Ficción y temas afines

ESPÍAS (MARCEL BEYER)

Unos niños encuentran en un álbum unas fotos de su abuelo. No lo conocen, sus padres nunca les han hablado de él. Intrigados, los niños se dedican a rastrear a escondidas la verdadera historia de la familia. Descubren que su abuelo fue un piloto de la Luftwaffe durante la Segunda Guerra Mundial, y que formó parte de la Legión Cóndor que bombardeó Guernica. La abuela era cantante de ópera, pero murió muy joven y el abuelo se volvió a casar. Desde entonces la familia se resquebrajó. Los niños buscan una explicación. Estudian la manera de ponerse en contacto con su abuelo, que sigue viviendo en la misma ciudad. Se preguntan cuál fue el verdadero papel de la misteriosa segunda mujer de su abuelo, “la vieja”: ¿no tendrá ella algo que ver con que no quede ninguna foto de la abuela? Contra el trasfondo de la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial, así como de los atentados terroristas de la RAF (Fracción del Ejército Rojo) en la Alemania de los años setenta, esta espléndida novela nos vuelve a situar ante la mejor literatura alemana contemporánea. Un pensamiento firme y un dominio narrativo de primer orden... Hay que alabar la audacia de Marcel Beyer. José María Guelbenzu, El País

LA VIDA SECRETA (SIMÓN, CÉSAR)

CÉSAR SIMÓN (Valencia, 1932 - 1997) comenzó a publicar tarde. Su primer libro de poemas, PEDREGAL (1971), aparece cuando ya la generación llamada los Novísimos, posterior a la suya, se había dado a conocer. Luego fueron apareciendo EROSIÓN (1971), ESTUPOR FINAL (1977), PRECISIÓN DE UNA SOMBRA (1983), QUINCE FRAGMENTOS SOBRE UN ÚNICO TEMA: EL TEMA ÚNICO (1985), y EXTRAVÍO (1991). Ha ofrecido también dos novelas: ENTRE UN ABURRIMIENTO Y UN AMOR CLANDESTINO (1979) y LA VIDA SECRETA (publicado en esta misma colección, 1994); dos diarios, SICILIANA (1989) y PERROS AHORCADOS (Pre-Textos/ Narrativa, 1997) y un ensayo sobre Juan Gil-Albert: JUAN GIL-ALBERT: DE SU VIDA Y SU OBRA (1984). En 1971 se le concedió el premio Ausiàs March de poesía y en 1996 obtuvo el premio Loewe por su libro de poemas TEMPLO SIN DIOSES. Días antes de morir apareció su último poemario EL JARDÍN.

EL VIGILANTE DE LA SALAMANDRA (PALMA, FÉLIX J.)

"Quién no ha sentido nunca el vértigo de lo absurdo. Quién no ha sentido nunca, de repente, que la realidad conocida tiembla, que por un instante las cosas parecen perder su sentido y adquirir un significado nuevo. Quién no se ha sentido nunca el blanco de una conspiración de casualidades que le ha permitido vislumbrar momentáneamente un orden diferente, un mundo inquietante larvado en nuestra realidad. El vigilante de la salamandra es un turbador muestrario de vidas truncadas por lo inesperado, de situaciones asombrosas que el autor, con un estilo deslumbrante y una capacidad evocadora fuera de lo común, logra hacer creíbles. Un hombre es contratado para vigilar los movimientos de una salamandra; un poeta vende los besos de su prometida para publicarse sus rimas; un oficinista contempla atónito cómo sus infidelidades transforman el talante de su gato; un hombre intercambia su reflejo con el de una desconocida; un viajante de comercio se descubre viviendo otra vida en un pueblo perdido; el revisor de un tren experimenta con los miedos más íntimos de los pasajeros... Todas ellas existencias normales desfiguradas por el cuchillo de lo absurdo, protagonizadas por seres que descubren demasiado tarde que a veces la felicidad se encuentra en el envés de las desgracias, personajes solitarios y vulnerables que apenas pueden hacer otra cosa que dejarse llevar por la corriente que súbitamente decide arrastrarlos hacia playas insólitas."

