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Literatura: historia y crítica

TEORÍA DE LA LITERATURA DE LOS FORMALISTAS RUSOS (TODOROV, TZVETAN) (Literatura: historia y crítica)

Entre 1915 y 1930 un grupo de jóvenes lingüistas y poetas rusos, ligado a los movimientos artísticos de vanguardia, revolucionó el campo de los estudios literarios. Ese laboratorio de experimentación crítica, que ha tenido vastas influencias en el desarrollo estructuralista posterior, modificó el modo de analizar las obras: desde entonces, el sentido de un relato o un poema no emana del proyecto biográfico o intelectual de su autor ni de la tradición literaria, sino de la construcción misma de ese texto, de las decisiones estilísticas y la organización interna que definen su forma. Este cambio de foco generó muchos rechazos y debates, a la vez que se convirtió en el punto de partida de la crítica literaria moderna. La actitud del autor frente a los formalistas rusos ha cambiado en diversas oportunidades. La primera impresión consistía en este descubrimiento: se podía hablar de la literatura en forma alegre, irreverente, inventiva; al mismo tiempo, sus textos trataban de aquello de lo que nadie parecía preocuparse y que, sin embargo, el autor había creído siempre esencial, de aquello que se denominaba la “técnica literaria”. Fue esta admiración lo que le llevó a buscar texto tras texto y, luego, a traducirlos. En un segundo momento creyó percibir en sus escritos la presencia de un proyecto “teórico”, el de la constitución de una poética que, sin embargo,no era forzosamente coherente ni se había realizado a fondo. Por último, en el curso de un tercer período, empezó a percibir a los formalistas como un fenómeno histórico: lo que le interesaba no era tanto el contenido de sus ideas como su lógica interna y su lugar en la historia de las ideologías.

CARTAS A BETTY / LATTRÉS A BETTY (1929-1945) (KLOSSOWSKI, PIERRE) (Literatura: historia y crítica)

Entre 1929 y 1945, el escritor y artista francés Pierre Klossowski (1905-2001) mantuvo una intensa correspondenciav con Elizabeth Holland-Leyris, amiga y más tarde esposa del escritor Pierre Leyris. Estas cartas fueron cuidadosamente preservadas por su destinataria y se descubrieron casi por accidente algunos años después de su muerte. Se publican ahora por vez primera, en edición bilingüe ilustrada, gracias a la iniciativa del Círculo de Bellas Artes y el cuidado del crítico y ensayista francés Serge Fauchereau , coincidiendo con la celebración en el CBA de una gran exposición retrospectiva de la pintura de Pierre Klossowski. De carácter amoroso y luego amical, estas cartas, a veces acompañadas o ilustradas con dibujos, son un sorprendente preludio de la obra literaria y plástica de Pierre Klossowski. En ellas revela sus primeras tentativas como escritor, sus reflexiones, su inquietud religiosa y ciertos fantasmas y proyectos que no llevará a cabo sino diez o veinte años después. Asimismo, retrata a sus amigos de aquel tiempo, sus debates, sus querellas, en especial con Pierre Leyris, Georges Bataille, Denis de Rougemont, Michel Leiris. Pierre Klossowski y su hermano, el pintor Balthus, fueron educados en un medio artístico en el que frecuentaron a Rainer Maria Rilke y André Gide. Con la salvedad de las traducciones realizadas a partir de 1930, su obra novelesca y ensayística, así como su obra plástica, no se inicia sino veinte años después. El personaje de Roberte, central dentro de la trilogía Las Leyes de la hospitalidad, se halla también en el origen de numerosos dibujos y cuadros, de fotografías y películas. El descubrimiento y, ahora, la primera publicación de las Cartas a Betty de 1929-1945 muestran, entretanto, que la problemática teológica y erótica que ha hecho célebre la obra de Klossowski era ya entonces para él una preocupación fundamental.

CRÍTICA Y VERDAD (BARTHES, ROLAND) (Literatura: historia y crítica)

Con apasionada eficacia Roland Barthes establece en este libro fuertemente polémico, los presupuestos de una ciencia de la literatura que supere las concepciones idealistas sustentadas hasta ahora. La clara exposición del autor de El grado cero de la escritura destaca las implicancias ideológicas de la nueva crítica y rescata su valor socio-político demostrando la falacia de aquellos que quieren convertirla en un puro formalismo ahistórico.

