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Literatura: historia y crítica

JOSEP MARIA JUNOY I JOAN SALVAT-PAPASSEIT: DUES APROXIMACIONS A L’HAIKU (MAS LÓPEZ, JORDI) (Literatura: historia y crítica)

Aquesta obra analitza amb deteniment tant els haikus de Junoy i Salvat com la poètica que els informà per explicar la concepció que tots dos autors tenien de la forma. L’èxit que la forma japonesa de l’haiku assolí a França a partir de la Primera Guerra Mundial féu que un bon nombre d’autors de casa nostra, que en general orbitaven al voltant de la literatura d’avantguarda, també s’hi interessessin i la incorporessin a la seva obra. Josep Maria Junoy i Joan Salvat-Papasseit foren els dos primers a publicar-ne, l’any 1920.

SÁTIRAS (JUVENAL) (Literatura: historia y crítica)

Aparte de la tríada formada por Ovidio, Virgilio y Horacio, pocos autores de la literatura latina han ejercido una influencia tan sostenida en las letras europeas a partir del Renacimiento como Juvenal. Contemporáneo y amigo de Marcial -que le dedicó tres amistosos epigramas-, vivió o padeció a lo largo de su extensa vida (ca. 50-128 d.C.) los gobiernos de numerosos emperadores, desde Nerón hasta Adriano. De él se conservan dieciséis poemas (uno de ellos, el último, incompleto) repartidos en cinco libros y conocidos habitualmente con el nombre de Sátiras. Género literario típicamente latino al cual dieron lustre asimismo Horacio y Persio, la sátira es una composición en la que el autor pretende poner de manifiesto y fustigar los vicios, defectos y desatinos tanto de personas individuales como de la colectividad. Así, no es de extrañar que, andando los siglos, quien fuera el más grande de los satíricos romanos tuviera en la España de los últimos Austrias el mejor y más directo de sus descendientes, Francisco de Quevedo. La naturaleza humana cambia en sus adornos y manifestaciones, pero es prácticamente inmutable en su esencia: éste es uno de los axiomas de la sátira y lo que da al género su carácter imperecedero. Por todo ello, Juvenal -su «inteligencia inmisericorde» y su «ardoroso impulso», como apunta en su Introducción Francisco Socas, autor de esta afinada traducción y de las notas que la acompañan- conserva hoy toda su vigencia.