ROMA, NÁPOLES Y FLORENCIA (STENDHAL, HENRI BEYLE)

Los libros de viajes por Italia tenían ya una larga tradición europea cuando Stendhal publicó, en 1817, la primera versión de la obra que tiene el lector entre las manos. Como no podía ser menos conociendo al personaje, Beyle se distancia abiertamente de lo que podría considerarse la típica guía para turistas o lectores en casa, y compone una obra que, nos dice, es más que nada una colección de sensaciones; no son tanto las ruinas o los monumentos célebres lo que le interesa cuanto todo aquello -costumbres, sucesos, formas de hablar- que aporte algo al conocimiento del corazón humano. Por lo demás, el supuesto viaje por Italia es completamente ficticio: ni las fechas se corresponden por lo general con la biografía conocida de Beyle (en los primeros renglones, fechados en setiembre de 1816, afirma tener veintiséis años y trabajar en Berlín, cuando en realidad tenía treinta y tres y estaba en Italia), ni siquiera parece que haya conocido realmente alguno de los lugares que menciona. Pero todo ello es coherente con la naturaleza del libro, pues antes que nada se trata para Stendhal de un viaje al pasado, un pasado que es tanto la gloriosa Edad Media italiana que admira intensamente, como su propio pasado de juventud en Italia, en la época de las guerras napoleónicas; un viaje, en suma, en busca de una felicidad perdida y que sólo podrá recuperar escribiendo, inventando. De ahí que la ficción entre a raudales en el libro, ya sea en forma de anécdotas (que para Stendhal siempre reflejan el carácter de un pueblo o de una persona mejor que las generalizaciones abstractas) o sobre todo en forma de breves historias de amor apasionado, supuestamente escuchadas de labios de sus interlocutores italianos, y en las que el lector discreto verá el anuncio de algunas obras posteriores del autor, especialmente las Crónicas italianas y la Cartuja de Parma.

HUIDA Y FIN DE JOSEPH ROTH . RECUERDOS (SOMA MORGENSTERN)

HUIDA Y FIN DE JOSEPH ROTH. RECUERDOS Soma Morgenstern Edición original alemana, notas y estudio final de Ingolf Schulte Traducción de Eduardo Gil Bera Soma Morgenstern (Budzanów, Galitzia oriental, 1890 - Nueva York, 1976). Creció en la tradición judía ortodoxa. En su familia, se hablaba yiddisch y, en el país, polaco y ucraniano; pero el padre, un hassid ilustrado, procuró que aprendiera alemán desde niño. En 1912, comenzó estudios de Derecho en la universidad de Viena que finalizó en 1921, tras la interrupción por el servicio militar en el frente oriental de la Primera Guerra Mundial. A partir de 1927, después de sus inicios como dramaturgo y crítico literario en Berlín, fue corresponsal cultural del "Frankfurter Zeitung" en Viena y obtuvo la ciudadanía austríaca. Amigo íntimo de Joseph Roth y Alban Berg, en la Viena de entreguerras tuvo relación de amistad con Stefan Zweig, Robert Musil, Otto Klemperer y Anton Webern, y también frecuentó el círculo de intelectuales que se reunían en el taller de Anna Mahler, entre los que figuraban Hermann Broch, Ernst Bloch y Elias Canetti. En 1934, a causa de su origen judío, perdió su puesto en el periódico y se exilió durante una temporada en París. A finales de 1935, apareció su novela EL HIJO DEL HIJO PRÓDIGO, la primera de su trilogía DESTELLOS EN EL ABISMO. En la Alemania nazi, ese primer volumen sólo pudo venderse a judíos y fue prácticamente el único que se publicó, en vida del autor, en su versión original. Ya Musil había hecho saber a Morgenstern, una vez leída la primera mitad de su novela: "Aunque, por algún motivo, no pudiera usted finalizarla, lo que he leído ya pertenece a la literatura universal". El 13 de marzo de 1938, día de la anexión de Austria por la Alemania nazi, Morgenstern huyó a París. Un año más tarde, tras la muerte de su amigo Joseph Roth, fue internado en varios campos de concentración franceses, hasta que, en 1941, consiguió pasar a Marsella y, a través de Casablanca y Lisboa, llegar a Nueva York. Perdió sus manuscritos y se vio obligado a reconstruir la obra en la que trabajaba, en circunstancias penosas. En 1946, se le otorgó la ciudadanía americana. Sólo regresó a Europa en 1950, pasando una corta temporada veraniega en París. Las sucesivas pérdidas de entornos, documentos y amigos, el descubrimiento de la verdadera dimensión de los crímenes nazis y el final en campos de concentración de gran parte de su familia lo sumieron en una postración que hizo que no transcurriera un día sin ser visitado por la idea del suicidio y le provocaron tal aversión a todo lo alemán que se suscitó en él una afasia casi insuperable. El 17 de abril de 1976, desconocido por el público literario, murió en Nueva York. Casi dos décadas después, su obra y su persona seguían ignoradas y ni siquiera se mencionaban en los diccionarios especializados. A partir de 1994, la obra de Morgenstern, que escribió toda su vida en alemán, comienza a editarse completa y en su lengua original, en una iniciativa saludada con gran entusiasmo por la crítica y el público. HUIDA Y FIN DE JOSEPH ROTH, primera obra suya traducida al español, mucho más que el testimonio de una amistad o el retrato de un gran escritor, es la evocación, en un contexto histórico e intelectual que le da perspectivas de interés único, de todo un mundo desaparecido. El diálogo de un superviviente con un muerto inolvidable, en un lenguaje ajeno a cánones estetas y propio de un solitario sensible, irónico y entusiasta de la verdad.