PEQUEÑAS DOCTRINAS DE LA SOLEDAD (MOREY, MIGUEL) (Literatura: historia y crítica)

Al barullo ensordecedor de cierta modernidad que no cesa de importunarnos con su interminable retahíla de proclamas emancipadoras, Miguel Morey contrapone el único antídoto efectivo: el silencio. Pero es un silencio peculiar…, el silencio que nos permite dialogar con nosotros mismos, escuchar aquello que anida en lo más profundo de nuestro ser —antes de cualquier normalización preparada por las fuerzas de la sociedad—, para así poder transitar a través del pensamiento que mueve los hilos de este extraño evento llamado existencia. Pequeñas doctrinas de la soledad es una puerta que nos comunica con la compañía más preciada a la que podemos aspirar: la soledad de los grandes escritores, soledad que se cristaliza en palabras, y éstas en literatura, el único espejo de nosotros mismos donde la imagen coincide con el objeto que la provoca. Beckett, Artaud, Burroughs, Michaux, Lowry, Bataille…, son algunos de los rostros que nos acompañan a lo largo de este ejercicio silente que entraña conocernos y reconocernos en los otros. «Es soledad letrada, pues, la nuestra, diremos soledad literata: es la soledad que nace en el interior de ese espacio que abre el lector que lee para sí. Y es la soledad del escritor, simétrica, también. Escribir es defender la soledad en que se está —le escuchamos decir a María Zambrano unas páginas más adelante. Y efectivamente se trata de esto, casi sólo de esto, en las páginas que siguen, de la soledad de leer y de la soledad de escribir, del leer y el escribir como modos mayores de interrogar la propia soledad. Y de la mayoría de edad y del saber acompañarse».

LOS ÚLTIMOS DÍAS DE SYLVIA PLATH (BECKER, JILLIAN) (Literatura: historia y crítica)

La madrugada del 11 de febrero de 1963 se produjo un suicidio en una casa de Londres. La víctima, una mujer de treinta y un años, era madre de dos niños de corta edad, y al parecer desde hacía unos meses sufría una fuerte depresión motivada por su separación matrimonial… Una noticia más en el periódico, que habría pasado inadvertida si la protagonista no se llamase Sylvia Plath. Desde el día de su muerte la fama de la escritora estadounidense no ha dejado de crecer y hoy constituye un verdadero mito. Pero ¿cómo fueron los últimos días de Sylvia Plath? ¿Dejó entrever algún indicio que hiciese presagiar su fatal decisión? Una de las pocas personas que pueden responder a estas preguntas es la autora, en cuya casa vivió la poeta las jornadas previas al suicidio. Con sinceridad y sin caer en lo melodramático, Jillian Becker no sólo recuerda aquellas horas sino que ofrece su visión de quienes estuvieron más cerca de Sylvia Plath, en particular su marido, Ted Hughes. El relato es un testimonio directo y conmovedor que aporta nueva luz sobre la obra, la vida y la muerte de una de las voces poéticas más importantes de nuestro tiempo.

TRISTEZAS – PÓNTICAS (OVIDIO) (Literatura: historia y crítica)

Isla de Elba, otoño del 8 d.C. (¿o quizá del 9?); Ovidio pasa unas «vacaciones» en casa de su amigo Máximo Cota (Ponto II 3, 83). Una terrible noticia le llega. Mediante un decreto de Augusto, recibe la fatal orden por la que se le destierra a Tomis (la actual Constanza rumana), en la nación de los getas, a orillas del mar Negro. Ovidio estaba en su momento de máximo esplendor literario, reconocido por sus coetáneos como el mejor poeta vivo, y después de haber glorificado a Julio César y divinizado como Júpiter al propio Augusto en sus todavía inacabadas Metamorfosis. Revalorizar la obra ovidiana del destierro, en la que describe su sufrimiento y la nostalgia de la patria y de la vida junto a los suyos, es una tarea siempre necesaria. El lirismo de pasajes tales como la elegía de la última noche en Roma o los dedicados a su esposa hace de Tristezas y Pónticas cuya belleza formal sólo es comparable a la profunda y embriagadora melancolía que connotan sus versos unos textos únicos merecedores de ocupar un lugar privilegiado en la historia de la literatura universal.