio Sor Juana Inés de la Cruz) e Historia de una mujer que caminó por la vida con zapatos de diseñador. Ha obtenido las becas Guggenheim y Rockefeller, el Premio Universidad Nacional y el Premio Nacional de Literatura. Es profesora emérita de la UNAM y ha sido profesora visitante en varias universidades: La Jolla, Yale, Princeton, Berkeley, Londres, Siena, Harvard, Barcelona, Buenos Aires, Viena, Río de Janeiro, Berlín... Ha publicado numerosos ensayos sobre literatura mexicana y comparada, entre otros Intervención y pretexto o La lengua en la mano.

UNA HERENCIA PELIGROSA (SENOCAK, ZAFER)

Zafer Senocak estructura su novela en torno a complicadas relaciones familiares. El protagonista, Sascha Muhteschem, heredero de un pasado incómodo, es nieto de víctimas y verdugos. Su abuelo materno era alemán y judío, tuvo que exiliarse a Turquía con la subida al poder de los nacionalsocialistas; su abuelo paterno era turco y participó en el genocidio armenio durante el mandato de Atatürk. Sascha no sólo recibe por parte de sus abuelos una herencia genética que le liga con víctimas y verdugos, recibe además una herencia literaria. Su abuelo materno dejó una biblioteca en la que Sascha solía refugiarse para leer a grandes autores alemanes y se erige a sí mismo en guardián de este singular legado. Con la muerte de sus padres, se convertirá además en heredero de una caja plateada que pertenecía a su abuelo paterno y que contiene unos diarios escritos en árabe y cirílico. El autor busca con esta novela romper las expectativas del lector, que se verá obligado a ir reconstruyendo los fragmentos que le lleven quizá a un final sorprendente e inesperado.