ECLIPSE DE CUERPO (VALENCIA, PEDRO-JUAN)
Para mí, creo que Eclipse de cuerpo es un homenaje al Stevenson de Jeckyll y Hide. El lector de seguro no lo asocia; aquí no hay estremecimientos nocturnos, ni metamorfosis fantásticas; el drama no divide al personaje en facetas malignas y bondadosas. Pero justamente en este último aspecto está el homenaje, en que el personaje está dividido por dentro. No hay hechos extraordinarios. Deliberadamente no los hay, el personaje y lo que se cuenta podrían existir en las coordenadas de lo que con optimismo y candidez solemos llamar realidad. Puede deberse a una deformación profesional a la que no estoy dispuesto a renunciar por efecto de haber reescrito a Wilkie Collins, Edgar Alan Poe o Emily Brönte, pero estoy convencido de que la función principal de una novela es la historia que se cuenta. El arte consiste en atrapar al lector, como creían Dickens o Stevenson. (Sé que en el siglo siguiente, por culpa del cine, la novela intentó ser otra cosa. Lo que no sé muy bien es qué logró ser). No me interesa innovar en el género. Tengo suficiente problema con atrapar al lector, no meramente en una trampa, sino en un asunto que, espero, lo intrigue tanto, que al cabo de los años se tiente a releerme. Un cuento que transcurre en varios niveles con engañosa sencillez. Es mi mayor aspiración poder contar con fluidez una historia compleja, de un modo en que mi lector quede con ganas de más y tenga que regresar al cabo del tiempo.LA PLENITUD DE LA SEÑORITA BRODIE (SPARK, MURIEL)
Con esta novela (calificada de ´perfecta´ por The Chicago Tribune y de ´comedia despiadada´ por The Guardian), Muriel Spark nos introduce en un mundo de apariencia inocente pero de fondo revuelto, en el que los anhelos y las frustraciones, las intrigas amAÑOS DE ANDANZAS NADA MAGISTRALES (AMÉRY, JEAN)
En la obra de Améry es imposible distinguir entre sí, los géneros literarios, diferenciar el ensayo de la autobiografía y ésta de la reflexión filosófica y literaria. La autobiografía es la base de todo, pero los datos biográficos que narra el autor son escuetísimos, por no decir mínimos. Con gran economía de medios, incluso con laconismo, los expone como hechos que jalonan las reflexiones a que inducen. Éstas son las que vertebran temáticamente su obra.LA VOZ INTERIOR (JARAMILLO AGUDELO, DARÍO)
La voz interior quisiera parecerse a las novelas biográficas del siglo XIX, que deliberadamente buscan ser entretenidas, a pesar de que la de Sebastián Uribe Riley fuese una vida monótona de un desconocido al que nunca le sucedió nada que merezca la pena ser contado. Sebastián murió muy joven, a los treinta años, y mucho después su familia descubrió una enorme cantidad de libretas con sus escritos. Mary Riley, la madre de Sebastián, llama a Bernabé, amigo de infancia y adolescencia de su hijo, que ahora es escritor de libros por encargo, para que dictamine si los escritos tienen algún valor o es mejor tirarlos a la basura. Bernabé descubre que Sebastián se pasó la vida inventando autores y escribiendo los textos de esos autores inventados. El amigo se dedicará entonces a investigar la vida de Sebastián y a escribir la biografía de este inédito y esquivo autor de autores, que forma la primera parte de la novela. Biografía disfrazada de novela que contiene además una segunda parte con escritos selectos de varios de los autores inventados por Sebastián comenzando por sus propios versos, además de poemas, ensayos cortos, argumentos de novelas, hagiografías apócrifas y hasta un breve tratado de teología patafísica titulado Los motivos de Dios, del enigmático Walter Steiggel. Tardé ocho años en escribir La voz interior, a la que además incorporé materiales anteriores. Hubiera seguido. Me detuve cuando descubrí que si continuaba, sería para no detenerme más.ESTATUAS . CUANTOS DE ALMAS SIN VOCACIÓN (CRUSAT, CRISTIAN)

LUGARES (KASCHNITZ, MARIE LUISE)

¿QUIÉN ME DEFENDERÁ DE TU BELLEZA? (STENDHAL)

VERANO TARDÍO (STIFTER, ADALBERT)
Un estudiante vienés emprende largos viajes a pie por la montaña. Un día pide asilo en una casa solitaria cuyas paredes están cubiertas de rosas. Así conoce a quien será su mentor y segundo padre, el barón Von Risach, que ha hecho de su "Casa de las Rosas" y de los jardines y campos que la rodean, un microcosmos donde se dan cita el trabajo de la tierra, la artesanía, la literatura y las artes. Allí se instalan también, en periódicas visitas, la hermosa Natalie y Mathilde, su madre. Pasarán varios años hasta que se nos revele el simbólico valor de las rosas y el dramático pasado de Mathilde y Von Risach, quienes sólo pueden vivir un "tardío verano" en el otoño de sus vidas, mientras crece y llega a feliz término el amor del joven Heinrich y de Natalie.LA COSA EN SÍ . SALÓN DE PASOS PERDIDOS, 14 (TRAPIELLO, ANDRÉS)