SALVAMENTO. NOVELA DE AMOR EN LAS AGUAS SOMERAS (CONRAD, JOSEPH)

Durante su luna de miel en Bretaña, en abril de 1896, Joseph Conrad comenzó a escribir su tercera novela. El título original de esa novela era The Rescuer. Según sus planes, tendría acabada la novela en un plazo de doce o catorce meses a lo sumo. Sin embargo, nada menos que veintitrés años le ocupó la redacción de The Rescue, título con el que por fin fue publicada en 1920. Muchos pasajes de sus cartas podrían aducirse para ilustrar el grado de desesperación, a veces rayano en lo suicida, vivido por Conrad durante sus forcejeos con Salvamento. Llegó incluso a reconsiderar la posibilidad de abandonar la literatura y volver a hacerse a la mar; viajó a Edimburgo en busca de una comisión de mando en un navío mercante. El manuscrito le siguió sin dejarlo a sol ni a sombra desde el comienzo de su trayectoria hasta sus años finales; ocupó sus pensamientos a lo largo de sus años de éxito; con cada nueva novela que terminaba volvía a replanteárselo. Al reanudarlo tenía sesenta y un años y estaba aquejado por varias enfermedades, exhausto por los largos años de la guerra, pero era un guerrero anciano, incapaz de renunciar a su empeño y dispuesto, incluso, a morir en el intento. Acicateado por la proximidad de la muerte ("a partir de los sesenta, uno empieza a contar los días"), en el otoño de 1918 decidió hacer un último esfuerzo para terminar el proyecto de una novela que, por algo será, jamás había dejado caer en el olvido. Olvido en el que, por contra, sí ha incurrido, hasta el momento, el mundo editorial en lengua castellana. La presente traducción pone punto final a tan injustificada omisión.

EL CANTO DE LA ALONDRA . TRILOGÍA DE LA PRADERA 2 (CATHER, WILLA)

EL CANTO DE LA ALONDRA es una gran historia americana, una historia de éxito que cuenta el triunfo de la voluntad, el trabajo, la constancia y el sacrificio. La historia de Thea Kronborg, una muchacha de origen sueco, con un talento fuera de serie y una individualidad indomable, que llegará a ser una gran cantante wagneriana, está inspirada en la vida de Olive Fremstad (1868 o 1871-1951). Pero la vida de Thea también es, en buena medida, la de la propia Willa Cather. Como su creadora, Thea Kronborg tiene que salir adelante en un pueblo ferroviario de las grandes praderas del Oeste americano, equivoca su vocación, se sacrifica para conseguir lo que quiere y en un momento crucial elige su carrera y deja de lado cualquier vida sentimental. El aliento épico no disimula las miserias, las mezquindades ni los momentos de soledad. Pero las dificultades no impiden la generosidad ni la bondad. Cuando Thea Kronborg sea una de las estrellas del Met, el célebre Metropolitan Opera House de Nueva York, seguirá midiendo el valor de las cosas por los seiscientos dólares que le legó de niña su amigo el ferroviario Ray Kennedy, con la condición de que fuera a estudiar a Chicago.