Tuvo Enmanuel Kant, no tan escéptico como Berkeley, la delicadeza de expresarlo de este modo: si la realidad existe, únicamente podemos conocerla a través de los sentidos. Y sin embargo, no le bastan al hombre sus sentidos para conocer aquello, que siendo realidad, va más allá de lo visible. Y lo no visible, nos dice el pensador de Königsberg, maestro de nuestro Abel Martín y de su discípulo Juan de Mairena, no podemos conocerlo, pero sí pensarlo. Va incluso Kant un poco más lejos, y nos anima: atrévete a saber, y a eso, que en cierto modo es lo que importa, lo llama la cosa en sí. De pequeños gestos, modestas historias, costumbres y creencias tanto como de acontecimientos extraordinarios y descomunales está formada la vida del hombre; todos son fenómenos que modulan nuestro pensar y nuestro sentir y, de una manera fatal, parecen llevarnos de vuelta a lomos de este bucle imposible a lo que jamás llegamos a comprender del todo: los pequeños gestos, las modestas historias, las costumbres, las creencias y los acontecimientos extraordinarios y descomunales que configuran nuestra vida. Unos y otros exceden a menudo nuestra comprensión, pero podemos pensarlos, viviendo lo cotidiano como excepcional y lo excepcional como cotidiano. Se han escrito estas páginas con la inmediatez de un arrebato sentimental que, por sentimental, no es ni justo ni injusto, ni acertado ni equivocado. Hablan del tiempo. Y al hacerlo se diría que crean otro nuevo, acaso más ordenado y justo, más hermoso y duradero. Así, quizá, pueda entenderse: una realidad dentro de la realidad, parte inseparable de ella, como en esa estampa en la que se ve a un avión que, para perplejidad y maravilla del niño, le muestra el mundo como una sucesión de abismos de los que él forma parte. En uno de ellos viene desarrollándose esta novela en marcha, y si aún estamos lejos del conocimiento al que aspiraban los amigos de la sabiduría, que pensaron la cosa en sí desde muy firmes y nobles pedestales, podemos intentarlo en este pequeño mundo nuestro que va dando tumbos en el vacío dentro de otro pequeño mundo, que a su vez... nos lleva al infinito, a la infinitud de un paraíso tan inalcanzable como real.CERCA DE JEDENEW (VENNEMANN, KEVIN)
"No respiramos. El lugar está cerca de Jedenew
", oímos o leemos en las primeras líneas de este libro. Pero no sabemos dónde está Jedenew, ni quién nos habla, ni cuándo comienza o termina su historia: sólo el miedo que nos transmite esa voz que habla o delira, esa voz que narra la destrucción de un lugar, de unas granjas, de una memoria, de unas costumbres. Una voz que conoce la inutilidad de hablar y de narrar, pero sabe, al mismo tiempo, que debe seguir hablando y narrando para que algo de ese pasado sobreviva. Poco a poco, con avances y regresos, la prosa enredada, poderosa y atonal va desplegando esa memoria, familiar e histórica, donde se confunden los límites temporales, las narraciones y las personas... Cerca de Jedenew, primera novela publicada por el joven narrador Kevin Vennemann, ha sido un éxito de ventas y de crítica en AlemaniaLA CASA EN PARÍS (BOWEN, ELIZABETH)
Dos niños, extraños entre sí, se encuentran en una casa en París: Leopold espera a su madre, a la que nunca ha visto; Henrietta espera un tren. En una habitación del piso de arriba, una anciana yace moribunda y su melancólica y frustrada hija, desesperanzada, revolotea a su alrededor, sometida en todo momento al control emocional de su madre. En esta obra maestra de la sugerencia, Elizabeth Bowen se recrea al narrar los temores de los niños y las razones de su presencia en esa casa, los secretos decisivos de los adultos y su vinculación fatídica a un pasado que determina su presente. Una obra en la que se aprecia la suspicacia infantil ante los adultos y la falsa inocencia adulta ante los niños. Una novela inolvidable en la que la autora da rienda suelta a su perspicacia psicológica, a su prosa brillante y concisa y a su maestría para crear atmósferas. Aquí se palpa en toda su intensidad lo que el tópico designa como el pulso de la vida, gracias a la multitud de detalles que sustentan esta novela y a la sutil atmósfera opresiva que sabe crear Elisabeth Bowen. Peter Ackroyd, Sunday TimesLA MUERTE Y LA DONCELLA I-V. . DRAMAS DE PRINCESAS (JELINEK, ELFRIEDE)
Los dramas de reyes shakespearianos parecen haber encontrado una especie de contrapunto en los de princesas jelinekianos. Aun cuando, tal y como Elfriede Jelinek destaca, la mujer no se pueda constituir como sujeto dramático, es decir, como protagonista en el sentido clásico, ahí está Blancanieves, sin embargo, buscando la verdad detrás de la belleza, más allá de las montañas, con los siete enanitos, para acabar encontrando la muerte en la figura de un cazador. La Bella Durmiente, en la búsqueda de sí misma, sólo hallará un príncipe, que desde ese momento se considerará a sí mismo su dios y resurrector. Rosamunda experimenta la incompatibilidad de ser mujer y a la vez pensadora, escritora. Jackie (Kennedy) sobrevivirá a los hombres, al poder y a la propia Marylin (Monroe), pero su triunfo sólo será aparente. Sylvia (Plath) e Inge (Bachmann), iconos modernos de la escritura femenina, se desesperarán ante su rotunda ineptitud.?Las princesas y damas prominentes de la premio Nobel Elfriede Jelinek nos salen al paso como réplicas a las que ningún príncipe puede redimir. En estas cinco piezas dramáticas la autora escenifica un juego irónico con las imágenes que la visión masculina diseña de la mujer. Y desvela en el mismo impulso autoirónico la supeditación de ésta a las imágenes por él generadas.DEVORADORES . (PREMIO INTERNACIONAL DE CUENTOS MANUEL LLANO 2008) (POMET, ANTONIO)
Cifrados en torno a la idea posmoderna de la muerte como deseo, los relatos de Devoradores tienen en común, según Luis Mateo Díez, un estilo literario muy escueto, casi lacónico para narrar escenas de la vida cotidiana que sufren un giro y cambian de forma radical, llegando a ofrecer al lector escenas muy perturbadoras y sugerentes. El espejismo de la gran capacidad de elección que el hombre occidental se otorga ha terminado por nombrar como la más grande de las elecciones, precisamente, a la que le despoja de todas ellas. No podemos vivir siempre, pero sí decidir cuándo dejar de estar vivos. Los personajes de este libro están abocados, de unmodomás o menos literal, a habitar la muerte, ese parnaso almargen de la voluntad y la culpa. La pareja que intenta lanzar al océano una bolsa con un cuerpo dentro, los voluntarios de la zona cero de Manhattan rastreándose a sí mismos, o el arquitecto que trata de encontrar cifras en una sierra para entender el amor que siente y el asesinato que planea cometer son ejemplos de hombres y mujeres contemporáneos, cansados y agresivos, en busca de algo imposible de hallar: el sentido del recorrido cotidiano que trazan hacia su desaparición.LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SIGISMUNDA (CERVANTES SAAVEDRA, MIGUEL DE)
LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SIGISMUNDA, HISTORIA SEPTENTRIONAL fue publicada en 1617, año siguiente a la muerte de Cervantes. Producto de una definida y firme intención universalizadora (que tiene, como consecuencia y contrapartida, la abstracción), los principales personajes del PERSILES no son cuerpos opacos de carne y hueso, sino transparentes símbolos de validez universal: Persiles y Sigismunda son los perfectos amantes cristianos, Rosamunda es la lascivia, Clodio la maledicencia, etc. PERSILES es la verdadera novela de un novelista. Es una novela, es una idea de la novela, y es la suma de todos los puntos de vista posibles en su tiempo sobre la novela.Juan Bautista Avalle-Arce, miembro de la Hispanic Society of America y director de University of North Carolina Studies in the Romance Languages and Literature, es autor de prestigiosos estudios y ediciones sobre Edad Media, Edad de Oro y Edad Moderna, desde una Suma cervantina hasta Pérez Galdós y Valle-Inclán.LA FAMILIA DE ALVAREDA (CABALLERO, FERNÁN)
Es la primera de las novelas largas de Fernán. (...) Se desarrolla complejamente la caracterización de los personajes, y también del ambiente estrictamente campesino, donde su espíritu romántico alemán se siente más a gusto. Fernán no es novelista en el sentido de bucear en la conciencia y las pasiones de sus personajes, así que prefiere los caracteres sencillos,las almas humildes y religiosas, a otras más civilizadas, las cuales parecen exigir por su educación y el medio en que se desenvuelven esa descripción psicológica para la que se sentía incapaz y que en verdad la repelía por romántica. Finalmente, el medio campesino popular le brinda la oportunidad de exponer al mundo su tesoro tan amorosamente acumulado de refranes, coplas y frases populares.Todas estas tendencias apuntan a un realismo costumbrista.(De la Introducción de Julio Rodríguez-Luis)